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Pekín

Gu, la mujer que pudo reinar

Era la Jackie Kennedy china, famosa abogada y esposa de un futuro líder. Hoy espera clemencia en la cárcel

Gu Kailai y Bo Xilai formaban una de las parejas más envidiadas de China
Gu Kailai y Bo Xilai formaban una de las parejas más envidiadas de Chinalarazon

El pasado viernes, Gu Kailai apareció con un simple y poco glamuroso jersey a rayas en blanco y negro testificando en un vídeo contra su marido, Bo Xilai. No era la imagen a la que estaban acostumbrados a verla sus compatriotas chinos. De hecho, muy pocos se podían imaginar que la historia tomaría este rumbo y que sobre ella giraría ahora el mayor escándalo y crisis política de China de las últimas décadas tras la masacre de Tiananmen.

La caída en desgracia de Gu, y por consiguiente de su marido, comenzó tras la huida del ex jefe de Policía de Chongqing Wang Lijun al consulado estadounidense en la ciudad de Chengdu, y después de conocerse que Gu había asesinado al empresario británico Neil Heywood porque tenían miedo a que éste hiciese algo a su hijo. Se trataba de una trama que parecía imposible en la vida de la que durante años fue llamada la Jackie Kennedy china por su ambición y poder.

Menos creíble parecía aún que su marido se tuviese que sentar en un tribunal por cargos de malversación de fondos y abuso de poder, cuando estaba llamado a ser una figura importante en el nuevo Gobierno chino que lidera Xi Jinping. Y es que Gu, que tiene ahora 54 años, fue en su día una de las mejores abogadas de China, y se hizo famosa tras ganar un pleito de empresas chinas en Estados Unidos. Además, habla perfectamente inglés y estuvo al frente de un aclamado despacho que contaba con cinco sucursales. Pero el camino hasta llegar ahí no había sido fácil para esta hija de un militar revolucionario, que durante los diez años que duró la Revolución Cultural fue obligada a trabajar en una fábrica textil y en una carnicería.

Ahora se ha sabido que su marido en la década de los 90, cuando gobernaba en la provincia de Dalian, le fue infiel, por lo que ella decidió irse a Inglaterra con su hijo, Bo Guagua, quien está acostumbrado a estudiar en las mejores instituciones y llevar un alto tren de vida. Parece que el culebrón llega a su fin y todo está listo para escuchar hoy los alegatos finales en el Tribunal Intermedio de Jinan y esperar en septiembre la sentencia contra Bo, que se especula que será de entre diez y quince años en prisión, si bien no sería a pena de muerte, como le ocurrió a Gu.

Un adulterio y un chalet en el sur de Francia, las claves

Gu Kailai y Bo Xilai formaban una de las parejas más envidiadas de China, pero el juicio contra el ex dirigente comunista ha desvelado que la historia de amor era en realidad una disputa de celos y ambiciones digna del mejor de los culebrones. Él asegura que ella le acusa fundamentalmente para vengarse por su infidelidad. Otra clave del escándalo fue la compra por parte de Gu de un chalet en Cannes (sureste de Francia) en el año 2000, para lo cual recibió casi tres millones de euros de un empresario a través de una sociedad opaca cuyo 50% pertenecía al británico Neil Heywood. Gu sacó después su dinero de la sociedad, Heywood se enfadó y la amenazó. Ella optó por asesinarlo.