
Oriente Medio
Israel bombardea en Líbano “infraestructura militar” de Hizbulá
La negativa de la milicia chií a desarmarse anticipa nuevos ataques israelíes

A pesar de la tregua en vigor desde el pasado 27 de noviembre, el Ejército israelí llevó a cabo en la mañana de ayer una serie de intensos bombardeos contra la “infraestructura militar” de Hizbulá en las conocidas como colinas de Ali al-Taher, en la región de Nabatiyeh, al sur de Líbano.
Al cierre de esta edición, la docena de ataques efectuados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) entre las siete y media y las nueve de la mañana -según el cómputo de la agencia de noticias libanesa NNA- en una zona que ha sido bombardeada en varias ocasiones desde noviembre no había causado víctimas. En cambio, los bombardeos provocaron varios incendios forestales en la zona de Ali al-Taher y el corte de carreteras. El medio local L’Orient-Le Jour reportaba el lanzamiento de octavillas por parte de las fuerzas israelíes sobre la localidad de Aita el-Shaab -junto a la frontera entre los dos países- en las que se amenazaba a quienes participen en “los trabajos de reconstrucción de Hizbulá”.
La nueva ola de ataques aéreos de las FDI contra posiciones de Hizbulá -muy debilitada tras la ofensiva israelí del pasado otoño- se produce en medio de las negociaciones entre el gobierno libanés y la organización proiraní para que esta complete su desarme en los próximos meses y la presión de la Administración Trump a Beirut para que el proceso no se demore. Está previsto que este mismo viernes el ejército libanés presente al gobierno un plan detallado para la recuperación de las armas en manos de Hibulá que deberá ejecutarse antes de final de año.
Israel mantiene que se reserva el derecho a efectuar estos ataque si percibe actividad en la zona e insiste en que el ejército libanés debe asumir inmediatamente el control de la región, feudo militar de Hizbulá hasta el pasado otoño, y ejecutar el plan para el desarme. Por su parte, la organización chií libanesa ha rechazado repetidamente en las últimas semanas que esté dispuesta a entregar el resto de su arsenal al gobierno central. La decisión final dependerá en último término de una República Islámica debilitada en su estrategia regional por la dura campaña militar israelí contra sus fuerzas proxy en el último año.
Según un comunicado de las fuerzas armadas israelíes, los bombardeos de las últimas horas se han producido cerca del histórico castillo de Beaufort -una fortaleza cruzada conocida en el país como Qal’at al Shaqif-, situado al sureste de Arnún, después de que las autoridades militares israelíes detectaran “actividad militar” en la zona. “La existencia del sitio y la actividad en él constituyen una violación de los entendimientos entre Israel y Líbano”, aseguraba ayer uno de los portavoces del ejército israelí.
Además, la cadena de bombardeos sobre la región de Nabatiyeh coincidió con el aniversario de la desaparición -47 años- de Mussa Sadr, clérigo iraní considerado figura clave en el renacer del chiismo en el Líbano. El fundador del Consejo Supremo Islámico Chií del Líbano y del Movimiento Amal desapareció el 31 de agosto de 1978 recién llegado a Libia en visita oficial -la fecha es cada año celebrada con actos en la memoria del imán- y desde entonces su figura se ha convertido en un mito para la comunidad que da apoyo a Hizbulá, hoy falta de un líder carismático tras el asesinato en un bombardeo israelí hace casi un año del que fuera secretario general de esta última Hassan Nasrallah.
El actual líder de Amal y presidente del Parlamento, Nabih Berri, aseguraba este domingo en una de las ceremonias en memoria de Sadr “estar abiertos a discutir el destino de las armas en el marco de un diálogo de consenso y sereno”.
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