Piel grasa: cómo combatirla y qué productos son más efectivos para controlar el exceso de sebo (palabra de experto)

Acabemos con los falsos mitos.

El primer paso para mantener un rostro firme y libre de imperfecciones es conocer tu tipo de piel: grasa, mixta o seca. Cada una requiere de unos tratamientos totalmente diferentes, sino elegimos los adecuados nuestro cutis puede sufrir. En el caso de aquellas personas que cuentan con una piel grasa, posiblemente la que mayores quebraderos de cabeza provoque, los cuidados son minuciosos, requiere de una rutina de belleza exigente, pero si los seguimos al pie de la letra, combatirla será posible.

Este tipo de piel está caracterizada por el aspecto graso en todo el rostro, especialmente en la frente, nariz y barbilla (zona T), los poros abiertos y la presencia de puntos negros y espinillas, en algunos casos incluso acompañados de acné. Sin olvidarnos del brillo constante, una de las grandes preocupaciones de quienes la sufren.

¿Cómo combatir la piel grasa?

Además de una limpieza exhaustiva mañana y noche con la que podremos eliminar las células que se acumulan en la parte superior de la piel, es necesario hidratarla. Sí, en contra de lo que muchos creen, la piel grasa necesita hidratación. “No hay que confundir el sebo o la grasa con la hidratación de la piel. Una piel grasa que está bien hidratada suele ser preciosa”, asegura Natalia Olmo, experta en cosmética natural y fundadora de la firma Maminat, que no duda en recomendar el uso de “productos específicos” para controlar los brillos, difuminar los poros y evitar los granos.

En caso de saltarnos este paso (el de la hidratación), podríamos sufrir un efecto rebote: se produce más grasa. Olmo explica que cuando la piel está bien hidratada, se forma una capa protectora contra las agresiones externas como el sol, el viento, el frío o la contaminación, reduciendo así la necesidad de producir más sebo para cumplir con la importante función protectora. Justo lo que necesitamos.

Algunas pautas básicas, según recomienda la experta y más allá del tipo de piel que tengamos, es "dormir bien, eliminar el estrés, beber agua abundante y, cuando todo eso lo hemos cumplido, usar una buena hidratación por la mañana, nutrición por la noche y limpiarnos el rostro diariamente para evitar impurezas, suciedad que se acumula por la polución y retirar el maquillaje en caso de que lo hayamos utilizado”. Tras ello, y con el objetivo de hacer frente al aspecto graso del cutis, Natalia recomienda el uso de hidratantes con aceites vegetales. “Los aceites vegetales naturales, los que se utilizan en la cosmética ecológica, son extraídos sin alterar la composición natural del fruto ni sus propiedades”, explica Natalia. “Aunque estemos hablando de aceites, su textura no nos deja una piel untuosa u oleosa, sino todo lo contrario, presentan un sinfín de funciones nutritivas y regulan la producción de sebo”. Además, la fundadora de Maminat, habla de elegir cremas hidratantes no comedogénica (que no obstruyen la piel).