Sabemos de donde son los zapatos planos que no paras de ver en Instagram

Una marca made in Spain ha conseguido recuperar este calzado tradicional y convertirlo en objeto de deseo.

Diseños de la última colección de Sveti Stefan
Diseños de la última colección de Sveti Stefan@svetistefan_shoes

Cuando una idea es buena y se invierte el tiempo y el cariño necesario, no importa en el momento por el que el mundo esté pasando, porque es muy posible que triunfe. Y si no que se lo pregunten a muchos jóvenes emprendedores, que decidieron lanzar un órdago en plena pandemia y perseguir sus sueños. Ese es el caso de las hermanas Marta y Patricia Abada y de su socia Ana Gómez Panero, que en plena crisis mundial consiguieron calzar al mundo con sus diseños. Y lo cierto es que parecían diseñados aposta para ese momento que estábamos viviendo.

Para aquellos que todavía no conozcan de qué estamos hablando empezaremos por un término de moda, los Friulane. ¿Qué son? Pues se trata básicamente de esos zapatos tipo slipper que después de la II Guerra Mundial empezaron a usar los gondoleros de Venecia. Su diseño, a base de suela de goma (en aquel momento de neumáticos) les ayudaba para no estropear la pintura ni las maravillosas molduras de madera de sus embarcaciones, y su tela de terciopelo les protegía del frío y la humedad del invierno en los canales.

Aunque en Venecia han formado parte intrínseca de su moda desde entonces, llegando a venderse en tiendas tan míticas y turísticas como la famosa Piedàterre en el Puente de Rialto, en España apenas habían dejado verse en forma más bien de zapatos duros o para estar en casa. Hasta que una joven estudiante, Marta, se trasladó a Milán para estudiar un Máster en Marketing Internacional & Management y adquirir experiencia profesional. Durante su estancia en Italia, se enamoró de la elegancia y sencillez que tenían las friulane venecianas y quiso traerlas a España, pudiendo mantener también su atemporalidad y belleza.

Su hermana Patricia, Graduada en administración y dirección de empresas, se inspiró en la isla de Sveti Stefan en Montenegro para la denominación de la marca, tras un viaje por el Adriático. La Isla fue utilizada como fortaleza durante la guerra turco-Veneciana en 1442. Actualmente es un gran hotel de lujo frecuentado por celebridades de todo el mundo. Ana es el contrapunto a estas dos jóvenes, aportando su gran experiencia en el mundo de la moda, además de su estilo y elegancia.

Así de estas clásicas zapatillas de pasado “obrero” acabaron dando forma a un zapato plano, original y elegante que se aleja de la clásica bailarina. Todos sus modelos están hechos de manera tradicional, adornadas con terciopelos o con coloridas sedas orientales y cosidas a mano.