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Almeida, un «fontanero» frente a Carmena

  • Jose Luis Martínez-Almeida, llegó al AYuntamiento en 2015/Foto:Luis Díaz. 13/12/18
    Jose Luis Martínez-Almeida, llegó al AYuntamiento en 2015/Foto:Luis Díaz. 13/12/18

Tiempo de lectura 2 min.

11 de enero de 2019. 22:05h

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Pilar Ferrer 11/1/2019

Le encanta lo que hace y no lo oculta. José Luis Martínez Almeida, un hombre muy preparado, abogado del Estado, fue en su día “fontanero” de Esperanza Aguirre y sombra de muchas cosas en la Comunidad de Madrid. “Yo sería el mejor Alcalde de Madrid”, le dijo un día a Alberto Ruiz Gallardón con quien había coincidido en la facultad de Derecho. Dicho y hecho. Así ha asido por obra del destino y decisión de Pablo Casado. Ha estado en todas las cocinas del poder regional, local y parlamentario, y quienes bien le conocen destacan su sagacidad y capacidad de pactos. Para sus compañeros hay dos clases de políticos, los que crean problemas y quienes los solventan. Almeida es de los segundos y ha ejercido un auténtico poder de segunda, en la oposición, frente a una gestión de Manuela Carmena desastrosa.

Nadie daba un duro por él, frente a quinielas de todo tipo. Sabido es que el Ayuntamiento de Madrid es la auténtica “Joya de la Corona” del poder político. Todo el mundo apostaba por grandes nombres y figuras de relumbrón para el Consistorio, pero al final, sea porque nadie ha querido, sea porque Pablo Casado prefiere moverse sobre seguro, Martínez Almeida es el elegido. Hombre discreto y muy trabajador, lo sabía desde hace días, pero tenía el firme compromiso con Casado, y sobre todo con su gran amigo, Teodoro García Egea, de no decir una sola palabra. Es la suya una elección que prima la lealtad y el trabajo bien hecho, día a día, frente al caos de la administración municipal de Carmena. Un hombre de aparato municipal, frente al desastre de una izquierda radical, trasnochada y letal para los madrileños.

“Experimentos, pocos”, le dijo hace unos días a Teodoro García Egea, uno de sus grandes amigos, cuando le preguntó por cómo veía el Ayuntamiento de Madrid. Y se ha cumplido. Finalmente, la experiencia frente a la bisoñez. El trabajo bien hecho, contra la caótica gestión de Carmena. Hombre muy culto, aficionado a la música y al cine, jugador de tenis en sus ratos libres, le toca ahora armonizar el poder municipal del PP. No es baladí. En esta Legislatura le ha sacado los colores a Manuela Carmena, a muchos de sus concejales, algunos de gestión impresentable, y a también a las portavoces del PSOE, Purita Causapié, y de Ciudadanos, Begoña Villacis. “El trabajo frente al carisma, eso ya lo pondrá Pablo”, dicen altos dirigentes del PP madrileño. Almeida dice que se dejará la piel, frente a tanto lumbrera que, en la terna, se quedó en la cuneta.

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