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Día Mundial del Medio Ambiente: el papel de la banca en una lucha global

Cada año celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio. Esta fecha sirve para continuar concienciando a la sociedad sobre la importancia del cuidado del planeta y sus ecosistemas en todos los ámbitos

Las entidades financieras, como parte importante de la sociedad, pueden impulsar diferentes acciones que provoquen cambios directos e indirectos en materia de sostenibilidad.
Las entidades financieras, como parte importante de la sociedad, pueden impulsar diferentes acciones que provoquen cambios directos e indirectos en materia de sostenibilidad. FOTO: Unsplash La Razón

A raíz del Acuerdo de París firmado por 193 países de todo el mundo de manera vinculante, la sostenibilidad está cada vez más en el centro de la toma de decisiones, no solo por parte de gobiernos y administraciones públicas, sino también para empresas que, como Banco Santander, se preocupan por buscar soluciones que garanticen una transición eficaz y efectiva hacia una economía más verde.

Una situación de emergencia

La Tierra está en peligro y necesita ayuda urgente. El calentamiento global hace que los polos se derritan y el nivel del mar suba cada año. La acumulación de gases contaminantes provoca que las temperaturas suban y los climas cambien en los diferentes ecosistemas, por lo que muchas especies se están extinguiendo. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada año más habituales: las sequías impactan de manera directa, por ejemplo, en las cosechas.

Todo esto repercute, además, en la propagación de enfermedades, como la malaria, que solo necesita que la temperatura del ambiente aumente un grado para desarrollar hasta 3 millones más de casos, según un estudio de las universidades de Denver y Michigan. Priorizar la sostenibilidad y cuidar de los recursos naturales en todos los ámbitos de la vida es, por tanto, algo fundamental para asegurar la supervivencia de todas las especies, incluida la humana.

Hacia una economía más verde

Las entidades financieras son una parte muy importante de la sociedad y, como tal, pueden poner en marcha diferentes acciones que provoquen cambios directos e indirectos en materia de sostenibilidad: financiación de proyectos sostenibles, educación financiera para la ciudadanía, reducción de las emisiones…

En sus manos está implantar definitivamente lo que se conoce como ‘economía verde’ que el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) define como aquella economía que tiene como resultado mejorar el bienestar humano y la equidad social y que es capaz de reducir significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica.

Banco Santander, como uno de los bancos más sostenibles a nivel mundial, es miembro fundador de la Net Zero Banking Alliance, cuyo objetivo es ayudar a movilizar el apoyo financiero necesario para construir una economía global de emisiones cero y cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, además de proporcionar un foro de coordinación estratégica entre las entidades financieras que acelere la transición hacia una economía de cero emisiones netas.

En el caso de la entidad financiera, para alcanzar este objetivo en 2050, desarrolla diferentes líneas de acción y está tomando medidas para los distintos sectores de actividad. Pero además de las acciones globales como grupo internacional, implementa diversas acciones en cada uno de los países en los que opera para la conservación del medioambiente y la lucha contra el cambio climático.

Reforestar para paliar las emisiones contaminantes es la premisa principal del proyecto 'Motor Verde' impulsado por Banco Santander y que ya se ha puesto en marcha en Caminomorisco, Cáceres.
Reforestar para paliar las emisiones contaminantes es la premisa principal del proyecto 'Motor Verde' impulsado por Banco Santander y que ya se ha puesto en marcha en Caminomorisco, Cáceres. FOTO: Banco Santander La Razón

Motor verde: reforestando zonas que sufrieron un incendio

Esta iniciativa impulsada por Fundación Repsol y Grupo Sylvestris en la que colabora Banco Santander, acaba de arrancar en Caminomorisco, Cáceres, donde se van a reforestar 600 hectáreas que albergarán el primero de los tres ‘Bosques Santander’ que están planificados en el proyecto gracias a los que se compensará la emisión de 82.000 toneladas de CO2.

Motor Verde contempla repoblar más de 70.000 hectáreas en toda España gracias a una plantación de más de 60 millones de árboles que serán capaces de compensar hasta 16 millones de toneladas de CO2 y generará alrededor 15.000 empleos locales e inclusivos.

Huella de carbono: ¿qué impacto tiene la actividad de Banco Santander?

Conocer el impacto que tiene cada actividad en el planeta es fundamental para reformular los criterios y poder aspirar a reducirla. En este sentido, Banco Santander que mide y reporta su propia huella de carbono desde 2011, ha lanzado una nueva funcionalidad pionera en su app y web que permite a sus clientes medir su propia huella a partir de los pagos de sus tarjetas y de los recibos domiciliados y, lo que es más innovador, compensarla colaborando de forma voluntaria en proyectos de generación de energías renovables, conservación de ecosistemas o reforestación de bosques.

Economía circular: tarjetas sostenibles

Las tarjetas de crédito y débito también son ya más respetuosas con el medio ambiente. A la fabricación a partir de materiales sostenibles y la posibilidad de utilizar solo el formato virtual, se suma el reciclaje de las mismas a través de los diferentes cajeros automáticos de la entidad. Pasarán a ser materias primas para fabricar mobiliario urbano como bancos o papeleras que Banco Santander donará a distintas instituciones públicas. La primera ciudad en recibir este mobiliario reciclado será Valencia.

Una red de voluntarios para cuidar las costas

En 2019 Banco Santander puso en marcha ‘Santander Natura’, un programa diseñado para preservar el medio ambiente y señalar la importancia de cuidar los ecosistemas frente a la amenaza del cambio climático. Ya han participado más de 800 empleados junto a sus familias recogiendo plásticos en las playas de Galicia y Asturias, plantando árboles en Zaragoza y Toledo o limpiando las riberas de ríos como el Tormes, el Saja o el Guadiana. Gracias a esta iniciativa se ha logrado retirar más de una tonelada de residuos y los niños, niñas y adolescentes han podido tomar conciencia del problema y poner su granito de arena.

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