¿Qué otra firma, si no es Hermès, podría inaugurar de forma tan majestuosa la nueva galería de lujo de Madrid?

A esta reciente lista de nuevas incorporaciones exclusivas se ha sumado la primera de las tiendas de lujo en abrir sus puertas, una impresionante boutique de la firma Hermès.

Galería Canalejas es el nuevo epicentro del lujo y la gastronomía en Madrid, llevándose todo el protagonismo y eclipsando de este modo a una Milla de Oro que ha sufrido las drásticas consecuencias de la crisis financiera provocada por la pandemia del coronavirus.

De este modo, la nueva galería comercial repartida en tres plantas comprendidas en pleno Centro Financiero de Madrid, donde confluyen Carrera de San Jerónimo, Calle de la Cruz, Sevilla y Príncipe, y donde se encuentran situados los edificios más emblemáticos de Madrid, será el destino internacional de referencia en compras de lujo, ocio y gastronomía de la capital.

Hace tan solo unas semanas, en el Centro Canalejas quedaba oficialmente inaugurado el hotel de lujo Four Seasons de Madrid. A esta reciente lista de nuevas incorporaciones exclusivas se ha sumado la primera de las tiendas de lujo en abrir sus puertas, una impresionante boutique de la firma Hermès.

El establecimiento reservado para la marca de moda ocupa un local de fachada histórica de 230 metros cuadrados, de los 150.000 metros cuadrados que Galería Canalejas destinará a comercios, situado en la esquina donde se cruzan la Calle de Alcalá y la Calle de Sevilla, por donde se accede.

Y aunque el exterior mantiene la esencia viva de Madrid, ya que ha sido restaurada respetando su forma original, el espectacular interior ha sido diseñado y transformado por completo por el estudio de arquitectura francés RDAI, que ha plasmado a la perfección el espíritu de Hermès.

La primera peculiaridad es que la tienda carece de escaparates, un halo de misterio invita a entrar a los clientes y les asegura que lo mejor está dentro. Una vez en el interior, se aprecia como el espacio se va expandiendo a medida que lo recorres y la iluminación, tanto la de la luz natural que se cuela de la calle a través de los estores metálicos, como la que desprenden los globos de vidrio Grecques, el color y las dimensiones, invaden el elegante ambiente.

Los colores predominantes son los cálidos naranjas, amarillos, terracotas, azafrán y el crema de las paredes y los motivos que la decoran, ecuestres y característicos de la maison. En cuanto a los materiales empleados para el diseño de interiores, destacan el mármol, la madera de cerezo del mobiliario y mostradores trabajados de manera artesanal, la presencia de alfombras portuguesas y el cuero de los sofás y asientos repartidos por todo el espacio.

Se aprecia una división de espacios en los que se presentan las distintas colecciones correspondientes a cada categoría que Hermés comercializa. En la parte frontal de la tienda, lo primero que se vislumbra es el salón central, que acoge artículos de joyería y relojes y que da paso a los métiers del cuero y la equitación.

Según se va avanzando y llegando a la parte posterior, la tienda se divide en dos arcos. En uno de ellos está la zona destinada a las colecciones de ropa masculina y femenina y a las secciones de zapatería y accesorios. Es también donde se encuentra el probador. Mientras que en el otro arco se encuentra el universo cosmético de Hermès compuesto por Parfums y la próxima nueva línea Beauté de la casa.