Un Toyota 2000GT subastado por más de lo que vale un Bugatti Chiron

Un comprador adquirió por 2,3 millones de euros uno de los históricos prototipos japoneses fabricado en los años 60.

Toyota 2000GT.
Toyota 2000GT. FOTO: Agencias

Un Toyota se vendió en una subasta por más de 2,3 millones de euros, más de lo que se ha pagado por un Bugatti Chiron. No es algo demasiado extraño, porque, cuando se trata del 2000GT, los récords están prácticamente siempre a la vuelta de la esquina. En la subasta celebrada durante el Concours d’Elegance, em Amelia Island, este Toyota especial se hizo con el protagonismo total y estableció un récord absoluto entre todos los coches japoneses. Pero, ¿por qué es tan especial?

El proyecto Toyota-Shelby

El coche vendido por la suma récord fue el primero que salió de la fábrica japonesa. Tras ser utilizado con fines promocionales, el 2000GT hizo su debut en el automovilismo estadounidense a finales de los años 60 gracias a la colaboración entre Toyota y Shelby. Afinado con numerosas modificaciones técnicas y estéticas, el modelo terminó cuarto en el campeonato SCCA de 1968, en el que también participaron Porsche y Triumph. Una vez terminada su experiencia en los circuitos, el Toyota cambió de manos entre dos coleccionistas y el último lo guardó celosamente desde 1980 hasta la actualidad. Durante este tiempo, el 2000GT ha aparecido en varios eventos, incluyendo el Festival de velocidad de Goodwood y el propio Concurso de elegancia de Amelia Island.

El sueño del Sol Naciente

Diseñado en los años 60, el 2000GT no fue concebido con el objetivo de vender a toda costa. Toyota quería simplemente construir un modelo emblema de la marca, un coche que encarnara todo su potencial deportivo y tecnológico. Así nacieron sólo 351 unidades del 2000GT, de los cuales sólo 62 tenían el volante a la izquierda.

Desarrollado junto con Yamaha, el coche se ha centrado en unas líneas fascinantes y en la experiencia de conducción. Además de su forma inusual para un Toyota de la época, el modelo pesaba sólo 1,1 toneladas, medía apenas 1,19 metros de altura y tenía una cabina desplazada casi por completo hacia el eje trasero para optimizar el equilibrio de pesos.

El coche japonés utiliza un motor 2.0 de 6 cilindros y 210 CV con doble árbol de levas en cabeza y una caja de cambios manual de 5 velocidades. Además, se mantienen todas las modificaciones realizadas por Shelby, como la suspensión ajustable KONI, el sistema de refrigeración del diferencial y la decoración azul y blanca.

Con los 2,3 millones de euros que se gastaron en Amelia Island, el ejemplar del Toyota 2000 GT superó el récord que tenía un Toyota Supra que se vendió por 1,9 millones de euros con fines benéficos en la casa de subastas Barrett-Jackson en 2019.