Los vecinos de Casa de Campo se plantean ir a los tribunales

Estudian medidas debido a las «presuntas irregularidades» por las cuales pasó de ser un albergue juvenil a un centro de menores extranjeros no acompañados

La inseguridad, y lo que es más preocupante para ellos, la sensación de impunidad que los vecinos de Casa de Campo y Batán sufren desde hace meses –robos, amenazas, agresiones físicas y verbales...– podrían provocar que acudan en breve a los tribunales. Según informa a LA RAZÓN la Asociación de Vecinos de Casa de Campo Unidos, muchos de los afectados se han interesado por contar con los servicios de abogados. ¿Su objetivo? Poner en conocimiento de la ley las condiciones en las que se habilitó el antiguo albergue Richard Schirmann en un centro para menores extrajeros no acomapañados («menas»), que estarían detrás de varios de estos ataques.

«Se ha llegado a esta situación porque convirtieron en su día un servicio público de la Casa de Campo, como era el Albergue Richard Schirmann, en un macrocentro de ’‘menas’‘», asegura esta asociación. Así, los vecinos tienen en mente «mandar un requerimiento a la Administración y, si es necesario, acudir a los tribunales, ya que tenemos claro que hay irregularidades en base a la ley que protege a la Casa de Campo como Bien de Interés Cultural (BIC)». Por ello, consideran que su transformación en un centro de menores «no es legal».

«La Casa de Campo no es el sitio adecuado para esa actividad, ni para los propios menores, y se ha visto el aumento sin precedentes de delincuencia, además del efecto llamada». De hecho, el modus operandi, la técnica del «mataleón», parece haberse extendido a zonas aledañas. Tal y como adelantó LA RAZÓN, uno de los últimos ataques registrados se produjo el pasado 23 de agosto en Madrid Río, después de que un hombre fuera asaltado de esta forma por parte de tres personas.

Visita de Vox

El líder de Vox, Santiago Abascal, y su portavoz en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, visitaron en la mañana de ayer el barrio de Batán. Para Abascal, esta zona es un ejemplo «de lo que implica la llamada a la inmigración masiva», y señaló que «el Gobierno debe preocuparse de los españoles»: cualquiera que se dedique «a delinquir» y «no sea capaz de integrarse» debe «ser expulsado inmediatamente de nuestro suelo».

Por su parte, Rocío Monasterio criticó el hecho de que «los delincuentes campen a sus anchas» por Batán, mientras que los menores extranjeros llegados ilegalmente a España «están más protegidos por la administración» que los propios españoles.

«Los mayores no salen a la calle, los jóvenes no se atreven a venir a hacer deporte, las mujeres se sienten vulnerables cuando caminan por la calle porque las atacan en manada», añadió la portavoz de Vox en Madrid.