Cuando evitar la cola en una discoteca acaba en un «maker lab»

Un IES de Leganés abre la primera aula tecnológica de FP en España

Un alumno del IES Luis Vives de Leganés.IES Luis ViveLa Razón

En el IES Luis Vives, de Leganés, los alumnos idean proyectos y pueden materializar sus invenciones. Tienen impresoras 3D y cortadoras láser para hacerlo. Por eso, lo mismo te puedes encontrar desde motores de avión hasta el casco de Ironman. Y es que es el primer instituto de FP de Madrid y de toda España en crear aulas tecnológicas o «Maker-labs», la nueva orientación que se quiere hacer en la FP. Se trata de espacios tecnológicos y digitales de innovación que potencian la formación en diseño creativo, modelado en 3D o desarrollo de App’s. De hecho, el Ministerio de Educación pretende extender esta iniciativa al resto de comunidades autónomas. La idea es conseguir que haya una conexión con empresas de sectores industriales y convertir a los institutos de FP en centros de innovación. Y es que uno de los objetivos es ofrecer oportunidades de mejora a las empresas madrileñas, especialmente a las pymes, dando respuesta desde los centros de FP a los retos de innovación, una práctica que ya se viene aplicando en Alemania.

«Aquí, el alumno tiene la idea, la desarrolla y la puede llegar a vender», explica a La Razón el director del centro, Juan Carlos Morales. El IES Luis Vives fue, precisamente, uno de los que desarrolló de manera pionera el proyecto de Aulas Profesionales de Emprendimiento de los alumnos. En ellas se forma a los alumnos para poder crear microempresas y hasta pueden contar con un mentor que les acompañe su idea de negocio. En el IES Luis Vives los alumnos llegaron a crear la aplicación informática «no esperamos colas» que obtuvo el primer premio en el Programa Innova 2019 de la Fundación Create.

La idea surgió porque a los estudiantes les fastidiaba esperar colas en las macrodiscotecas y crearon una App que genera una alerta en el teléfono unos minutos de que llegue el turno. Al final, esta idea la aplicó «Doña Manolita» y ha funcionado con éxito. También han creado paletas multifuncionales para que los carroceros den masilla en las reparaciones de vehículos.

Los alumnos de este instituto tienen hasta un brazo robótico con programación inversa. Es decir, el alumno marca qué movimientos debería hacer y es el brazo robótico el que los programa de tal manera que el alumno aprende cómo debería hacerlo.

Centro sostenible

El instituto es, además, un centro sostenible. Ha instalado una pérgola con placas solares para cargar vehículos eléctricos y también cuenta con un contenedor marino transformado que controla el ahorro en consumo eléctrico y en agua.

En este proyecto participa el alumnado en un 80 por ciento. Los estudiantes de Informática elaboran el sofware de gestión para ver ahorros que se han producido, mientras que los de fabricación mecánica han hecho el diseño de la pérgola con placas solares.

Además, el agua que emplean los alumnos del módulo de Peluquería y Tratamientos Estéticos se reutiliza en las cisternas de los baños. De este modo, intervienen tres familias profesionales de la FP. Hoy, precisamente, el consejero de Educación, Enrique Ossorio, visita sus instalaciones.