El palmarés madrileño de Nadal: de «hijo adoptivo» a la Orden del Dos de Mayo

El Gobierno de Díaz Ayuso le concederá la Gran Cruz, distinción con la que se honra a personalidades ejemplarizantes por su servicio a la sociedad. No será el último título que obtendrá el mallorquín

Rodillas en tierra, gesto de triunfo, mordisco a la ensaladera y, de nuevo, el himno español sonando en un Roland Garros por primera vez sin público. Un detalle este último que diferenció la final, celebrada el pasado 11 de octubre, de las otras doce que el mallorquín suma ya a su palmarés. En total, veinte títulos de Grand Slam, con los que iguala a Roger Federer como el mejor tenista de la historia. A los trofeos individuales hay que añadir los reconocimientos institucionales. Y la Comunidad de Madrid no ha querido quedarse atrás.

La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunció ayer que el Consejo de Gobierno concederá a Rafa Nadal la Orden del Dos de Mayo, un reconocimiento del Ejecutivo autonómico para todas aquellas personas o instituciones cuyas conductas ejemplarizantes han destacado por su servicio a la ciudadanía. No es el primer deportista al que se le concede dicho título: el también tenista Manuel Santana, el campeón del mundo de motociclismo Ángel Nieto, el ciclista Alberto Contador, el patinador Javier Fernández, el jugador de baloncesto Felipe Reyes, el entrenador de fútbol Vicente del Bosque y el esquiador Francisco Fernández Ochoa –este último a título póstumo– fueron otras de las personalidades del deporte que obtuvieron la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.

Para Díaz Ayuso, Nadal es «uno de los mejores deportistas de la historia, si no el mejor que hemos tenido», con una trayectoria «cargada de valores y esfuerzo que tanto necesitamos ahora recordar todos los madrileños y el resto de españoles que estamos viviendo una situación tan difícil». Así, en un espacio «breve de tiempo, y después de proponer la decisión al Consejo de Gobierno este 18 de noviembre, la mandataria regional espera recibir al tenista en la Real Casa de Correos.

El idilio de Rafa Nadal con la capital y la región viene de hace años. En 2008, cuando apenas tenía 22 y sumaba ya cuatro Roland Garros, recibió el I Premio Internacional de la Comunidad de Madrid por su relevancia en el campo del deporte y por sus méritos tanto humanos como en la cancha. Entonces, el tenista ya reconocía su predilección por la ciudad, sobre todo porque fue en el Másters de Madrid, concretamente en 2005, donde se anotó una de sus primeras victorias.

En 2014, el Ayuntamiento de Madrid, entonces con Ana Botella al frente, le nombró «Hijo Adoptivo» de la ciudad por la humildad que demostraba «tanto en la victoria como en la derrota». No mucho antes, en 2012, el tenista venía de sufrir el peor año de su carrera, tras una mala racha de lesiones que le alejaron momentáneamente de las pistas.

«Rafa Nadal es madrileño», podía leerse el año pasado en los carteles promocionales del Mutua Madrid Open, torneo que se ha beneficiado en los últimos años de la presencia del mallorquín. En no mucho tiempo, Nadal podría sumar un nuevo reconocimiento ahora mismo en el aire: bautizar con su nombre la Caja Mágica, recinto que constituye la sede del Másters madrileño. Esta proposición, que partió del Grupo Municipal de Vox, tuvo que ser aplazada dentro del orden del día del último Pleno del Ayuntamiento. ¿El motivo? El entorno del tenista pidió que no se debatiera la propuesta, ya que podría entrar en juego un «conflicto de intereses». Según se aludió en el Pleno, a Nadal no le parecía adecuado que se renombrara con su nombre un recinto en el que todavía espera dar muchas tardes de gloria.