Los críticos de Ciudadanos purgan a Aguado, que iba a ser ratificado el domingo

El ex vicepresidente asegura que él cierra una etapa y que el mejor candidato es Bal, que ha confesado que acepta el reto “porque ayer me lo pidió Nacho”

El terremoto político iniciado hace diez días en la Comunidad de Madrid se cobró ayer una nueva víctima: Ignacio Aguado. El ex vicepresidente de la Comunidad de Madrid anunció ayer que no será el candidato de Ciudadanos en las elecciones del próximo 4 de mayo: «Cierro una etapa apasionante», aseguró en una declaración sin preguntas en la que no pudo evitar las lágrimas al agradecer el trabajo de su equipo en estos años. Aguado fue el encargado de anunciar que será el diputado Edmundo Bal el que compita en los comicios regionales contra Isabel Díaz Ayuso.

Aguado defendió que Ciudadanos va a «a salir a darlo todo» el 4-M y que la formación naranja es un «partido necesario frente a la polarización y a la radicalización». Por todo ello, señaló que no tiene «ninguna duda de que el mejor candidato posible es Edmundo Bal». «Le he pedido yo que se presente a las primarias, que las gane y que sea el próximo presidente de la Comunidad de Madrid», añadió.

Edmundo Bal confesó que en la tarde del miércoles le llamó Aguado para decirle que «era el mejor» para ser el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid: «Yo le digo que sí a Nacho, a este partido, a Madrid, a todos los militantes y a todos los españoles». Bal aseguró que le gustan los retos: «Lo acepto porque siempre cojo el camino más difícil porque en este partido somos valientes y me encanta trabajar. Llevo toda la vida intentando solucionarle los problemas a la gente. No voy a dejar de trabajar ni un segundo para que todos los madrileños depositen en mí su confianza», aseguró en presencia de Aguado.

La renuncia de Aguado llega después de que, tal y como confirman fuentes naranjas a este diario, la presión de los críticos haya doblegado el pulso a Inés Arrimadas y hayan impuesto su tesis de que Aguado no fuera el candidato en Madrid. De hecho, los planes de Arrimadas contemplaban que ella misma confirmaría a Aguado como candidato este domingo.

La decisión, en todo caso, llega en un momento en el que todas las encuestas apuntan a la posibilidad de que Ciudadanos pueda quedarse fuera de la Asamblea de Vallecas al situarse su expectativa electoral en este momento en el entorno del 5%. Hay que recordar que por debajo de esta cifra, las candidaturas no obtienen representación en el parlamento regional madrileño. De manera que el volantazo dado por Ciudadanos con la designación de Bal busca de alguna manera salvar los muebles y llegar a ese ansiado cinco por ciento que permita la supervivencia de una formación que hace menos de dos años, en las autonómicas de 2019, fue la tercera fuerza, a apenas tres puntos del Partido Popular. Una estrategia que es por la que ha apostado Unidas Podemos con la decisión de Pablo Iglesias de concurrir como canididato a estos comicios, precisamente porque la marca morada también discurre en el filo de quedarse sin representación parlamentaria.

Desde el entorno de la presidenta Ayuso optaron ayer por no valorar la decisión de Aguado. Respecto a Bal, varios parlamentarios populares bromeaban ayer: «Se ha hecho un ‘Illa’. Ha anunciado su candidatura tras negarlo el día anterior».