Museos de escultura al aire libre: arte y distancia social para tiempos de Covid

Miró, Ibarrola, Chillida... tienen en estos momentos de pandemia un plus a su valor cultural: contemplarles con el más respetuoso cumplimiento de las medidas sanitarias

Thumbnail

Tiempo de mascarillas, vacunas y distancia social. Mucha distancia social. Quizá por esto último, el ocio y la cultura se ha visto afectada de manera especial. Quizá por esa necesidad de mantener espacios entre las personas, los museos al are libre, como estos dos de escultura, son clave a la hora de satisfacer la curiosidad y el gusto por el arte y unas mínimas medidas sanitarias que nos libren de contagios. Covid manda.

El Museo de Escultura al Aire Libre de La Castellana, está situado bajo el paso elevado que une las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato, contiene una excelente colección de escultura abstracta española.

Los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, autores del puente y el artista Eusebio Sempere idearon un espacio para aproximar a la ciudadanía a las más modernas tendencias artísticas. Este museo abrió al público en 1972 y es fruto de una corriente artística que esos años circulaba por Europa y América que pretendía acercar el arte a los ciudadanos aprovechando los espacios públicos y convirtiéndolos en zonas de esparcimiento. Algo que sin duda está muy acorde con los tiempos de pandemia que hoy en día corren. En este caso, se creó un museo de escultura moderna bajo un paso elevado que une dos zonas de Madrid en el Paseo de la Castellana a la altura de las calles Juan Bravo y Eduardo Dato. En total son 17 figuras abstractas de artistas como Joan Miró o Eduardo Chillida. Obras también de Francisco Sobrino, José María Subirachs, Rafael Leoz, el mural de Eusebio Sempere -a modo de reja colgada en los pilares-, la pequeña espiral de Andreu Alfaro y la escultura de Marcel Martí. El mural de Gerardo Rueda, flanqueado por las esculturas de Palazuelo o el comentado Miró, y sin olvidar la famosa Sirena varada de Chillida, que colgada de cuatro enormes pilares del puente ocupa el centro indiscutible del recinto.

Un recinto el de La Castellana al que le ha salido un serio competidor en la Comunidad de Madrid en la ciudad de Leganés. De entrada gratuita, este museo de escultura al aire libre ocupa una superficie de unos 27.000 m2. Reúne una colección que recoge piezas de destacados artistas del siglo XX, como Martín Chirino, Jorge Oteiza, Agustín Ibarrola, Juan Bordes, Pablo Serrano, José Hernández o Francisco Leiro, entre otros. El proyecto se inició en el año 1984 y desde entonces ha ido ampliando sus fondos y convirtiéndose en un referente de la escultura de vanguardia. Emiliano Barral, Agustín Ibarrola, José Luis Sánchez o Manolo González son algunos de los nombres cuyas obras aquí se pueden ver. El otro pilar fundamental del Museo de Escultura de Leganés lo constituyen sus depósitos temporales procedentes del Museo del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), El Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid, y de reconocidos artistas y particulares.

Todo ello, en ambos museos, con el objetivo de mostrar y difundir la escultura contemporánea, sus diversas corrientes, técnicas y materiales, a través de una colección de gran formato que reúne a destacados representantes de la escultura española del s. XX hasta nuestros días. Y con medidas de distancia social... algo que sin duda no pensaron sus fundadores, ajenos a estos tiempos de Covid.