¿Por qué Plaza Elíptica es el punto negro de la contaminación en Madrid?

Además de Centro, la nueva estrategia de movilidad que ultima el Ayuntamiento pone el foco en este entorno de Carabanchel. Entre 8:00 y 9:00, circulan más de 7.000 vehículos, muchos de ellos derivados de la A-42

Plaza Elíptica supone una de las grandes vías de entrada y salir de los vehículos procedentes del sur de Madrid
Plaza Elíptica supone una de las grandes vías de entrada y salir de los vehículos procedentes del sur de MadridAlberto R. RoldánLa Razón

Ni Plaza de España, ni la del Carmen, ni siquiera Escuelas Aguirre. En lo que va de año, el punto negro de la contaminación en Madrid se encuentra en Plaza Elíptica, en el distrito de Carabanchel. El último boletín sobre la calidad del aire publicado por el Ayuntamiento de Madrid es cristalino al respecto. Hasta el pasado 25 de mayo, su estación es la que acumula una mayor concentración de dióxido de nitrógeno (NO2): 39 microgramos por metro cúbico. Una cantidad superior a las registradas en Escuelas Aguirre (35), Villaverde (35), Cuatro Caminos (35) y Ramón y Cajal (33). De todos los compuestos contaminantes, el NO2 es el más nocivo para nuestra salud. Este gas, emitido en los procesos de combustión, sobre todo en motores diésel, tiene efectos devastadores: afecciones de órganos, como el hígado o el bazo, o de sistemas, como el sistema circulatorio o el inmunitario. Sin olvidar tampoco las infecciones pulmonares e insuficiencias respiratorias. Para hacerse una idea de la situación que vive Plaza Elíptica, hay que consultar los valores límites anuales, que, según la legislación, no deben superarse al finalizar el año. En este caso, el tope es de 40 microgramos por metro cúbico. Una cifra que la estación de Carabanchel está cerca de alcanzar, a pesar del descenso en la densidad del tráfico debido al impulso del teletrabajo y la creación de grupos «burbuja» en las empresas.

Un atípico 2020

La situación en Plaza Elíptica parece haberse cronificado. Y eso a pesar de que durante 2020 se redujo considerablemente la circulación debido al confinamiento. El pasado año, su estación meteorológica registró una media de 37 microgramos por metro cúbico. Con todo, no fue el valor más alto. Fue igualado por Plaza de Castilla y superado por Escuelas Aguirre, que sí alcanzó la cifra «maldita» de los 40 microgramos.

En todo caso, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto el foco en esta zona de Carabanchel. Es significativo el hecho de que, además de Centro, Plaza Elíptica haya sido la otra zona mencionada de forma explícita en la estrategia medioambiental Madrid 360. Un plan que supondrá el acta de defunción definitiva de Madrid Central, la ordenanza de movilidad impulsada por Manuela Carmena y que ha sido progresivamente tumbada por los tribunales debido a sus defectos de forma.

Ahora bien, ¿qué ocurre en Plaza Elíptica? ¿Por qué constituye ahora mismo el principal foco de contaminación de toda la capital? Según han señalado organizaciones medioambientales como Ecologistas en Acción, existen varios problemas asociados a este punto: la presencia de un colegio en la Plaza Fernández Ladreda, con el tráfico que conlleva en horas punta, o las paradas «informales» de autobuses en algunas centros de trabajo. Sin embargo, la principal causa de las aglomeraciones es la presencia de la A-42, la autovía Madrid-Toledo, y que supone uno de los principales accesos a la capital desde los municipios del sur.

Los cálculos del Ayuntamiento así lo demuestran. Entre las 8:00 y 9:00 horas, se calcula que por el entorno circulan 7.122 vehículos y que realizan 13.923 kilómetros. ¿El resultado? Un elevado índice de densidad de 9,95 vehículos por kilómetro que se desplazan a una velocidad media de 27,41 km/h.

Ahora, el objetivo del Área de Medio Ambiente y Movilidad, con Borja Carabante al frente, es el de impulsar una «limpia» de vehículos en la zona. Concretamente de 1.472 coches –un 18% de los que circulan actualmente–, permitiendo disminuir en 2.585 los kilómetros que se realizan en la zona, de forma que la velocidad media se incremente hasta los 38,9 km/h.

Para ello, el Consistorio declarará el entorno de Plaza Elíptica Zona de Bajas Emisiones (ZBE). En esencia, esto significará que, presumiblemente a lo largo de este año, tendrán prohibida la entrada en su entorno los vehículos sin etiqueta ambiental –clasificación ambiental A–, tanto turismos como vehículos de Distribución Urbana de Mercancías. Así, ningún coche de gasolina anterior al año 2000 y ningún diésel anterior al año 2006, considerados como especialmente contaminantes, podrán acceder al entorno. Hay que recordar que, en la propia estrategia de Madrid 360, se recoge la prohibición de estos vehículos para acceder a toda la ciudad de Madrid a partir de 2024. Desde ese momento, la medida se aplicará a los residentes. Un año después, en 2025, se extenderá también a los residentes en la ciudad.

Restricciones Plaza Elíptica FOTO: M. Roselló

Más a corto plazo, y en lo que respecta a Plaza Elíptica, Madrid 360 marca un ámbito de aplicación de la ZBE delimitado por la A-42 y Calle 30, lo que supondrá restricciones en un total de 17 calles. Entre ellas se encuentran varios números de Vía Lusitana, Avenida de Abrantes, Avenida de Oporto y Marcelo Usera. En otros casos, como Pasaje de Estoril, San Filiberto, Travesía de San Filiberto, y Marquesa de Silvela, la prohibición abarcará la totalidad de la calle.

Con todo, las medidas no se van a limitar a delinear un perímetro al estilo de Madrid Central. El Área de Medio Ambiente tiene pensado habilitar un aparcamiento intermodal de, al menos, 200 plazas en el centro comercial Islazul, situado a tres kilómetros del intercambiador de Plaza Elíptica. Se considera un «lugar estratégico», ya que puede «absorber» los vehículos de los vecinos que llegan de los municipios del sur, tales como Móstoles, Fuenlabrada, Parla, Leganés o Alcorcón. Además, el Ayuntamiento considera que ese espacio facilitará que estos conductores puedan realizar allí sus compras antes de regresar a sus ciudades de origen. Para llevarlo a cabo, el Consistorio anunció la firma del primer convenio de cesión entre el Ayuntamiento y el centro comercial más grande de la capital.

A la espera del Bus-VAO

El transporte público será otra de las grandes apuestas. Se incrementará la cobertura de varias líneas de autobuses de la EMT: la 035 (Plaza Mayor-Carabanchel Alto); la 118 (Embajadores-Avenida de la Peseta); la 401 E1 (Plaza de Cibeles-La Peseta-línea exprés 1); la 108 (Oporto-CMT de Carabanchel), y la 155 (Plaza Elíptica-Aluche).

Hay una cuarta pata sobre la que se sustenta el plan de Plaza Elíptica: la construcción de un carril Bus-VAO en la A-42. En todo caso, al tratarse de una autovía, se trata de un punto que excede las competencias del Ayuntamiento, por lo que la autorización final debe ser concedida por el Ministerio de Fomento. Por esta vía, y según los datos del Estudio de la Movilidad de la Ciudad de Madrid, circulan diariamente más de 121.000 vehículos. De estos, 113.887 son ligeros y 7.825, pesados. Una presión que esperan reducir con este nuevo carril, gracias al cual esperan incentivar el transporte público en detrimento del vehículo privado.