Ayuntamientos

La herencia de la ex alcaldesa de Móstoles que nadie quiere y ahora enerva

Noelia Posse cambió la norma para que una gasolinera pudiera instalarse a solo 20 metros de viviendas

La alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse
La exalcaldesa socialista de Móstoles, Noelia PosseCarlos LujánEuropa Press

La herencia urbanística de la exalcaldesa socialista de Móstoles, Noelia Posse, no solo está causando problemas al actual equipo de Gobierno, del PP, sino también un profundo malestar entre los vecinos. Y es que la ex regidora introdujo cambios significativos en la normativa urbanística, en mayo de 2021, que reducían la distancia requerida para la instalación de gasolineras con respecto a las viviendas. Así, Posse autorizó que, en lugar de poderse construir la gasolinera a una distancia de al menos 50 metros, acortó la distancia de tal manera que pudiera construirse a tan solo 20 metros de las viviendas.

El cambio que introdujo en la normativa allanó el camino para la construcción de un controvertido proyecto: la construcción de una gasolinera en pleno casco urbano y en las inmediaciones del Parque Finca Liana, una de las zonas verdes más emblemáticas de la ciudad. El actual equipo de gobierno se ha sumado a las protestas de los vecinos en su pelea por que no se lleve a cabo el proyecto y comparte su preocupación. De hecho, desde el Consistorio señalan que se han adoptado medidas para intentar salvaguardar el bienestar de los afectados. Así, se ha solicitado a la empresa responsable un informe exhaustivo de impacto acústico con el objetivo de evaluar y, en caso de incumplimiento de los estándares legales, rechazar el proyecto.

La proximidad de la gasolinera propuesta a viviendas que llevan en pie más de dos décadas ha generado ha generado malestar entre los vecinos. El proyecto incluiría, además, un box de lavado y aspirado, lo que aumenta las potenciales fuentes de molestias para los residentes.

De no haber cambiado la normativa Posse, estaría vigente la aprobada por el PP en 2015 (vigente hasta 2021), que preveía una distancia mínima para la construcción de una instalación de este tipo de 50 metros. Esto plantea la pregunta de si este proyecto habría sido viable sin la modificación introducida por la administración anterior.

El actual Gobierno municipal está ahora en una encrucijada, ya que comparte las inquietudes de los vecinos mientras enfrenta un proyecto que ya estaba en marcha bajo la gestión anterior.

Fuentes municipales lamentan que «las ocurrencias de la exalcaldesa socialista Noelia Posse las van a padecer los vecinos que se van a encontrar con una gasolinera en la puerta de sus casas y en pleno casco urbano, junto a uno de los pulmones verdes de Móstoles». Las mismas fuentes insisten en que «en 2015, durante el mandato del Partido Popular en Móstoles, la normativa recogía que la distancia mínima para construir una instalación de este tipo no podía ser inferior a 50 metros. El cambio que introdujo Posse en 2021 redujo esa distancia hasta los 20 metros, posibilitando que la construcción de la gasolinera pueda llevarse a cabo».