Medio ambiente

El papel higiénico puede salvar a tu perro del estado de alarma

Los juegos mentales y las actividades de olfato son mucho más efectivos que salir varias veces a la calle

El ejercicio en nuestros perros es fundamental para su salud, tanto mental como física. Un can todo el día en el sofá puede desarrollar conductas inapropiadas y es casi imposible que sea un animal equilibrado. Ante el confinamiento, que como mínimo será hasta el 11 de abril, es importante que desarrollemos actividades de olfato con las mascotas. Los profesionales recuerdan que una actividad de olfato de unos 15 minutos equivale a unos 40 minutos de marcha. Así los perros no se estresarán y tendrán buena salud.

Durante el estado de alarma las recomendaciones y la norma es que los perros salgan lo mínimo a la calle. Y aunque hay versiones catastrofistas de profesionales del mundo animal que ya están diciendo que los canes están dando problemas por estar confinados, la realidad es muy diferente. Con unos sencillos ejercicios al día aprovechando su comida, las mascotas pueden superar este confinamiento con normalidad. Aquí te vamos a indicar algunos sencillos juegos para que tu perro no se estrese.

Según un artículo de Juan Antonio Moraña Borrageiros, veterinario, adiestrador canino y director de CEDIVE, publicado en la revista canina de referencia LADRIDOS, “podemos usar el olfato del perro en su beneficio debido a que ejercicios de este tipo les exige mucha concentración y genera más esfuerzo que la actividad física”

También la educadora canina, Mónica Corchado del Instituto DogCoaching, coincide en la importancia de los juegos mentales para los perros: "Es mucho más importante y necesario el estímulo mental, el trabajar el olfato…el hacer que piense y que no solo mueva su cuerpo”.

Si has llegado hasta aquí leyendo es que te interesan los juegos mentales para tu perro. Te vamos a indicar algunos que desde luego puedes preparar con las cuatro cosas que tienes en tu casa.

Cuando empezó la crisis de coronavirus muchas familias se lanzaron a los súper a comprar cantidades ingentes de papel higiénico que ahora tienen amontonado por los rincones de su casa. Esos rollos van a salvar al perro de padecer estrés y le van a ayudar a sobrellevar el confinamiento. ¿Cómo, el papel higiénico? Sí, desde luego. Solo hacen falta los rulos del cartón del centro. Coge unos cuantos y mételos de pie en alguna caja que primero recortes. Es tan sencillo como poner dentro de cada rulo un poco de su pienso preferido, o de sus chuches o trozos de salchicha. No hace falta echar comida en todos los cartones del papel higiénico para que así el perro tenga que buscarlos.

Cuando llega la hora de su toma diaria, solo hay que dejarle la caja en el suelo y esperar que su olfato le lleve a rebuscar su comida entre los rollos. Pasará un rato divertido, y hasta se agotará mucho más que si sale media hora a la calle.

Otro juguete que les encanta porque tienen que usar su olfato se prepara con botellas de agua vacías. Con maderas viejas o con una caja de cartón cortada, se coloca un trozo de barra de cortina o palo de escoba de lado a lado. A las botellas se les hace un agujero en medio en ambos lado y se meten en el palo. Luego se engancha o se ata la barra a la madera y en las botellas se mete un poco de su pienso o sus golosinas preferidas. Los perros en cuando lo huelan se lanzarán como locos a mover las botellas hasta que consigan darle la vuelta a alguna y que caigan sus chuches.

Los perros se lo pasarán genial, desarrollarán su olfato y acabarán más relajados que si los sacas a la calle tropecientas veces, algo, además de prohibido, contraproducente tanto para el perro como el dueño.

Otros ejercicios “para pensar” aún más sencillos, indican desde la prestigiosa escuela de formación canina “Los Guardianes son los siguientes:

  • En busca del tesoro. Una buena forma de empezar es dejar comida por el suelo en casa delante de él y que vaya a buscarla. Primero es importante que vea bien cómo se va dejando la comida, a la vez que vamos andando y la comida se va soltando. Poco a poco nos vamos separando, e incluso podemos llegar a que nos pierda de vista para que siga el rastro. En un segundo momento los premios o trozos de comida se pueden colocar en alto en lugares mas alejados del suelo.
  • A por un calcetín viejo. Otro juego que a los perros les hace desarrollar su ingenio es tener que sacar la comida de dentro de un calcetín cerrado con algún nudo. Con el tiempo aprenderá a abrirlo.
  • La pelota rajada. En una pelota de goma se hace una raja no demasiado grande y se meten dentro unos trocitos de la comida que sea su mejor premio. Se le echa la pelota y se le deja que la manipule hasta que consiga sacar el alimento y se lo zampe.
  • ¿En qué mano está la comida? Se esconde comida en una de las manos, se cierran los puños y se deja que huela en qué mano está el premio. Hay que enseñarle a que señale la mano que tiene comida con su pata.
  • Plato boca abajo. Una sencilla forma de que “trabaje” para conseguir su premio es ponérselo en una superficie bajo un plato boca abajo. Hay que tener paciencia y esperar a que lo saque.
  • El trilero. El ejercicio 4 se puedes “complicar” jugando al famoso trilero. Se ponen tres vasos que no sean transparentes boca abajo y sólo comida en uno de ellos. Se mueven y a esperar a que el perro señale de alguna forma dónde está la comida o a que vuelque el vaso y se la coma.
  • Rollito de premios. En este ejercicio mental se introduce algo de comida en el interior de un rollo de cartón, que puede ser de los de papel de cocina, y se cierra por los extremos. Se le hacen pequeños agujeros y se introduce comida para que según lo mueva vayan cayendo los premios
  • Juegos de obediencia básica. Los tradicionales juegos a través de la comida para enseñar al perro a que te dé la pata, haga la croqueta, se siente, salte, se tumbe, que traiga la correa, etc. son actividades mentales muy beneficiosas tanto para desarrollar sus capacidades cognitivas como para sentar una buena educación en obediencia canina.
  • ¿Messi o Ronaldo? Jugar con la pelota es una de las actividades más atractivas para la mayoría de los canes. Para que desarrolle su mente es bueno ir enseñándole a que devuelva la pelota en el lugar exacto que le indicamos, cambiando de lugar de una vez a otra. Pero, sin duda, la estrella de este ejercicio es jugar al fútbol con él, regatearle cara a cara e intentar marcar goles. Disfrutará intentando descubrir por qué lado se le enviará el balón.