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Adopta K9 pone en marcha el “plan Voraz”, pionero en España, con cinco équidos jubilados de las Unidades de Caballería de la Policía Nacional

La Policía pone en marcha el "Plan Voraz",  programa pionero para la adopción de sus caballos cuando acaban su vida laboral
La Policía pone en marcha el "Plan Voraz", programa pionero para la adopción de sus caballos cuando acaban su vida laboral FOTO: Policía Nacional La Razón

“Ya les tocaba a ellos, a los policías más grandes, a nuestros compañeros los caballos”. Así inicia la organización sin ánimo de lucro Adopta K9 su “plan Voraz”, iniciativa, pionera en España, que tiene como objetivo buscar adoptantes a los caballos policías que se jubilen de los dos centenares que tiene la Policía Nacional”, sengún indica a LA RAZÓN, Sofía Muñoz, representante de Adopta K9.

Los caballos de las Unidades de Caballería de la Policía Nacional provienen del Ejército, que mantiene su propiedad, y al final de su vida laboral debían ser devueltos al Ministerio de Defensa. Ahora el convenio ha cambiado y Defensa cede el equino a la Policía, organismo que se ocupa de él, lo que ha facilitado que se pueda poner en marcha el “Plan Voraz”.

“Antes cuando la Policía desechaba un caballo volvía al Ejército y lo subastaban en la subasta general que hacen todos los años como un caballo más de desecho y ya está, ahora ya se hace cargo la Policía y nosotros somos los responsables de buscarle una familia adoptante”, matiza Muñoz.

La iniciativa comienza con cinco caballos listos para ser adoptados, cuatro provienen de la Unidad de Caballería de Sevilla y uno de una Unidad de las dos que hay en Madrid. Tienen entre 4 y 17 años y todos son de Pura Raza Española. Los motivos de la jubilación de los équidos son similares a la de los perros de las unidades caninas: o porque acaba su etapa laboral, o por alguna lesión (cojeras, dolores en el dorso) o porque su carácter es incompatible con el trabajo policial, como es el caso de la más jovencita que ahora puede ser adoptada: una yegua de solo cuatro años proveniente de la Unidad de la ciudad hispalense que ha decidido que ser Policía no es lo suyo. “Las lesiones les impiden ejercer su labor policial al 100%, pero para darse un paseo o montarlo con moderación, son más que válidos, no hay problema alguno”, matizan desde Adopta K9.

Entre las dos Unidades que hay en Madrid en estos momentos hay entre alrededor de 90 caballos en activo, otros 90 en la Unidad de Caballería de Sevilla y 29 en la de Valencia. Son animales que hacen una labor muy importante sobre todo de orden público, y su futura adopción no se realizará a la ligera, por eso precisamente ha sido la propia Policía Nacional, a través de su Unidad de Caballería, quien ha tenido la iniciativa de poner en marcha este programa.

“Estamos acostumbrados a verlos patrullar a diario por las grandes ciudades, garantizando el orden público en partidos de fútbol, manifestaciones, eventos de masas, previniendo incendios en verano, colaborando en la búsqueda de personas desaparecidas...Son auténticos héroes que han dedicado su vida a hacer la nuestra más segura y ahora vamos a buscarles sitios acordes a lo que se merecen”, dice Sofía.

Para poder adoptar a unos de estos equinos hay que pasar un proceso de adopción similar al que ya se realiza desde hace años con los perros de las Unidades Caninas, también desde Adopta K9. Lo primero es contactar por correo electrónico a través del mail adoptak9@hotmail.com y la organización tras evaluar la petición enviará un cuestionario.

“Buscamos a alguien que haya hecho equitación o que tenga una finca y quiera tener allí al caballo y lo monte en sus ratos libres, o para tenerlo de mascota entre comillas. No queremos que caiga en picaderos que lo vayan a usar luego para dar doscientas clases a niños, ni que siga trabajando, ni en un picadero, ni nada, ni que se lucren con él. Se jubila y se jubila”, explican en Adopta K9.

Hay que tener en cuenta que, para las personas que le gusta la equitación o que aman a este tipo de animales, estos caballos son muy golosos. “Es el típico caballo de Policía que sabes que no se va a asustar de nada, o de casi nada, que están superdomados, que no van a dar problemas, por eso los futuros adoptantes tienen que firmar un contrato en el que asumen varios compromisos como que estén bien atendidos, que se les dé los servicios veterinarios necesarios, la boca que se revise como mínimo una vez al año, que vayan al odontólogo equino, que no lo tenga en un campo tirado, que tenga su sombra, que vaya todos o casi todos los días a atenderlo, en definitiva, bien cuidados”, matiza Sofía Muñoz.

Desde AdoptaK9 lo tienen muy claro: “Hay que tener mucho cuidado con quien lo adopta o no lo adopta, también habrá seguimientos después para comprobar el buen estado del animal”. La adopción de uno de estos animales de la Policía Nacional es a coste cero, la persona que lo integre en su vida solo deberá correr con los gastos de los papeles del caballo, del cambio de nombre, los trámites normales.

Adopta K9, perteneciente a Policía K9, ha realizado un modelo de contrato tipo de adopción en el que también se incluye la posibilidad de una devolución de uno de estos animales, situación en la que el adoptante deberá correr con los gastos de manutención hasta que sea de nuevo adoptado.

Como en los ejemplares de la Policía Nacional hay de todo, caballos, yeguas, castrados y no castrados, en el contrato de adopción también se incluye que no pueden ser cruzados ni utilizarlos para la cría.

Voraz, caballo de la Policía Nacional fallecido en 2019, que da nombre al plan puesto en marcha para jubilar a los équidos de las Unidades de Caballería
Voraz, caballo de la Policía Nacional fallecido en 2019, que da nombre al plan puesto en marcha para jubilar a los équidos de las Unidades de Caballería FOTO: Adopta K9 La Razón

PLAN VORAZ

La iniciativa que ahora comienza lleva el nombre de Voraz, un caballo que tras estar diez años en una Unidad de Caballería de la Policía Nacional se jubiló y se hizo cargo de él Sofía Muñoz con quien vivió hasta los 20 años.

Acabó su vida laboral con 14 años, se murió con 20 años, lo compré a un compañero cuando se jubiló, ha estado en una finquita suelto con más caballos, lo montaba yo en mi tiempo libre para aprender, ha sido como una más de la familia”.

Voraz fue comprado por la Policía Nacional de potrito y trabajó desde los cuatro años hasta los 14. Tras su etapa ayudando a mantener el orden público y ofreciendo seguridad a los ciudadanos, la responsable de Adopta K9 no lo dudó y se lo llevó con ella. El año pasado falleció, después de tener una jubilación dorada de seis años, y ahora da nombre al Plan que busca conseguir una jubilación similar a los dos centenares de caballos repartidos por las tres sedes donde hay Unidad de Caballería de la Policía Nacional: Madrid, Sevilla y Valencia.