Madrid Central impide el acceso a 8.000 furgonetas de reparto a los comercios

Las Asociaciones de Transportistas afirman que, además, la norma provoca que otros 30.000 vehículos colapsen de forma innecesaria el centro de Madrid en horario de tarde

La entrada en vigor de la nueva regulación de acceso a Madrid Central ha provocado que todos los vehículos de reparto y distribución de mercancías de menor tonelaje (hasta 3.5 toneladas) tengan prohibido acceder al centro de Madrid, lo que ha supuesto en la práctica impedir que más de 8.000 furgonetas y pequeños camiones puedan continuar prestando sus servicios, según datos facilitados por la Federación de Asociaciones de Transportistas (Fenadismer)

Esta medida, según las mismas fuentes, perjudica no sólo a los propietarios de los vehículos, que en la mayoría de los casos son pequeños transportistas autónomos, sino también afectará gravemente al suministro de mercancías de las más de 17.000 empresas y establecimientos situados en el interior de dicha área madrileña.

Los transportistas piden al Ayuntamiento de Madrid que, como pasa en otras ciudades como Barcelona, se limite el acceso exclusivamente a los vehículos privados sin distintivo ambiental, y se conceda un período transitorio de un año para que las furgonetas y vehículos de reparto puedan adaptarse a la nueva regulación.

Argumentan también que la nueva regulación aprobada en Madrid, lejos de contribuir a la reducción de la contaminación, en algunos casos resulta incongruente y logra el efecto contrario. Así, por lo que lo que se refiere a las nuevas limitaciones de horario establecidas para realizar las labores de carga y descarga, uno de los aspectos más preocupantes es la exigencia para los vehículos de distribución de mercancías con categoría ambiental B de tener que acceder obligatoriamente antes de las 13 horas, aunque vayan a realizar servicios de reparto y suministro a establecimientos en horario de tarde. Hay que señalar que muchos de los establecimientos del centro de la ciudad permanecen cerrados durante el mediodía hasta las 17 horas.

Creen con toda lógica que, al no poder acceder después de las 13 horas, aunque sí permanecer dentro de forma ilimitada, van a esperarse a la apertura de los comercios por la tarde para entregar la mercancía, lo que originará una congestión artificial de furgonetas y camiones en el centro de la capital. Este tipo de vehículos suponen más del 55% de la flota de transporte de mercancías que opera en Madrid, en concreto, casi 30.000 furgonetas de reparto.