Joaquín Peris de Vargas nació en Barcelona en 1880 y falleció en la Ciudad Condal en 1959. Militar, con la graduación de Coronel de Infantería, presidente del «Fútbol Club Barcelona» entre el 1914 y el 1915 y famoso por su sentencia: «El Barça soy yo». El 20 de abril de 2015 moría en Barcelona la última descendiente de los Peris de Vargas, hija de Lisardo Peris de Vargas, el único de los seis hermanos (Joaquín, Agustín, Enrique, Lisardo, Clotilde y Carmen) que tuvo descendencia. En la vieja casa familiar del Eixample barcelonés, se descubrió el archivo de los Peris, de enorme valor histórico y económico. Los hermanos Peris de Vargas, hijos del militar Joaquín Peris Serrano, estuvieron íntimamente relacionados con el mundo del deporte catalán y especialmente con el FC Barcelona. Joaquín fue jugador del Internacional SC y del FC Catalán antes de ser vicepresidente del FC Barcelona entre 1910 al 1914, presidente de septiembre de 1914 a junio de 1915, y posteriormente presidente honorario. Después presidió la Federación Catalana de Fútbol entre 1915 y 1916, y el Avance Sport, que tras fusionarse con otros clubes de San Andrés formó la actual Unión Deportiva San Andrés. Fue también vicesecretario de la asociación Lawn Tenis, el precedente de la Federación catalana de Tenis. Enrique entró a formar parte del FCB en 1906 y permaneció hasta 1917, jugando como centrocampista y luego como extremo izquierdo, destacado atleta en la prueba de 100 metros y en salto de longitud, árbitro y tesorero del Colegio Catalán de Árbitros. Lisardo jugó un total de 25 partidos como portero en el FC Barcelona entre los años 1909 y 1913. Agustín jugó dos partidos con El FCB, pero destacó en el béisbol, deporte del que fue el introductor en Cataluña, además del fundador y primer presidente de la federación catalana de este deporte. El archivo de los Peris reunía decenas de trofeos, más de un centenar de medallas –entre ellas la del campeonato de Copa de España de 1910–, el primer listado de socios de que se tiene conocimiento y fechado en la temporada 1912-13, el primer himno del club con la partitura y la letra, fotografías y miles de objetos relacionados con la historia del FCB. En su momento, la familia ofreció el archivo al FC Barcelona, pero las ofertas fueron despreciadas e ignoradas, el tesoro perdido en subastas y rapiña, y al final la memoria de los Peris perdida y olvidada. El desprecio hacia los Peris tiene una explicación. Un pecado original. Militares la mayoría de ellos, miembros de partidos de derechas los otros. En Terrassa se agrede a una niña de 10 años por dibujar la bandera de España y ni en los medios privados del régimen ni en TV3 lo comentan. Los Peris han sido borrados de la historia por ser malos catalanes, como la niña de Terrassa.