Opinión

Yo, Leonor

Mira que se lo dije a Altibajos. Quiero ir a la puesta de largo de la prima Fede, que está ahí lo más «granao» del «pelagreo» chic, que van a ir los chiquillos de tortazo. Pues nada, que no. Mira que le dije «mama (sin acento), que van a ir muchachos con apellidos compuestos, con varios guiones entre uno y otro, con pelo Taburete, que yo ya estoy en edad de conocer a los nobles de flequillo». Pues nada, que no hay tu tía. Entonces fui a ver a mi padre. «Papa ( sin acento), que quiero ir al fiestón de las ''primicas pa´siempre''». Por qué, me preguntó «nuestrohijofelipe», queridísima y amantísima hija heredera de la Corona. Pues porque intuyo que, o me suelto el pelo ahora, o me espera un tocado con redecilla y asistir a las carreras de Ascot y ahí, con esa cara de buena que tengo, igual me viene una fatiga gorda y vomito. A la prima Fede le hicieron una juerga de esas que le gustan a ella, con toreros y banderas y le regalaron un cerdito. Qué maravilla estas fiestas que nos acercan tanto al pueblo y qué bonitas las fotos. Qué felicidad conocer que ha sido caro, qué éxtasis comprobar que hay una parte de la familia en la que todavía encuentro esperanza para sacar los pies del tiesto. Yo, mientras tanto, voy vestida de colegiala a los festejos de mi santo padre y, como soy un encanto, pego el pelotazo por donde aparezco. Qué maja, qué bonica, es más baja que su hermana, su hermana tiene más estilo. Lean esto con voz de pito, por favor. El caso es que me temo que me toca granja escuela, mejorar el chino y ensayar la sonrisa. Dónde quedaron los días en el yate, concho. Menos mal que nos queda la prima Fede, que es de la parte de la familia que cualquier día pega otra vez petardo. Estoy haciendo un corazón con los dedos gordos, ojo.