Liberalismo en RNE

No tiene ningún sentido hablar de comunismo liberal: el comunismo es, por definición, una filosofía política sobre cómo organizar la sociedad

Micrófono de la emisora pública Radio Nacional
La Razón

Este pasado martes, Radio Nacional de España nos quiso aleccionar (en el programa “Las mañanas de Pepa Fernández”) sobre qué es y qué no es el liberalismo. Los mensajes básicos que se transmitieron fueron los siguientes: liberalismo implica mentalidad abierta y progresista; es una contradicción declararse a la vez liberal y conservador; los comunistas sí tienen mucho de liberales. En conjunto, se trata de un despropósito de discurso. El liberalismo es una filosofía política, no una actitud personal en la vida privada de los individuos. Como filosofía política, el liberalismo sí postula el respeto irrestricto a los proyectos de vida ajenos y, en ese sentido, busca instituir una tolerancia jurídica de carácter estructural: pero eso no equivale a que quienes postulen el liberalismo político deban tener una actitud libertina en sus asuntos personales. Por ello, sí es posible que un individuo sea conservador en su fuero interno (es decir, que en su día a día respete valores morales tradicionales) y que, al mismo tiempo, sea liberal en lo relativo a las reglas que deben regir las relaciones humanas (respeto a la libertad de cada persona y a su propiedad). Por supuesto, si entendemos el conservadurismo como una filosofía política que pretende imponer un determinado código moral a las personas, entonces el liberalismo sí sería incompatible con el conservadurismo, dado que se trata de dos filosofías políticas distintas. Es por eso mismo que, desde luego, no tiene ningún sentido hablar de comunismo liberal: el comunismo es, por definición, una filosofía política sobre cómo organizar la sociedad y la propuesta que efectúa el comunismo es frontalmente incompatible con la propuesta liberal. El comunismo pretende eliminar la propiedad privada sobre los medios de producción (o, en su versión eurocomunista, limitarla enormemente y someterla al control estatal), mientras que el liberalismo aboga por una concepción reforzada de la propiedad privada (incluyendo la propiedad privada sobre los medios de producción). En suma, este pasado martes, RNE nos ofreció una pobre reflexión sobre los fundamentos del liberalismo, del conservadurismo y del comunismo. Todo para ayudar a que la izquierda se apropie del término liberal como ya hiciera antaño en EEUU. Un ejercicio intelectual deshonesto que, para más inri, se financia coactivamente con el dinero de los contribuyentes. Algo muy poco liberal.