112.213 millones para las comunidades

Tenemos las condiciones para la recuperación y lo que hay que esperar es que el gobierno no sea un lastre

A. Pérez Meca Europa Press

La cifra es ciertamente espectacular. No es fácil imaginar lo que representan los 112.213 millones que recibirán las comunidades en 2022. Estamos ante un record histórico que forma parte del festín de gasto público que viviremos en los próximos años gracias al fuerte endeudamiento que asumirá el Reino de España y la llegada de los fondos europeos. Lo importante es que se utilicen bien. No hay más remedio que asumir un crecimiento brutal de la deuda para conseguir que la economía se recupere y, por tanto, crezca el PIB. Esto hará que disminuya el porcentaje de deuda sobre PIB e incluso algunos ingenuos creen que irá muy bien. La economía necesita de un estado anímico favorable, además de seguridad jurídica y perspectivas de futuro, para que aumente el consumo y se produzcan inversiones. El riesgo puede ser que existan unas buenas expectativas y no lleguen más inversiones por la inseguridad política. La presencia de comunistas y antisistema en el gobierno no es el mejor aval para la inversión nacional e internacional. Es una lástima, porque España es uno de los países mejores para invertir.

Las comunidades recibirán unos recursos muy elevados que deberían ser bien utilizados para fortalecer el proceso de recuperación. Un mal uso haría que no aprovecháramos plenamente el ciclo que comienza. El gobierno transferirá 3.000 millones adicionales para compensar el cambio del IVA de 2017, que es pagar algo que debe. Como se trataba de conseguir pasta, el consejero catalán de Economía ha regresado al Consejo de Política Fiscal y Financiera. Hay que tener en cuenta que son independentistas, pero no tontos y como siempre me gusta recordar España es una vaca que les gusta ordeñar. Es su principal mercado comercial y la burguesía catalana, al igual que la vasca, ha tenido una posición de privilegio. La crisis institucional que vive nuestro país es consecuencia, precisamente, de la deslealtad permanente de las formaciones nacionalista que solo buscan su interés. Por ello, se aprovechan de la caja común, el mercado comercial y buscan la confrontación para conseguir ventajas políticas. Nunca ha importado la verdad, sino la propaganda. Este esfuerzo inversor será positivo porque tenemos las condiciones perfectas para conseguir una recuperación potente y lo único es que tenemos que esperar que el gobierno no sea un lastre.