Política

Carmen Enríquez

Felipe, preparado para reinar

Felipe, preparado para reinar
Felipe, preparado para reinarlarazon

Sus 53 años recién cumplidos, la completa educación que recibió desde niño para ser rey –debido a la imposibilidad de sus tíos Balduino y Fabiola de tener hijos–, y su carácter equilibrado y reflexivo serán la mejor garantía de que Felipe, príncipe heredero de los belgas, se convertirá en un buen monarca para el más europeo de los países del Viejo Continente. Los retos que tiene por delante no son fáciles. Ser el Jefe de Estado de una nación cuyas dos comunidades, valona y flamenca, están en continua pugna por controlar las instituciones gubernamentales y el aparato administrativo, es tarea ardua en la que hay que mantener un permanente tira y afloja que suavice las tensiones y evite los desencuentros. Su tío, el rey Balduino, lo consiguió plenamente y su padre, Alberto II, ha luchado durante las dos décadas de reinado por ganarse la confianza de su pueblo, que tenía sus dudas cuando sucedió en el trono a su hermano. Prueba de su interés por superar los obstáculos fue lograr que los políticos formaran gobierno después de casi dos años de vacío ante la imposibilidad de poner de acuerdo a valones y flamencos.

Para esta nueva empresa que tiene por delante Felipe, duque de Brabante, cuenta con el apoyo incondicional de su esposa, Matilde, una aristócrata hija de un aristócrata belga, trece años más joven que su marido, con quien contrajo matrimonio hace catorce años. La pareja ha tenido cuatro hijos, la mayor una niña, Elisabeth, que se convertirá en heredera en cuanto su padre pase a ser monarca de los belgas dentro de unos días. A pesar de que el Príncipe Felipe tardó en contraer matrimonio, ante la impaciencia de sus padres, los reyes Alberto y Paola, quienes hicieron un intento de acuerdo con los Reyes de España para que el heredero del trono belga se casara con la Infanta Cristina de Borbón, la pareja que forman Felipe y Matilde se considera totalmente consolidada. Ella es una mujer elegante y discreta que llama la atención por su saber estar y por su apoyo incondicional a su marido. Será adecuada como reina.