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Ser votante y no morir en el intento

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Tiempo de lectura 4 min.

01 de septiembre de 2018. 01:32h

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Tomás Gómez 1/9/2018

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Los socialistas madrileños andan un poco desorientados y razones no les faltan. El Sr. Franco se llevó un buen revolcón en el mes de mayo con aquella inocente insinuación a la alcaldesa de Madrid para que encabezase en el 2019 las listas socialistas a la capital.

Los mamporros vinieron desde los apoyos «más puros» a la dirección federal del PSOE, que llegaron a cuestionar la figura del secretario general madrileño. Tras la negativa desde los entornos de la Sra. Carmena todo quedó medio en broma, medio en serio, pero con el trasfondo de que los socialistas no encuentran un buen candidato.

Después, todo volvió a la normalidad, Podemos es el adversario a batir por la izquierda, pero, al tiempo, el apoyo necesario para poder seguir en el gobierno. No hay que prestarles ayuda, pero tampoco conviene que se enfaden.

Los socialistas madrileños han ido preparándose para combatir electoralmente contra el Sr. Errejón y contra la Sra. Carmena, aireando sus deslices, afeando los de su equipo y cargando la munición contra quienes deben ser desalojados del gobierno municipal.

Con la llegada a la Moncloa, el PSOE ya no quiere ser Podemos, ha recuperado la convicción de que la socialdemocracia es mejor que el populismo asambleario y de que las reformas son más útiles que la revolución en las calles.

Justo cuando lo rentable electoralmente parece que es, de nuevo, ser el PSOE, el Sr. Sánchez ha desconcertado a todos los dirigentes madrileños con su presunta llamada a la alcaldesa para que sea su candidata.

Ahora no se atreven a criticar la acción de gobierno de quien puede ser su próximo cartel electoral, al mismo tiempo y, si finalmente no lo es, llegará sin oposición alguna entre un Partido Popular desarbolado, un Ciudadanos difuminado y el PSOE de niña de las arras.

Tampoco tienen claro si lo de Podemos es tan malo como se dice, porque resulta que hay que buscar entre sus cargos públicos a los candidatos socialistas. De hecho, si la alcaldesa decide retirarse o, peor aún, repetir por Ahora Madrid, el papelón del candidato del PSOE como segundo plato y compitiendo con la estrella que no quiso es bastante humillante.

Intentar gobernar la capital de España sin tener entre sus filas a nadie que pase los mínimos exigidos por la propia organización es un mal mensaje a la calle y un recado que debe ser interpretado por los militantes socialistas madrileños.

Los más naíf dicen que es como lo de D. Enrique Tierno, que venía de otro partido. Está claro que tienen mejor voluntad que argumentos, porque lo que ocurrió entonces es que se fusionaron 2 organizaciones, PSOE y PSP, en el proceso de unificación de los distintos partidos socialistas y, como resultado, algunos miembros del extinto Partido Socialista Popular, como el Sr. Bono, engrosaron las candidaturas socialistas.

En este caso es una OPA hostil a quien algunos consideran la mejor alcaldesa que puede tener Madrid. Sería humano sentir remordimiento por no haberla votado en el 2015. Aunque, todos conocemos que alguna consigna circuló para hacerlo, lo que no sabíamos era la razón.

Ahora solo falta que el Sr. Gabilondo decida jubilarse y haya que hacer alguna oferta al Sr. Errejón al que, por otra parte, no le vendría nada mal.

Es difícil militar en Madrid sin saber si habrá o no primarias y si la Sra. Carmena es la mejor alcaldesa o no. Pero lo más dificil es para los votantes, que no saben si tienen que votar al PSOE o al partido por el que se presente la Sra. Carmena.

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