FMI

Calviño, sonrojo por un minuto de gloria

La Razón
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Que un español ocupe una alta responsabilidad en las instituciones europeas o mundiales siempre es algo que celebrar como un logro para nuestro país. Más allá del color político. Moncloa movió sus incansables terminales propagandísticas con la posibilidad de que la ministra Nadia Calviño fuera la nueva directora del FMI. Otro tanto de la «influyente» diplomacia sanchista. Pero no. Ayer, se ordenó la retirada de la aspirante con el rédito mediático ya cobrado. Un globo pinchado de antemano para sofoco nacional.