Religión

El Papa se hace eco de la preocupación por la energía nuclear en Japón

El Pontífice se reúne con el primer ministro Shinzo Abe y también con jóvenes damnificados por el tsunami de 2011 que provocó el desastre nuclear de Fukushima

El Papa Francisco ha puesto la guinda a su viaje a Japón reuniéndose con el primer ministro Shinzo Abe en el Sori-dajei Kantei, el complejo arquitectónico que alberga las oficinas del Gobierno, lo que en España sería la Moncloa. La última vez que ambos mandatarios se vieron fue en 2014, en el Vaticano, y hoy, un lustro después, se han entrevistado de forma privada.

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El presidente, fiel defensor de la energía nuclear, dio un discurso en el que recordó que la prioridad de Japón sigue siendo construir un mundo libre de armas nucleares mediante el diálogo con otras naciones , poseedoras o no de ellas. Uno de los momentos más emotivos fue cuando Shinzo Abe proyectó la icónica foto "Los hermanos de Nagasaki" de un niño con el cadáver a cuestas de su hermano tras los bombardeos de 1945, tomada por el fotógrafo Joe O'Donell."Que nunca más, en la historia de la humanidad, vuelva a ocurrir la destrucción generada por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki... estoy convencido de abordar la cuestión nuclear desde un plano multilateral promoviendo un proceso político e institucional capaz de crear un consenso y una respuesta internacional más amplia", le respondió Bergoglio cuando le tocó el turno de palabra.

El Pontífice también escuchó el testimonio de Matsuki Kamoshita, uno de los damnificados por el tsunami de 2001 que dejó 20.000 fallecidos y más de 150.000 desplazados, en un acto con más víctimas de este desastre natural. "Por favor, rece para que en todo el mundo se elimine de nuestro futuro la amenaza de las exposiciones a las radiaciones", le rogó Matsuki. "¿Qué clase de mundo queremos dejar a los que vendrán?, reflexionó el Papa, pues cabe recordar que tras el accidente de Fukushuima, el peor que se recuerda tras el de Chérnobil, el gobierno japonés volvió a activar las centrales nucleares y actualmente funcionan nueve reactores. El presidente Shinzo Abe sostiene que la energía nuclear es clave para el crecimiento económico del país y pretende que para 2030 el 22% de la electricidad proceda de esta fuente. Francisco, en su alocución, no hizo mención alguna al cierre de centrales nucleares, pero sí puso el acento en la necesidad de "tomar decisiones valientes e importantes sobre el uso de los recursos naturales y en particular sobre las futuras fuentes de energía".

Mañana, último día de su estadía en Japón, el Pontífice se despedirá temprano del personal de la Nunciatura Apostólica que lo ha acompañado en estos días y se trasladará a poco más de 3 kilómetros, a la Universidad Sofía, fundada por los padres jesuitas. En la capilla de la Universidad tendrá una misa en privado con los miembros de la Compañía de Jesús. Tras el desayuno, se encontrará con los integrantes del Colegio Máximo y visitará a los sacerdotes ancianos y enfermos. Finalmente, en en auditorio de la Sophia University tendrá su último discurso en tierra japonesa.