Así se usa la inteligencia artificial frente al cáncer de próstata

Quirónsalud Valencia liderará un proyecto europeo que mejora el diagnóstico y el seguimiento del tumor basándose en inteligencia artificial aplicada a la imagen por resonancia magnética

La combinación de inteligencia artificial e imagen médica ayudará a determinar la mejor opción terapéutica en fases cada vez más tempranas de la enfermedad
La combinación de inteligencia artificial e imagen médica ayudará a determinar la mejor opción terapéutica en fases cada vez más tempranas de la enfermedadFreelanceFreelance

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente entre los varones, pero el tercero cuando se trata de medir su mortalidad. La clave está en la importancia del diagnóstico precoz, un factor que mejora las tasas de superviviencia gracias al empleo de técnicas de imagen que ayudan a localizar con precisión el tumor. Con el propósito de mejorar este potencial, el servicio de Diagnóstico por la Imagen del Hospital Quirónsalud Valencia, dirigido por el doctor Luís Martí-Bonmatí, liderará un proyecto europeo para el estudio del cáncer de próstata de la mano de la inteligencia artificial, lo que supone un reconocimiento a la calidad del Servicio, tanto en lo que se refiere a sus profesionales, como al equipamiento de última generación.

Bajo el nombre de Procancer I, este proyecto tiene como objetivo desarrollar nuevas herramientas para mejorar el diagnóstico, la caracterización y el seguimiento del tumor de próstata basándose en inteligencia artificial aplicada a la imagen por resonancia magnética. «Esto permitirá disponer de una información más precisa para definir, detectar y determinar la agresividad biológica de los posibles tumores. De esta forma se reducirán el número de biopsias innecesarias y se disminuirán los riegos asociados a intervenciones quirúrgicas prescindibles y más invasivas. La combinación de inteligencia artificial e imagen médica ayudará a determinar la mejor opción terapéutica en fases cada vez más tempranas de la enfermedad», asegura Martí-Bonmatí.

En concreto, para la obtención de los datos que formarán parte del nuevo estudio, el Hospital Quirónsalud Valencia, que a su vez cuenta con una unidad específica de personal dedicada a la investigación en biomarcadores desde hace años, utilizará muestras de resonancia magnética de la próstata obtenidas en la rutina diaria de diferentes servicios de radiología, «pero con la particularidad de disponer de una gran base de datos unificada a nivel internacional, con aportaciones de hospitales europeos de referencia», matiza Roberto Sanz, ingeniero biomédico del Hospital Quirónsalud Valencia. Así, además de las imágenes, se recopilará toda la información clínica de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes, «lo que asegurará la calidad de los datos y la validez de los resultados», puntualiza Sanz.

En la actualidad, el control del PSA es uno de los factores a tener en cuenta cuando se busca un cáncer de próstata, «aunque esté muy cuestionado», advierte Martí-Bonmatí, quien espera que «la inteligencia artificial mejore el diagnóstico rápido en el menor tiempo posible».

Diagnóstico precoz

Cuando se trata de diagnosticar un carcinoma prostático, la resonancia magnética es la técnica de imagen más adecuada para localizar «con precisión y exactitud estos tumores, determinar su extensión extraglandular y gradar su probable agresividad biológica», asegura el especialista del Hospital Quirónsalud Valencia, que fue el primer hospital de la zona en tener una resonancia magnética de 3 teslas, hace ya más de 10 años, y que este verano tiene previsto instalar una nueva de última generación.

«Esta técnica permite detectar áreas anómalas a la vez que se establece su comportamiento. Ahora mismo juega un papel clave y en este proyecto se pretende explorar todavía más su capacidad para ayudar a que los pacientes con cáncer de próstata tengan el mejor tratamiento en el momento justo», afirma Martí-Bonmatí.

La resonancia magnética y toda la información que aporta no resulta útil sólo al principio del diagnóstico, sino que también se convierte en una herramienta clave para el control posterior de la enfermedad. «Resulta esencial para determinar la evolución de la enfermedad tras el tratamiento. En este contexto, con técnicas de inteligencia artificial se podrán entrenar sistemas de ayuda automáticos que orienten al urólogo, al oncólogo o al radioterapeuta a determinar la presencia de una recidiva tumoral en el lecho prostático. Uno de los objetivos del proyecto es que este sistema de ayuda sea rápido, sencillo, preciso y aplicable de manera fiable poco tiempo después del tratamiento», avanza el ingeniero Sanz.

Las expectativas resultan de lo más esperanzadoras, ya que Procancer I es un proyecto en el que participan 20 instituciones de diez países europeos, incluyendo hospitales, centros de investigación y empresas expertas en inteligencia artificial. «Tendrá una duración de cuatro años y se espera recoger datos de más de 23.000 pacientes, aunque el contexto internacional actual suma complejidad. A pesar de ello, es probable que a mitad de proyecto se tengan bases suficientemente sólidas para empezar a validar algunas técnicas en el ámbito hospitalario», asegura el doctor Martí-Bonmatí.