¿Nos protege también la mascarilla contra la gripe?

La propagación de la enfermedad en el hemisferio sur ha sido mínima por las medidas sanitarias y las restricciones de movilidad

La llegada del otoño y los meses más fríos del año viene acompañada por el inicio de la temporada de gripe. Este año es más importante que nunca la campaña de vacunación para prevenir una enfermedad que tiene unos síntomas muy parecidos a los de la covid. Sin embargo, es muy probable que la incidencia de la gripe sea menor que otros años por las medidas sanitarias que deben cumplir los ciudadanos.

La forma en la que se transmite la gripe seguro que nos resulta familiar. El virus se propaga de persona a persona a través de gotas con carga vírica que se generan cuando las personas infectadas hablan, tosen o estornudan. Por lo tanto, el uso de la mascarilla actúa como barrera y previene el contagio de la gripe, pero sigue existiendo la probabilidad de infectarse.

No obstante, esta no es la primera temporada de gripe desde el inicio de la pandemia. En el hemisferio sur acaba de terminar el invierno, por lo que los países del otro lado del globo ya saben los efectos de estas medidas sanitarias en enfermedades como la gripe. Algunos países como Australia, Chile y Sudáfrica tuvieron una incidencia muy baja en comparación con la de otros años. En concreto, solo detectaron 33 casos positivos de los más de 60.000 test que realizaron en Australia; 12 de 21.000 en Chile; y 6 de 2.000 en Sudáfrica, según los datos recogidos en la plataforma FluNet de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Se puede afirmar, tal y como sostiene el jefe del programa de gripe y enfermedades respiratorias del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, Pasi Penttinen, en un artículo de la revista ‘Science’, que los pocos casos reportados en el hemisferio sur podrían significar que haya una débil propagación de la gripe en el norte. Sin embargo, la situación no es la misma.

Los países del sur han vivido la temporada de gripe en el momento con las medidas más estrictas, con restricciones de movilidad, cierre de escuelas y recomendaciones sanitarias. De esta forma, si no se implementan bloqueos y medidas de distanciamiento social en octubre, noviembre y diciembre, la gripe se propagará mucho más fácilmente que en el sur, advierte en la revista científica el virólogo John McCauley, director del Centro Mundial de Influenza en el Instituto Francis Crick.