Así son las lentillas diarias de suscripción sin moverse de casa

Ya es posible recibir a domicilio lentes de contacto de la máxima calidad con el precio más ajustado

La presencia de unas pequeñas partículas en estas lentes de contacto podría producir enrojecimiento, incomodidad o abrasión de la córnea
La presencia de unas pequeñas partículas en estas lentes de contacto podría producir enrojecimiento, incomodidad o abrasión de la córnea

En plena segunda oleada de la pandemia del coronavirus, cuando los confinamientos vuelven a llamar a la puerta de las principales ciudades españolas, evitar los desplazamientos innecesarios se convierte en una exigencia para proteger nuestra salud. Y entre esos viajes, uno muy habitual es el que se ven obligados a realizar los usuarios de lentes de contacto a su óptica de confianza cada cierto tiempo, en muchas ocasiones de forma precipitada.

Sin embargo, eso ya tiene los días contados, pues la compañía Hawkers acaba de lanzar al mercado español un pionero modelo de suscripción de lentillas de uso diario de máxima calidad que garantiza el suministro a domicilio según las necesidades del usuario a un ajustadísimo precio de menos de un euro al día. «Llevamos trabajando en este proyecto desde hace muchos meses, porque nuestra intención es que cualquier persona pueda permitirse utilizar unas buenas lentillas diarias sin que eso suponga un gasto excesivo que lo convierta en un artículo de lujo, pero lo cierto es que la situación actual de pandemia ha hecho que todo el proceso se haya acelerado. Ahora cobra más sentido que nunca el modelo de suscripción con la entrega a domicilio, con todas las garantías de calidad y de manera muy cómoda, sencilla y barata, asegurando al usuario que nunca se va a quedar sin lentes de contacto a pesar de los posibles confinamientos», explica Ramón Pérez López, tecnical director & eyewear project manager de Hawkers Group.

La crisis de la Covid-19 aumenta la miopía

La visión se ha convertido en uno de los sentidos más damnificados por la Covid-19, lo que acrecienta la miopía, considerada ya como la epidemia silenciosa del siglo XXI, con permiso de la obesidad. De hecho, según calcula la Organización Mundial de la Salud (OMS), afectará a la mitad de la población en el año 2050 y la excepcional situación provocada por la Covid-19 no ayuda a echar el freno.

Todo lo contrario, pues los cambios de hábitos, el confinamiento, la generalización del teletrabajo y el abuso de los dispositivos móviles, principalmente entre los niños, han disparado el desarrollo de nuevos casos de miopía durante los últimos meses hasta un 12%, mientras que el 46% de los que ya eran miopes han visto cómo sus dioptrías han aumentado, según los primeros estudios publicados al respecto a nivel internacional por la Universidad de New South Wales de Sydney (Australia).

Con este panorama como telón de fondo, parece sencillo entender por qué el empleo de lentes de contacto de uso diario está en pleno auge. Pero lo cierto es que, puestos a elegir, no vale decantarse por cualquier lentilla. «Cuando el usuario opta por una lente de contacto diaria lo hace, fundamentalmente, por razones de comodidad, ya que evita tener que realizar el mantenimiento y la limpieza escrupulosa de las mismas», recuerda Pérez López. Pero también busca una solución visual para el máximo número de horas posible, y es ahí donde entran en juego las lentes de contacto de hidrogel de silicona, pues se trata de uno de los materiales más punteros actualmente en el mundo de la contactología.

Lentillas
LentillasT. Nieto | Teresa Gallardo

Más confortables

«Nuestras lentillas diarias, disponibles tanto para personas con miopía como para hipermetropía, están fabricadas con un material técnicamente llamado Somofilcon A, que se trata de un hidrogel de silicona de elevado rendimiento. La clave está en que permite un alto nivel de permeabilidad al oxígeno, lo que resulta esencial para mantener una visión saludable y evitar la sensación de ojo seco o las típicas molestias por irritación. En este sentido, nuestras lentillas tienen un nivel de permeabilidad de 86 Dk/t, un número elevado si se compara con la mayoría del mercado. Y eso sin olvidar que la tecnología AquaGen garantiza que las lentes se mantengan húmedas más tiempo, lo que resulta esencial para una experiencia de uso lo más confortable posible durante todo el día», detalla Pérez López.

Fabricadas con unos estándares de calidad muy elevados, el punto fuerte del nuevo modelo de suscripción puesto en marcha por Hawkers es, sin duda, su imbatible relación calidad-precio. Y para muestra, un botón, ya que con la inscripción en el modelo de suscripción trimestral es posible recibir cada caja de 30 lentillas por un precio de 12,50 euros, lo que se traduce en menos de un euro al día. «De esta manera es posible lograr un ahorro de un 29% respecto al precio habitual, ya que el coste medio de venta de este tipo de lentes, con la calidad que nosotros ofrecemos, está alrededor de los 18 o 20 euros por caja», detalla Pérez López, quien recuerda que «con este pedido trimestral el usuario puede tener sus lentillas anuales por unos 360 euros en total, lo que significa un ahorro de más de 100 euros al año respecto al precio habitual del mercado».

Relación calidad-precio

La aventura de Hawkers con el mundo de la contactología comenzó ya en el año 2017. «Fue entonces cuando la compañía empezó a echar el ojo al mercado de las lentillas. Se decidió ir en busca de un fabricante independiente y con gran experiencia para poder trabajar con él con el objetivo de ofrecer lentillas diarias de calidad a un precio justo. Después de tres años de investigación, identificamos un socio global con 40 años de experiencia y, lo que es más importante, con toda la certificación necesaria y actualizada de la Unión Europea. De esta manera, nuestras lentillas están fabricadas en Europa para garantizar el máximo confort del usuario, pero sobre todo con los estándares de calidad más exigentes», explica Pérez López.

Ante esto, la pregunta del millón resulta inevitable. ¿Cómo se logra esa alta calidad a un precio tan ajustado? Y la respuesta es clara: «Que las lentes de contacto diarias tengan un precio asequible no significa que sean de menor calidad. Los precios inflados que nos han acostumbrado a pagar hacen que parezca así. En muchas ocasiones, la red de intermediarios hace incrementar los precios, pero en nuestro caso, además de reducir al máximo esos gastos, también hemos apostado por menguar nuestro margen de beneficio con el objetivo de llegar a más usuarios, tal y como ya hacemos con las gafas de sol», asegura Pérez López.

Pero además de la excelente relación calidad-precio, la gran ventaja del modelo de suscripción es que el usuario tiene garantizadas sus lentillas en cualquier momento y «sin tener la necesidad de recordar cuándo debe volver a comprarlas o calcular cuántas le quedan, porque de eso ya nos encargamos nosotros con una entrega regular según los detalles de uso que cada persona nos haya dado en su ficha inicial, aunque como se trata de un modelo totalmente flexible, esto puede cambiar según las necesidades del momento, al igual que la dirección de entrega, que puede ir variando. Se trata de ser ágiles y prácticos», concluye Pérez López.

¿Cómo funciona el modelo de suscripción?

Si hoy en día podemos comprar prácticamente cualquier cosa en Internet, ¿por qué no las lentillas diarias sin renunciar a la calidad? El procedimiento resulta muy sencillo. Basta con registrarse en la página web de Hawkers y elegir la graduación de cada ojo. Así, el usuario recibe en su casa un pack de prueba de diez días sin ningún compromiso. «En este caso, sólo se pagarán los gastos de envío, es decir, 3,99 euros. Tras probarlas durante este tiempo, si el usuario está satisfecho, la suscripción se activará automáticamente. De esta manera, recibirá la primera entrega completa al final de esos diez días y a partir de ahí los gastos de envío siempre serán gratuitos», detalla Pérez López.