La obesidad dispara el riesgo de Covid grave y aumenta los problemas psicológicos

El exceso de kilos es un factor que duplica el riesgo de mortalidad en pacientes con coronavirus

El 35,7% de los españoles sufre sobrepeso, y casi un 17% obesidad

En plena pandemia de la Covid-19, resulta complicado ver más allá del coronavirus y del SARS-CoV-2. Sin embargo, antes que este contagioso virus ya vivíamos inmersos en una silenciosa pandemia de dramáticas consecuencias. Se trata de la obesidad, una patología en la que España, tristemente, está a la cabeza de los países más afectados. Y el exceso de kilos no es una cuestión baladí, ya que la evidencia científica demuestra que la obesidad es el principal factor de riesgo mortal en pacientes jóvenes con Covid-19 y que el exceso de kilos multiplica por seis el riesgo las complicaciones ante una infección por SARS-CoV-2.

Pero la obesidad no implica, únicamente, un mayor riesgo frente a la Covid, ya que, además, también multiplica el peligro de sufrir problemas psicológicos. En concreto, el exceso de kilos afecta de forma directa a la salud mental de los pacientes al estar asociada a Trastornos del Estado de Ánimo y de Ansiedad. En este sentido, desde la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes (ANPIR), apuntan a la colaboración multidisciplinar dentro del Sistema Nacional de Salud como elemento fundamental para el correcto tratamiento de los pacientes.

Problemas psicológicos

Las principales guías de práctica clínica en el tratamiento de la obesidad recomiendan incluir intervenciones psicológicas en el abordaje integral y multidisciplinar de la persona con sobrepeso y obesidad. De hecho, tal y como indica Miriam Félix, psicóloga clínica, doctora por la Universidad Complutense de Madrid y experta en Trastornos Alimentarios y Obesidad, “el papel del psicólogo clínico es doble. Por un lado, permite a la persona entender cuáles son los factores psicológicos que le pueden llevar a comer de forma inadecuada y ayudarle a modificarlos, a la vez que monitoriza y promueve el cambio en la conducta alimentaria y la actividad física, y por otro colabora con otros profesionales sanitarios para facilitar la comprensión de la conducta humana y optimizar la pautas terapéuticas y, con ellas, los cambios de conducta”.

Y no sólo eso, ya que Miriam Félix asegura, además, que “cada vez son más los estudios que señalan a los factores psicológicos como los causantes de la resistencia al cambio de hábitos de alimentación y ejercicio en personas con obesidad”. De ahí que desde la Asociación se estime imprescindible el abordaje terapéutico de los factores psicológicos para lograr cambios significativos y duraderos, siempre en el contexto de un tratamiento multidisciplinar.

Una epidemia en aumento

Los datos de la obesidad resultan dramáticos. La realidad es que cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas por obesidad o sobrepeso. Y España no se queda atrás, ya que, según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), nos encontramos ante “otra pandemia” que afecta a un 54,5% de la población adulta de nuestro país. En concreto, más de la mitad de los españoles está por encima del peso considerado como normal, pudiéndose decir que el 35,7% sufre sobrepeso, y casi un 17% obesidad. Estos datos parecen haberse estabilizado en los últimos años, aunque, tal y como advierte la doctora Susana Monereo, secretaria de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, Seedo, “quizá el sector de población donde la obesidad ha crecido más es el grupo de la obesidad extrema, técnicamente llamada mórbida, que alcanza el 2,8% cuando hace unos año no llegaba al 1%”.

Por ello, “el gran desafío que tenemos en nuestro país, y podría decir que en el mundo, es poner obstáculos a la malnutrición, tanto por exceso como por defecto. Si conseguimos ponerle freno a la desnutrición de nuestros mayores y a la sobrealimentación de la población, podremos observar cómo la incidencia de muchas enfermedades decae de manera muy significativa”, advierte Ascensión Marcos, presidenta de la Federación de Nutrición, Fesnad.

La obesidad, muy peligrosa frente a la Covid-19

Con ocho meses de convivencia con el SARS-CoV-2, los datos ya son reveladores y demuestran que la obesidad no es un buen compañero de viaje en la pandemia de la Covid-19. La primera evidencia científica que vincula el exceso de grasa con el incremento del riesgo por coronavirus la publicó en «Nature» un grupo de Seattle, que apreció que el 85% de los pacientes con obesidad que ingresaban por la infección acababa en la UCI intubado y ventilado, y el 62% de ellos fallecía, frente al 36% de los no obesos. Pero no sólo eso, ya que, posteriormente, otros estudios confirmaron estos hallazgos, otorgando un riesgo de complicaciones seis veces mayor en caso de obesidad, y casi el doble de riesgo de mortalidad. Esto coincide con lo apreciado en las UCI de nuestro país, en las que casi el 65% de los pacientes que han requerido ingreso padecían obesidad. En concreto, “casi todas las series que se han publicado, también en China, muestran que el principal factor de riesgo en personas de entre 18 y 65 años es la obesidad, es decir, cuando la edad no es elevada, el exceso de grasa se convierte en el primer factor determinante para empeorar el pronóstico por Covid-19, más incluso que otras patologías previas”, asegura Juana Carretero, internista y vicepresidenta segunda de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).