¿Qué es el Asperger y qué famosos lo padecen?

Los afectados por este síndrome poseen campos de interés estrechos y absorbentes donde, en ocasiones, llegan a ser auténticos eruditos. Por lo que no es de extrañar que muchas personas que han sido diagnosticadas con esta enfermedad hayan conseguido grandes éxitos

El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico dentro del espectro autista. El Asperger también se conoce como Trastorno del Espectro Autista (TEA) sin discapacidad intelectual asociada.
El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico dentro del espectro autista. El Asperger también se conoce como Trastorno del Espectro Autista (TEA) sin discapacidad intelectual asociada.

El Síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo, que forma parte del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), se caracteriza por una marcada alteración social, dificultades en la comunicación, déficit en la capacidad de juego y un rango de comportamiento e intereses repetitivos añadidos a una gran falta de empatía, ya que no comprenden los pensamientos y sentimientos de los demás. Además, poseen un estilo cognitivo diferente, por el cual les cuesta encontrar sentido a las situaciones y eventos e integrar los aspectos cognitivos y afectivos de los mismos. Gozan de un pensamiento sistemático basado en reglas, con una dificultad en la capacidad de mantener la atención para conseguir una meta o un resultado, aunque pueden poseer campos de interés estrechos y absorbentes donde, en ocasiones, llegan a ser auténticos eruditos. Por ello no es de extrañar que muchas personas que han sido diagnosticadas con esta enfermedad hayan conseguido grandes éxitos. El actor Anthony Hopkins, la activista Greta Thunberg, el cineasta Steven Spielberg, el artista Andy Warhol, el actor Keanu Reeves, el novel de economía Vernon L. Smith, el dueño de Microsoft Bill Gates y el director general de Tesla Motors Elon Musk, entre otros, han sido diagnosticados con el Síndrome de Asperger.

Greta Thunberg en un discurso en la COP26
Greta Thunberg en un discurso en la COP26 FOTO: HANNAH MCKAY REUTERS

Además de los ya mencionados, los rasgos más destacados del Síndrome de Asperger son: silencios selectivos, miradas analíticas e indiferentes, entonación robótica al hablar, aislamiento, movimientos torpes, indiferencia emocional o rechazo al contacto físico interpersonal. Aunque exhiben características similares, ningún Asperger es igual a otro, ya sea en presentación o gravedad. Asimismo, cada persona difiere según el entorno en el que se desarrolla y establece conductas compensatorias únicas para superar las dificultades, lo que hace que el diagnóstico precoz no siempre sea fácil.

Keanu Reeves en la nueva entrega de la saga de "The Matrix"
Keanu Reeves en la nueva entrega de la saga de "The Matrix" FOTO: Imdb Imdb

Una forma de vida

El Síndrome de Asperger no es una enfermedad y, por tanto, no se puede curar. Aunque para tener una buena calidad de vida deben aprender y adquirir comportamientos para compensar sus dificultades de comunicación y de relación con el entorno. Las herramientas necesarias para este tipo de tratamientos son la mejora de las habilidades sociales, comunicativas y motrices, el entrenamiento cognitivo, y el uso de herramientas para mejorar la atención y la capacidad ejecutiva. Además de psicoterapia y medicación para el tratamiento de posibles comorbilidades, también conocida como “morbilidad asociada”, un término utilizado para describir dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona. En este caso, las más comunes son: ansiedad, depresión, comportamiento obsesivo compulsivo o déficit de atención, entre otros. Por último, en este tipo de tratamientos, diseñados a medida de cada paciente, debe participar un equipo multidisciplinar en el que se incluya la familia, la escuela y especialistas en el neurodesarrollo.