Hallan dos nuevos marcadores que predicen la agresividad del cáncer de próstata

Un estudio publicado en la revista científica «Cancer» confirma dos nuevas proteínas a estudiar

Detalle de unas células del cáncer de próstata
Detalle de unas células del cáncer de próstata FOTO: Dreamstime (nombre del dueño) Dreamstime

El cáncer de próstata es el tumor que se diagnostica con más frecuencia en los hombres y se encuentra entre las cinco principales causas de muerte relacionada con esta enfermedad. En la mayoría de los casos, el cáncer de próstata se puede tratar con éxito, pero hay un grupo de pacientes que sufren un curso agresivo y, a menudo, un desenlace fatal. Pero la Ciencia ha dado un pequeño paso más al identificar nuevos marcadores de cáncer en pacientes con cáncer de próstata agresivo que indican una menor supervivencia y, por lo tanto, pueden utilizarse en el futuro para ayudar a evaluar el riesgo.

El reciente hallazgo, impulsado por un equipo de investigación dirigido por Robert Wiebringhaus y supervisado por Lukas Kenner, miembro de la Junta Ejecutiva del Centro Integral de Cáncer de MedUni Vienna y el Hospital Universitario de Viena, ha sido publicado en la prestigiosa revista «Cancer».

Si bien algunos cánceres de próstata se desarrollan lentamente y requieren un tratamiento mínimo, existen formas más agresivas que progresan muy rápidamente. Para poder tratar el cáncer de próstata de manera más eficiente es necesario comprender los procesos complejos en el tumor a nivel molecular. En 2015, un equipo de investigación reconoció, utilizando un modelo de ratón, que la proteína STAT3 tiene un sorprendente papel supresor de tumores en el cáncer de próstata. En ese momento se demostró que los pacientes con niveles bajos de STAT3 en las células cancerosas experimentan una progresión de la enfermedad significativamente peor que los pacientes con niveles altos. Un estudio de seguimiento mostró que había una tasa metabólica más alta en el tejido del cáncer de próstata que en el tejido sano de la próstata, lo que proporciona al tumor energía adicional para crecer y hacer metástasis.

El último estudio realizado ahora por Robert Wiebringhaus bajo la supervisión del equipo de Lukas Kenner y la bióloga molecular Brigitte Hantusch se basa en estos hallazgos. Para ello, el tejido del cáncer de próstata se separó del tejido sano utilizando un microscopio láser y luego se analizó el proteoma, es decir, la totalidad de las proteínas presentes, mediante espectrometría de masas (análisis proteómico). Esto facilitó el análisis de miles de péptidos y proteínas diferentes. Fue así como se encontró que había una mayor concentración de proteínas de la cadena respiratoria mitocondrial intracelular en el tejido canceroso más agresivo.

Las mitocondrias son orgánulos, es decir, áreas celulares delimitadas estructuralmente con una función biológica específica, y también se denominan «centrales eléctricas de las células». En una maquinaria formada por complejos enzimáticos, la denominada cadena respiratoria o «fosforilación oxidativa» produce productos de degradación ricos en energía mediante la descomposición del azúcar y, en un paso final, estos generan el transportador energético universal adenosina trifosfato (ATP). Este es un regulador importante de los procesos de producción de energía celular. Aquellas células con un requerimiento de energía particularmente alto, como las células cancerosas, pueden cubrir esta demanda a través de la fosforilación oxidativa. Dos proteínas de interés del análisis proteómico, NDUFS1 y ATP5O, se estudiaron con más profundidad en una colección de muestras de pacientes con datos clínicos asociados. Usando tinción inmunohistoquímica y análisis de datos, se demostró que estas dos proteínas se asocian con una menor probabilidad de supervivencia en formas más agresivas de cáncer de próstata.

Otros análisis del transcriptoma, que comprende todos los genes que se transcriben en la célula en un momento determinado, también mostraron un cambio rectificado en la concentración de ARNm (ácido ribonucleico mensajero). Esto significa que existe una correlación directa entre las transcripciones genéticas y las proteínas producidas.

El estudio actual de Wiebringhaus representa un paso importante en el establecimiento de un vínculo entre NDUFS, ATP5O y la agresividad del cáncer. Por tanto, NDUFS1 y ATP5O podrían servir como marcadores inmunohistoquímicos adicionales para tumores de próstata agresivos y, al mismo tiempo, como nuevos objetivos para el tratamiento del cáncer.