Sociedad

La Selectividad se aplaza entre 15 y 25 días, aunque se mantiene su convocatoria para este curso

Educación no contempla la reducción del temario. Las prácticas para los alumnos de FP se flexibilizarán y no habrá evaluaciones en colegios e institutos si las autonomías no quieren

La Evaluación de Bachillerato de Acceso a la Universidad (EvAU) se mantiene este curso 2019-20, tal y como ha adelantado LA RAZÓN, a pesar del parón de las clases físicas en todos los centros por el coronavirus, pero se aplaza su convocatoria entre 15 y 25 días. De momento, el escenario que se contempla es que la prueba ordinaria se celebre a finales de junio y la extraordinaria a finales de julio, aunque será el ministerio de Educación el que emitirá la orden próximamente con una horquilla de fechas y luego serán las comunidades autónomas las que decidirán qué días hay examen. Hasta ahora, las primeras pruebas estaban previstas para principios de junio. Así se ha acordado este martes en la reunión telemática que han mantenido los ministerios de Educación y Universidades junto con los responsables educativos de las comunidades autónomas y los rectores.

Desde el Ministerio de Educación y FP y el de Universidades se ha garantizado que no habrá consecuencias negativas para el alumnado. “Nos hemos reunido hoy para asegurar que ningún estudiante va a perder el curso debido a las circunstancias actuales y también para garantizar que el acceso a la universidad se va a producir en términos de equidad y justicia para todos”, han declarado el secretario de Estado de Educación y FP, Alejandro Tiana, y el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón.

En la reunión, también se ha acordado que los calendarios de matrícula en las universidades se adaptará a dicha prueba.

“Consideramos que la prueba tiene que realizarse y, si no queda otra opción, debe retrasarse, pero depende de la evolución de los acontecimientos”, manifestaron fuentes de la Consejería de Educación de Madrid. Durante la reunión algunas comunidades autónomas, como Murcia, han propuesto que se reduzca el temario por la situación excepcional, una propuesta que han secundado otras comunidades autónomas, aunque no parece que esta idea prospere ya, aunque las comunidades autónomas tienen libertad para poner sus propias pruebas, se tienen que adaptar a los estándares que marca el Ministerio que, de momento, no está dispuesto a cambiarlos, según ha podido saber LA RAZÓN.

En cuanto a las prácticas en los centros de trabajo y la FP dual, el Ministerio, de acuerdo con las comunidades autónomas, ha propuesto la flexibilización de las prácticas necesarias para superar el curso. Para aquellos que tengan que hacer las pruebas de acceso a la FP de grado medio y superior porque no cuenten con los requisitos académicos de acceso a estas enseñanzas, “se adaptará el calendario de las pruebas y matrícula y se mantendrá una reserva de plaza para que ningún estudiante sin posibilidades de acceso”, ha asegurado el Ministerio. Estas cuestiones se concretarán en una reunión de la Comisión de FP que se celebrará la próxima semana.

Por otra parte, Educación ha dado libertad a las comunidades autónomas para que realicen o no las evaluaciones de diagnóstico que están previstas en la ley vigente de educación.

En la reunión han intervenido el Secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana; el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón; la secretaria general de Formación Profesional, Clara Sanz; representantes de las Comunidades autónomas y de la conferencia de Rectores (CRUE). Además, ha participado por parte del Ministerio de Educación y FP la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, Consuelo Vélaz de Medrano.

Preocupación entre estudiantes y sindicatos

Sindicatos de profesores como ANPE han mostrado su preocupación por la situación en la que se encuentran los alumnos de Bachillerato ante la EvAU. “Si se demora, habrá que unificar criterios y plantearse no examinar de los contenidos que no hayan sido impartidos por esta causa”.

El sindicato de Estudiantes ha pedido suspender las pruebas este curso de manera excepcional y ha pedido que la nota de acceso a la universidad este año sea la media de los dos cursos de Bachillerato. Sin embargo, los rectores de las universidades españolas no parecen estar muy de acuerdo con este criterio ya hace tiempo que alertaron de la disparidad que vienen observando entre las notas con las que son calificados los estudiantes cuando acaban el Bachillerato y la que luego obtienen en los exámenes de selectividad al dar a entender que algunos institutos hinchan las notas a los estudiantes. Y es que la nota final que abre a un estudiante las puertas de la universidad es una media entre la calificación obtenida en el Bachillerato, que cuenta un 60% y la de la EvAU, que cuenta un 40%.

A esta situación excepcional se une otra polémica de fondo que está pendiente de resolver, que es que España tienen 17 pruebas diferentes de acceso a la universidad y algunas comunidades autónomas han planteado que el examen es más fácil o más difícil dependiendo de la región en la que te examines.

La Confederación Nacional de Estudiantes (CANAE) también había propuesto que se aplazara para asegurar que todos los estudiantes disponen de las máximas garantías e igualdad de oportunidades” en la continuación en el proceso educativo.