“El pasaporte sanitario será una realidad para el turismo del futuro”

El fundador de “Lonely Planet”, Tony Wheeler, asegura que “nada será como antes” y hace hincapié en la burocracia, inspecciones, test y cuarentenas que serán necesarias imponer durante los próximos años en los viajes al extranjero

«La Gioconda», en el Museo del Louvre de París
«La Gioconda», en el Museo del Louvre de París

El coronavirus ha hecho que nuestros pasaportes queden guardados en el cajón sin fecha de vuelta. El turismo ha quedado gravemente herido en todo el mundo, tanto es así que estimaciones de la ONU afirman que podría llegar a perder entre 1,2 y 3,3 billones de dólares, lo que implicaría la desaparición miles de millones de empleos relacionados directa e indirectamente, así como el desplome de hoteles y aerolíneas. Para dar respuesta al incierto futuro de la fiebre viajera, Tony Wheeler, el fundador de “Lonely Planet”, ha planteado durante un encuentro virtual con periodistas las posibles opciones para reformar un sector para el que pocos ven una salida clara.

“Viajar es y seguirá siendo algo muy importante, en primer lugar, porque es un fuerte motor económico, genera millones de empleos y grandes ingresos. Y lo que es más importante, nos permite comunicarnos, ponernos en contacto real con personas de todo el mundo. Con la pandemia se ha puesto en riesgo esa relación con los otros”, dice el responsable de la guía de viajes más popular del globo.

Ante la aparición de nuevas iniciativas que plantean la posibilidad de conocer el mundo a través de viajes virtuales él lo tiene claro: “No es lo mismo ir a un museo a ver un cuadro, que hacerlo a través de una pantalla. Mi mujer adora la ópera y no tienen nada que ver escucharla con los cascos que acudir a un coliseo. La experiencia de vivir en directo los viajes es fundamental. Verlo cara a cara”, insiste.

No será como antes

Pese a su resistencia a la “simulación” tecnológica de los viajes, Wheeler reconoce que "el turismo no volverá a ser como antes” porque, el factor miedo condicionará la voluntad de los viajeros.

“Habrá mucha más burocracia, inspecciones, test, cuarentenas.... esto lo cambiará todo”, aventura este gurú planetario que ahora publica un nuevo volumen “En defensa del viaje” (Geoplaneta).

Durante el encuentro mantenido con Wheeler, organizado por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha afirmado que la aparición de un “pasaporte sanitario” será una realidad. “Desde el 11-S se ha incrementado la seguridad en este sentido y seguirá en aumento. De hecho, ya existe un pasaporte con sellos sanitarios para visitar algunos lugares. Incluso aunque no confiemos plenamente en el modo que se hacen esos test es un paso en la dirección correcta”, aclara.

¿El fin de los cruceros?

Otro de los aspectos fundamentales a tener en cuenta es el concepto de turismo. Parece que claro que las masificaciones que hasta ahora veíamos en Venecia o frente a la Gioconda en el Museo del Louvre de París han pasado a la historia, “se necesita un equilibrio, fomentar un sector del que dependen muchas personas, pero hacerlo con las garantías de seguridad necesarias”.

Y en lo que respecta a las nuevas generaciones, ávidas de nuevas experiencias y conocimientos de culturas diversas, Wheeler confía en que puedan seguir haciéndolo en un marco distinto al que se había implementado hasta ahora. “Ocurrirá lo mismo con los cruceros, un tipo de viaje muy solicitado que, a mí, personalmente, no me entusiasma demasiado. Es una opción asequible para muchos turistas, pero está claro que deberán reinventarse. Organizar las distancias sociales en el interior, aumentar los servicios médicos, los test a bordo. No serán como los conocíamos a todo, pero no desaparecerán”, augura.

Lo que también está ahora en juego es el futuro de las guías de viajes y todo el negocio que se genera en torno a ellas, donde “Lonely Planet” juega un papel clave. Éstas no solo se hallan amenazadas ante la cancelación del turismo global, sino por la aparición de los “influencers” que se han convertido en guías virtuales y un cotizado reclamo para las empresas.

“Las guías como tal no cambiarán, hemos recibido un fuerte golpe, como todos los sectores conectados con el turismo: restaurantes, compañías aéreas, pero siguen aportan una información completa sobre diversos destinos y culturas. Mucha gente sigue recurriendo a estos libros ya sea en su versión física como electrónica. Viajar no es solo dónde comer o qué museo visitar, que es lo que hacen los ''influencers'' sino que es conocer la esencia de otros lugares. En las redes sociales hay mucha desinformación, si tengo que elegir informarme sobre un destino a través de Facebook o una guía de viaje, lo tengo claro”, se defiende.

De momento, y a la espera de que se vayan abriendo poco a poco las restricciones para viajar al exterior, Wheeler confiesa que está deseando regresar a España y hacer El camino de Santiago, “me encantaría hacerlo, es algo que tengo pendiente y visitar España es siempre un placer”, concluye desde su casa de Melbourne, en Australia.