Salud

12.000 millones menos para la Sanidad que en el primer año de la covid

El Gobierno recortará el año que viene un punto el gasto en este área social con respecto a 2020. Educación también sufrirá un ajuste de 6.000 millones

Fotografía de archivo en la UCI del hospital del Mar de Barcelona
Fotografía de archivo en la UCI del hospital del Mar de Barcelona FOTO: Alejandro García Alejandro García EFE

La Sanidad española va a llegar al final de la legislatura sin recibir la inyección extra de liquidez que prometieron al comienzo de la misma el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Unidas Podemos. En concreto, el gasto en este área social que ha tenido el mayor de los protagonismos durante la pandemia de Covid-19 se quedará en 2022 en apenas un 6,6% del PIB, muy lejos del 7% anunciado anteriormente a bombo y platillo.

Durante su discurso de investidura, el hoy presidente del Gobierno aseguró, por ejemplo, que “España debe alcanzar una inversión sanitaria equiparable a la media de los estados de la zona euro en esta legislatura, de modo que logremos el 7% en 2023″. Dicha promesa formaba parte incluso del acuerdo para la formación de Gobierno alcanzado entre PSOE y Unidas Podemos. Ambas formaciones proponían incrementar los recursos del Sistema Nacional de Salud (SNS) para pasar del 6% que se destinaba entonces al 7% en 2023, subrayando al respecto que de esta forma se alcanzaría “una inversión en servicios públicos propia de otros estados de la zona euro durante la legislatura”.

Por su parte, la formación que entonces comandaba Pablo Iglesias iba incluso más allá e incluía incrementar el PIB en Sanidad del 6% al 7,5% en 2023. Uno de los objetivos de esta acción, decía, era «impulsar la atención primaria con recursos suficientes», para que fueran un 20% del gasto sanitario, así como «cuidar al personal sanitario y acabar con su precariedad». De momento, estos retos tendrán que esperar en 2022.

El Plan Presupuestario del Reino de España enviado por el Gobierno a Bruselas el pasado mes de octubre desglosa el gasto por funciones y constata la reducción progresiva del gasto sanitario desde 2020 hasta 2022. Es cierto que en 2020 y en 2021 sí se ha rebasado la barrera del 7%. En 2020 fue de un 7,6% del PIB y en 2021 será del 7,2%, aunque ese incremento responde al impacto adicional que supuso para todas las administraciones con competencias sanitarias la atención de la pandemia sobrevenida de coronavirus.

De acuerdo con el plan presupuestario, la Sanidad pública dispondrá en 2022 de un punto menos del PIB que en 2020, lo que equivale a cerca de 12.000 millones de euros menos que en el primer año de pandemia. Habrá de hacerlo, además, en un entorno especialmente complejo, en el que, por ejemplo, se han disparado las listas de espera diagnósticas y quirúrgicas en todo el país. Los últimos datos del Ministerio de Sanidad, correspondientes al 31 de diciembre de 2020, indican que los pacientes aguardan en el conjunto del país una media de 148 días para pasar por el quirófano, 26 días más que a finales de 2019.

En total, se registraban 685.175 enfermos en situación de espera estructural. En Castilla-La Mancha, la demora media quirúrgica era de 286 días. Por su parte, el tiempo de espera en consultas externas era a 31 de diciembre de 99 días, frente a los 88 días de 2019. El plan presupuestario remitido a la Comisión Europea constata también la caída del gasto en otras áreas sociales.

Otra de las patas del estado del bienestar, la Educación, sufre un fuerte recorte. En concreto, España destinó un 4,6% del PIB en 2020 a ella, mientras que en el presente año el porcentaje es del 4,5%. En 2022, se quedará en el 4,1%. Esto supone que España invertirá alrededor de 6.000 millones en Educación el próximo ejercicio en comparación con 2020. Otras partidas sociales sufren una suerte parecida. Por ejemplo, el Gobierno constata en el epígrafe Servicios Sociales Generales una reducción de nueve décimas: pasará de destinar un 5,9% del PIB a un 5% en 2022.

La protección al medio ambiente caerá del 1% en 2020 al 0,9% en 2022, mientras que el recorte en la llamada protección social será mayor. De destinar un 22% del PIB en 2020, pasará a dedicar a este área un 18,8%. Todo ello se enmarca en un gran ajuste del gasto global del 52,3% del PIB al 44,7% el próximo ejercicio.