El pesimista pronóstico del doctor Badiola sobre el futuro de la pandemia de Covid-19

El director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza cree que “tratar la covid como la gripe es prematuro”. “Las nuevas variantes vendrán de países con menos índice de vacunación y peores condiciones de vida e higiene”, indica.

El investigador Juan José Badiola
El investigador Juan José Badiola FOTO: Javier Cebollada EFE

La sexta ola de la pandemia va acercándose a su pico, que muchos expertos auguran para la semana que viene. Tras haber dejado más de 2,9 millones de contagios en solo mes y medio, el tsunami Ómicron da signos de empezar a desacelerar en buena parte del territorio. La actualización de datos del Ministerio de Sanidad contabiliza 331.467 nuevos contagios, superando así los 8,4 millones, que colocan la incidencia a 14 días en 3.397 casos por cada 100.000 habitantes y a 7 días en 1.657. ¿Cuándo llegará el pico? ¿Qué pasará cuando esto ocurra? ¿Serán menos graves las nuevas variantes que surjan? Juan José Badiola, director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, ha respondido a estas cuestiones en el programa Espejo Público de Antena 3.

Badiola considera que vivimos una situación paradójica con los contagios de coronavirus ya que desde que se introducen los test de autodiagnóstico mucha gente los ha comenzado a utilizar en sus casas y a reportar casos positivos, mientras que no todas las comunidades informan de la misma manera de los contagios. “Algunas regiones no informan de los resultados de las pruebas de autodiagnóstico ya que deciden validarlos primero, a lo que se suma la saturación de los centros de salud. Esta circunstancia hace que sea una situación compleja a la hora de valorar exclusivamente los contagios”, señala.

No obstante el experto apunta que “con toda seguridad hay una tendencia a la estabilización de los contagios y con toda probabilidad a la baja”. Badiola indica que los datos de otros países como Sudáfrica apuntan a esa misma dirección, con la diferencia q en ese país el porcentaje de personas vacunadas es muy bajo y en nuestro país es muy alto. “Creo que no podemos dejarnos llevar por el dato diario. Pienso que esta semana, como mucho en la próxima, va a haber una estabilización de los contagios”, apunta.

Sobre la “gripalización” de la Covid-19, Badiola ve con buenos ojos que se intente inyectar optimismo sobre el fin de la pandemia, pero cree que debe estar fundamentado sobre hechos reales. Recuerda que la Organización Mundial de la salud (OMS) asegura que hoy por hoy no podemos considerar el coronavirus como el virus de la gripe. Mantiene que hay notables diferencias. “Al virus de la gripe la conocemos desde hace décadas, viene todos los años y hay una red de laboratorios en todo el mundo que lo vigila. Sabemos muy bien los márgenes de este virus. Mientras que en el caso del Covid-19 nos faltan muchos datos”. ¿Quién esperaba este brote tan brutal de Ómicron? ¿Si esto desciende ahora en el mes de febrero qué pasará a partir de entonces?, se pregunta.

Badiola se muestra pesimista porque cree que en un mundo global con la mayor parte de los países con tasas de vacunación bajísima lo más probable es que surjan nuevas variantes fruto del exceso de contagios en las células. “Hay variantes que carecen de interés y tienen una expansión muy limitada pero no sabemos cómo serán estas nuevas variantes”. A juicio del experto, las nuevas variantes vendrán de países “con menos índice de vacunación y peores condiciones de vida e higiene”, por lo que el virus circula con rapidez.

El experto no se muestra partidario de acortar la cuarentena de los positivos a los 5 días como se ha hecho el Reino Unido. La decisión de rebajar a 7 días le parece razonable. Pero recuerda que la normativa dice que las personas no tienen que tener síntomas los 3 últimos días, lo cual “es bastante fácil porque con esta variante la mayoría de los infectados presentan un cuadro clínico muy leve incluso algunos asintomático, por lo que se alcanza pronto”. Es por ello que echa en falta que las personas que dejan la cuarentena se hagan un test de antígenos para que el ciudadano tenga la certeza de que la carga viral es muy baja en su organismo.