La OMS vigila otras subvariantes de Ómicron, además de la “sigilosa”

La institución reconoce que la BA.2 podría ser “un poco más transmisible que la variante BA.1 dominante”

Esta imagen de microscopio coloreada muestra una célula moribunda (verde) infectada con el virus SARS-CoV-2 (azul), aislada de un paciente.
Esta imagen de microscopio coloreada muestra una célula moribunda (verde) infectada con el virus SARS-CoV-2 (azul), aislada de un paciente. FOTO: NIAID IRF NIAID IRF

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que actualmente está vigilando otros sublinajes de la variante de Ómicron, además de la BA.2, conocida como “Ómicron sigilosa”. Así lo indicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que advirtió de que “este virus es peligroso y sigue evolucionando ante nuestros ojos”.

Estás serían las subvariantes BA.1.1.529 y BA.3, que aunque están estrechamente relacionadas genéticamente con la variante Ómicron (BA.1), presentan también alteraciones que podrían cambiar el comportamiento del virus.

Al respecto, la doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga líder institución advirtió que, “el subtipo BA.2 de Ómicron está aumentando en países como Dinamarca e India” y reconoció que algunos datos sugieren que es “un poco más transmisible que la variante BA.1 dominante”, aunque puntualizó que todavía no hay todavía “mucha información” al respecto.

La reciente aparición de la “Ómicron sigilosa” ha desatado las alarmas al registrarse un gran número de contagios en todo el mundo. Hasta el momento, 40 países del mundo han detectado su presencia y en España, ya se han confirmado casos en Madrid, Cataluña y Baleares.

No obstante, los expertos y las autoridades sanitarias han lanzado mensajes tranquilizadores sobre la nueva variante. De hecho, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, dijo hace unos días que la evidencia científica disponible hasta el momento indica que la nueva subvariante “se comporta parecido” a Ómicron.

Según datos preliminares de una investigación danesa, la BA.2 sería 1,5 veces más contagiosa que el subtipo clásico de Ómicron. Respecto a su virulencia y transmisibilidad, no hay evidencias, de momento, que indiquen de que BA.2 sea más grave que BA.1 y que pueda escapar a la eficacia de las vacunas.

Sí muestra una complicación, y es que no tiene la deleción – el tipo de cambio genético que implica la pérdida de un segmento de ADN– en el gen S, lo que permite saber rápidamente si se correspondía o no a Ómicron al realizar una prueba PCR, lo que hace poco útiles estas pruebas para detectarla.

En cualquier caso, la OMS ha instado a seguir con las medidas de restricción. “La gente tiene que entender que el coronavirus sigue evolucionando y tenemos que limitar nuestra exposición, además de vacunarnos cuando sea nuestro turno para evitar enfermedad de gravedad”, ha esgrimido Van Kerkhove.

En esa línea, el director general de la OMS ha reconocido que “está claro que a medida que este virus evoluciona, las vacunas deben evolucionar”. “El reservorio de coronavirus beta es grande, y es probable que se produzcan nuevos cruces con humanos. Si nos preparamos ahora, se reducirá el tiempo necesario para la fabricación de vacunas a gran escala y se salvarán vidas”, ha apuntado.