Alimentación
El atún, prohibido en los comedores escolares de varias ciudades en Francia: este es el motivo
Siete ciudades francesas, entre ellas París, Lyon y Lille, prohíben este pescado en los menús
Siete ciudades francesas, entre las que están París, Lyon, Lille, Grenoble, Montpellier y Rennes, han decidido prohibir el atún y los productos derivados en los menús escolares, alegando riegos para la salud de los niños y eso aunque se cumplan las reglas sanitarias. La medida, impulsada por gobiernos locales de izquierda, se basa en un estudio encargado por las asociaciones ecologistas Bloom y Foodwatch, que reveló la presencia de cantidades de mercurio en el atún que consideran peligroso.
Las pruebas detectaron mercurio en todas las muestras analizadas. En más de la mitad, la concentración era superior a los 0,3 miligramos por kilo, que es el límite para otros pescados como las anchoas o el bacalao. Aunque el atún cuenta con u umbral más alto, un miligramo por kilo, las asociaciones ecologistas señalan que eso se aplica en el producto fresco, mientras en conserva eso significa que puede ser de 2,7 miligramos por kilo, ya que el mercurio está más concentrado en la materia deshidratada.
Una normativa poco estricta
"La reglamentación europea no es suficientemente protectora para la salud, sobre todo para la salud de los niños". ha declarado la 'número dos' del Ayuntamiento de Lille, Charlotte Brun, que en una entrevista emitida este viernes por la emisora France Info ha justificado la medida como una decisión basada en el principio de precaución.
El sector alimentario responde
Mientras tanto, el sector alimentario defiende la seguridad del producto y cuestiona la metodología de las asociaciones ecologistas. "Las empresas respetan la reglamentación en vigor y ningún producto en el mercado supera el umbral reglamentario de un miligramo por kilo", indica al Federación de las Industrias de Alimentos Conservados.
Los industriales explican que los resultados de los controles de los ocho últimos años ponen en evidencia que las concentraciones de mercurio son "de media tres veces inferiores al umbral reglamentario".
Los siete ayuntamientos avisan de que no revisarán la prohibición del atún hasta que la Unión Europea no reduzca la concentración máxima autorizada de mercurio al nivel de otros pescados, a 0,3 miligramos por kilo.