Solidaridad

Captar a los más jóvenes, un problema de futuro para las ONG

El 84% de estas organizaciones tienen problemas para atraer a los miembros de la generación Z

Una voluntaria de la Cruz Roja acompaña a dos menores migrantes en Canarias
Una voluntaria de la Cruz Roja acompaña a dos menores migrantes en CanariasGelmert FinolAgencia EFE

En España hay más de 30.000 organizaciones sociales que prestan atención a las casi 13 millones de personas en riesgo de pobreza y exclusión social. La crisis económica, el impacto de la pandemia y los cambios sociales han puesto en peligro la supervivencia de muchas de ellas, que necesitan la colaboración de los más jóvenes para garantizar su sostenibilidad.

Según el informe «La relación de la Gen Z con el tercer sector», elaborado por Darwin&Verne Mazinn en colaboración con la Fundación Botín, Flecher.co y Work for Social, el 84% de las ONG españolas siente dificultad para conectar con la generación Z y acercarlos a sus causas sociales.

Esta es tan solo una de las conclusiones del estudio, del que también se desprende que, aunque la participación de la Gen Z es muy baja, los jóvenes aseguran estar motivados y concienciados con las causas sociales, si bien en su caso parece haber cambiado el modo en el que se involucran con ellas. Así, casi la mitad de los jóvenes que han colaborado con entidades del tercer sector en alguna ocasión lo han hecho como voluntarios puntuales (43%) o aportando dinero de forma ocasional (44%). La participación es todavía más baja cuando se habla de una mayor involucración, ya que el 92% de las ONG no tienen ningún miembro de la generación Z participando en su gobernanza.

Todo apunta a que, entre los jóvenes de 20 a 30 años, se ha perdido el modelo de «socio» y tan solo el 20% de los encuestados colabora con cuotas económicas periódicas.

Entre las razones que les motiva a contribuir con una ONG, el 85% coincide en afirmar que la confianza es determinante, así como el colectivo que va a recibir la ayuda (80%). Además, el 59% demanda que las organizaciones utilicen formas más innovadoras para dirigirse a ellos para solicitar su ayuda. También valoran factores como la transparencia o la cercanía, que permita una comunicación bidireccional y mayor accesibilidad a la hora de involucrarse en las iniciativas.

Aunque los miembros de la generación Z conocen los problemas sociales a nivel mundial, les mueven más el impacto y las necesidades que observan en su entorno más cercano: el 47% de los encuestados opina que primero deberían cubrirse las problemáticas o necesidades de nuestro país.

En general, los miembros de la generación Z tienen una buena percepción de las organizaciones sociales, a las que consideran más ágiles y cercanas que las instituciones públicas. Por esta razón, el 63 % de los encuestados opina que, ante una catástrofe, las ONG responden de forma más rápida que los organismos oficiales.

Con el objetivo reducir la distancia actual existente entre la generación Z y las ONG, el informe ha analizado siete causas sociales –desempleo juvenil, ayuda al desarrollo, empoderamiento femenino, infancia, educación y sostenibilidad medioambiental y salud mental– que preocupan especialmente al público juvenil, para detectar los principales aspectos a tener en cuenta, así como los desafíos a afrontar en cada una de ellas.

Así, la dificultad de acceder al mercado laboral y las condiciones precarias de éste, visibilizar las situaciones a las que se enfrentan las mujeres en su rutina profesional y que no deberían normalizarse, fomentar iniciativas que frenen el «bullying» o aumentar el valor que otorgan a la salud mental las personas son algunos de los desafíos apuntados.