Entrevista

«Las empresas necesitan científicos que les ofrezcan soluciones creativas»

El investigador Miguel Muñoz Rojo recibió en noviembre dos millones de euros del Consejo Europeo de Investigación para su proyecto de enfriamiento de baterías

«Las empresas necesitan científicos que les ofrezcan soluciones creativas»
«Las empresas necesitan científicos que les ofrezcan soluciones creativas» Ángela R. Bonachera ICMM/CSIC

El pasado mes de noviembre, el investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM)-CSIC Miguel Muñoz Rojo recibió una de las prestigiosas becas ERC Consolidator Grant, que concede el Consejo Europeo de Investigación. El murciano habla sobre su proyecto, Thermo2Deal, que se centra en la gestión del calor.

El proyecto en el que va a trabajar gracias a la ERC Consolidator Grant pone el foco en la gestión del calor, ¿por qué esto es importante?

Algunos de los grandes retos de nuestra sociedad están relacionados con el consumo, la disipación y la pérdida de energía. La gestión apropiada del calor es fundamental para contribuir a superar estos retos. Una mejor gestión del calor permite que seamos capaces de mejorar aplicaciones tecnológicas, como la electrónica o los sistemas calóricos, y hacer más eficientes procesos de almacenamiento o de recuperación de energía.

¿Qué propone en esta área?

Para poder avanzar en el campo de la gestión del calor tenemos que dotarlo de nuevas herramientas. Más concretamente, en el ámbito de materiales, los dispositivos térmicos de estado sólido que tenemos están limitados a resistencias y condensadores. Esto contrasta mucho con la riqueza de dispositivos electrónicos a nuestra disposición donde, además de estos elementos, podemos encontrar otros como transistores, interruptores o diodos. En la actualidad estamos viviendo un renacimiento térmico en el que algunos grupos a nivel mundial están intentando desarrollar estos dispositivos. En los últimos años he dedicado gran parte de mi investigación a desarrollar y estudiar varios de estos dispositivos. Mi visión es contribuir a una nueva era de control térmico con el desarrollo de dispositivos térmicos que enriquezcan nuestras capacidades de gestión, almacenamiento y recuperación de energía.

¿Cuáles son los pasos que va a empezar dando?

Esta ERC me va a permitir crear un grupo de trabajo para desarrollar un modulador térmico de estado sólido que gestione dinámicamente la temperatura de una batería. A través de este nuevo dispositivo térmico, se evitarán oscilaciones de temperatura en la batería, lo que mejorará tanto su funcionamiento como su vida útil.

Ha estado años trabajando en esta propuesta, ¿cómo describiría el proceso?

Diría que es un reto. Es una convocatoria europea altamente exigente, lo que requiere sacrificio y constancia. Durante el proceso, mejoras y te conviertes en una persona más resiliente. El trabajo de los científicos para poder conseguir financiación no siempre está bien recompensado, lo que genera mucha frustración. Siempre se quedan propuestas muy interesantes por el camino. Sin embargo, creo que debemos acostumbrarnos a disfrutar del trayecto –y no solo del objetivo–, y tener fe en que más tarde o más temprano podremos llevar a cabo esa idea por la que tanto hemos trabajado.

¿Cómo enlaza su trabajo de laboratorio con mantener una visión de lo que necesita la industria?

Las empresas necesitan investigadores que les proporcionen soluciones creativas para los problemas a los que se enfrentan. Por otro lado, los institutos de investigación y Universidades necesitan a las empresas para entender los retos reales más cercanos a los que nos enfrentamos y estar activos en las necesidades más próximas a la sociedad. Mantener y ampliar este ecosistema industria-empresa es esencial para poder estar a la vanguardia del desarrollo e innovación tecnológica.

¿Cómo plantea sus alianzas internacionales en este aspecto?

La cooperación internacional es esencial para la innovación. El aprendizaje con el exterior da sus frutos aplicándolo de forma creativa, cooperativa y multidisciplinar, contando siempre con la solidez de los conocimientos presentes y de todos aquellos compañeros cuyas aportaciones complementarias ayudan al éxito del proyecto.

¿Qué lecciones ha aprendido de todo este proceso?

Creo en la cultura del esfuerzo y la constancia, guiada por la generosidad y la ética profesional como base fundamental para conseguir nuestros objetivos. En el caso de que el objetivo no se alcance, esto no debe verse como un fracaso, sino como una oportunidad de aprendizaje. En el ámbito de propuestas científicas, ese esfuerzo generalmente se ve recompensado por el sistema de alguna forma. Mantener la fe para desarrollar la idea que concebimos debe ser nuestra fuerza motriz.

¿Te verías capaz de dar algún consejo a alguien que quiera ir a por una ERC o alguna otra propuesta tan competitiva como esta?

Lo más importante es la generación de una idea altamente innovadora. Es esencial discutirla con los compañeros de profesión y contrastarla con la bibliografía actual para pulir así los pequeños detalles y mejorarla. Además, es importante estar bien establecido en el campo y generar datos preliminares para asegurar el éxito del proyecto.