Sucesos

“Defenderemos los derechos de la escala básica: el 56% de la plantilla”

Crean la primera asociación Profesional de Guardias Civiles (PGC) para defender el papel de la mujer en la institución y pedir la supresión de la aplicación del Código Civil Militar

Querían hacerle un guiño a las matrículas de sus vehículos policiales (todas terminan en PGC porque significa Parque Guardia Civil) y así bautizaron a la asociación que vieron necesario crear: Profesionales Guardia Civil (PGC), que viene a representar al grueso de la plantilla de este cuerpo (el 56%), a la escala básica: los guardias civiles rasos. “Los oficiales o suboficiales ya tienen otras asociaciones que les representan, nosotros nos centraremos en defender los derechos de los que están más abajo”, explica el portavoz de la nueva asociación, José Manuel Manrique. Aunque firmaron los estatutos hace un par de meses, la presentación oficial se produjo el pasado día 15 en la sede de Valdemoro, coincidiendo con el nombramiento de la nueva directora de la Guardia Civil, María Gámez. Con respecto a este nuevo mando, en PGC solo tenían buenas sensaciones. “Es un hito muy importante que sea la primera mujer. Lo importante es que desempeñe bien su labor porque el cambio debía producirse con urgencia” asegura Manrique, que califica de “nefasta” la gestión del predecesor de Gámez, Félix Azón. “Esperemos que ella no nos deje tirados como Azón”, critica. Precisamente, entre los objetivos con los que nace la asociación están el apoyo y reconocimiento a la mujer dentro del Cuerpo, ya que aún siguen siendo un colectivo muy pequeño: apenas el 7% de la plantilla, a pesar de que este año se cumplen 32 años desde que pudieron opositar a la Guardia Civil.

La PGC -cuya presidencia ocupa Guillermo Freire- busca, básicamente, la “dignificación” del empleo y “mantener el prestigio de la institución”. Entre sus principales retos está, cómo no, la equiparación salarial, algo por lo que lleva luchando todo el colectivo los últimos años. “A ver con este Gobierno de coalición qué pasa, estaremos muy pendientes para que se cumpla lo establecido”, dice respecto a este asunto.

Pero uno de los retos clave y que, desde fuera, parece más injusto, es la supresión de la aplicación del Código Civil Militar cuando no se encuentren realizando labores militares. “En concreto, la modificación de la Ley Orgánica para que se elimine el punto 5 del artículo 1” de este código, para que no se aplique cuando estén realizando labores policiales o incluso en su tiempo libre, como ya ha ocurrido alguna vez. Por ejemplo, el pasado mes de octubre, un agente ingresaba en prisión tras haber sido condenado a siete meses de cárcel un guardia por una discusión.

Reorganización territorial

También consideran desde PGC que hay que reorganizar el actual despliegue territorial, que “es de los años 50 y está muy obsoleto”. “Hay cuarteles inoperativos las 24 horas y sin personal para salir a la calle. Habría que hacer un estudio y reorganizarlo”, considera Manrique. Además, la necesidad de invertir en la remodelación de algunas instalaciones y cuarteles, también empieza a ser urgente. “Muchos están en condiciones lamentables aunque, de invertir en medios materiales, lo qué más nos importa ahora es la seguridad de los agentes: que cada uno tenga su propio chaleco y que no tengan que compartirlo”, denuncia.