Defensa

China construye armas espaciales para “cegar y ensordecer” a Estados Unidos y “dominar la información”

Según un informe del Pentágono, Pekín trabajar en interrumpir los satélites occidentales y crear misiles antisatélites, láseres, inhibidores y robots asesinos en órbita

Cohete Shenzhou-15 lanzado desde el centro de lanzamiento de satélites de Jiuquan, en China
Cohete Shenzhou-15 lanzado desde el centro de lanzamiento de satélites de Jiuquan, en ChinaLian ZhenAgencia EFE

El nuevo informe anual del Pentágonode 2022 sobre China y su potencial militar, asegura que el gigante asiático quiere transformar el Ejército Popular de Liberación en una “herramienta militar creíble” para el año 2027. Una de sus principales estrategias será librar una guerra de información a gran escala en un futuro conflicto utilizando ataques cibernéticos, electrónicos y convencionales para lograr el “dominio de la información”, según nuevos detalles de las crecientes capacidades militares de Pekín.

“El concepto de guerra de la información es un concepto expansivo que incluye individuos, empresas, sociedades y redes nacionales de comunicaciones que forman entidades integradas, que abarcan el espectro electromagnético, la psicología y las operaciones de percepción e inteligencia”, señala el informe publicado esta semana.

Los ataques militares cibernéticos, electrónicos y convencionales buscarán destruir los sistemas de información del enemigo y promover la desinformación y los mensajes comunistas chinos, según los analistas estadounidenses del Pentágono.

El “nuevo concepto operativo central” de China se base en la que Pekín denomina como “guerra de precisión multidominio”, una suerte de guerra híbrida en la que se requiere avances en big data e inteligencia artificial para identificar rápidamente las debilidades del rival y poder lanzar así ataques con mayor precisión.

En esta línea, el informe insiste en que el objetivo del Partido Comunista de China en el Gobierno es “obtener la superioridad de la información, que se logra destruyendo la capacidad del adversario para adquirir, transmitir y procesar información”.

Al mismo tiempo, el Ejército Popular de Liberación buscará protegerse de ataques extranjeros de este tipo, para lo que está trabajando en crear sistemas de guerra electrónica para interrumpir los satélites estadounidenses y ha practicado ataques electrónicos en satélites en ejercicios militares. Los objetivos incluyen varios tipos de comunicaciones basadas en el espacio, sistemas de radar y navegación GPS utilizados en movimientos militares y armas guiadas de precisión.

Pero China no se queda en la guerra “cibernética”, sino que trabaja también en el mundo real. Así, paralelamente se trabaja en construir rápidamente un gran arsenal de armas espaciales, incluyendo sofisticados misiles antisatélites, láseres, inhibidores, robots asesinos en órbita y herramientas cibernéticas, diseñados para “cegar y ensordecer” al ejército estadounidense en una futura guerra.

“El ELP sigue adquiriendo y desarrollando capacidades contraespaciales y tecnologías relacionadas, incluyendo el bombardeo orbital con un misil inerte, donde el poder destructivo proviene de la energía cinética del proyectil impactando a velocidades muy altas, láseres terrestres y robots espaciales en órbita. También se trabaja en ampliar las capacidades de vigilancia espacial, que pueden controlar objetos en el espacio dentro de su campo de visión”, señala el informe de 195 páginas.

El informe del Pentágono, basado en información de la Agencia de Inteligencia de Defensa, revela por primera vez que China está trabajando en armas basadas en el espacio capaces de atacar objetivos enemigos en la superficie de la Tierra.

Pero en el documento de este año revela que será en 2049 cuando el gigante asiático tendrá la capacidad de intimidar y de luchar contra las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de igual a igual. La modernización de su sistema de armas, la expansión de las bases militares y las capacidades de guerra avanzadas son claves en el objetivo marcado por Pekín, sostiene EEUU.

En el Pentágono creen que China se ha fijado 2049 como fecha para desplegar un ejército de “clase mundial” que podría rivalizar con las capacidades de Estados Unidos. Ese año resulta clave en el imaginario del Partico Comunista chino (PCCh) ya que se cumplirá entonces un siglo de la creación de la República Popular de China, una fecha que el presidenteXi Jinping ha establecido como umbral para sobrepasar no solo a la economía norteamericana sino su proyección militar como potencia hegemónica en el Indo-Pacífico, donde el ejército estadounidense sigue dominando con su formidable capacidad aeronaval.

Un caza chino J-20
Un caza chino J-20Creative CommonsCreative Commons

Los mandos militares estadounidenses han asegurado que lo que más les preocupa de su rival es la transparencia y la proliferación de armas nucleares. Así se apunta que China triplicará con creces su arsenal de ojivas nucleares hasta llegar a la simbólica cifra de 1.500 unidades para 2035. Actualmente se cree que dispone de unas 400 ojivas después de haber doblado la cantidad en tan solo un año, muy por debajo de las 3.750 armas nucleares de Estados Unidos. China se ha negado hasta el momento a adherirse a las negociaciones en las que participan Rusia y EEUU sobre el control de armas y condiciona su presencia a que las dos potencias con los arsenales más grandes del mundo reduzcan primero su inventario nuclear.

Según el informe de 2022, China aumentó el número de lanzadores de sus misiles balísticos intercontinentales a 300 desde los 100 estimados un año antes. También incrementó la cantidad de lanzadores para armas de alcance intermedio de 200 a 250, mientras mantuvo estable la cantidad de lanzadores para sus misiles balísticos de alcance medio en 250.

Nuevas bases militares

El Pentágono considera probable que China intentará instalar más bases en el extranjero. En concreto, EEUU cree que más allá de su centro actual en Djibouti, Pekín está considerando la apertura de instalaciones militares en Camboya, Myanmar, Tailandia, Singapur, Indonesia, Pakistán, Sri Lanka, Emiratos Árabes Unidos, Kenia, Guinea Ecuatorial, Seychelles, Tanzania, Angola y Tayikistán, entre otros lugares.