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Así se ve, desde el espacio, la guerra de Ucrania

Utilizando sensores, radares y satélites, un equipo de científicos muestra lo que no se puede ver a simple vista.

Guerra Ucrania
En rojo, los edificios destruidos en Bahkmut entre diciembre de 2022 y abril de 2024Xu et al.Xu et al.

Habitualmente hablamos de la tecnología militar utilizada en la guerra de Ucrania: misiles, drones y hasta inteligencia artificial al servicio del belicismo. Pero poco se habla de cómo se usa para reflejar lo que queda detrás, lo que ocurre después de los ataques. Para comprender esto, un equipo internacional de científicos, liderados por Sylvain Barbot, Teng Wang y Hang Xu (expertos en ciencias de la Tierra) ha utilizado diferentes herramientas para mostrar las huellas de la guerra desde el espacio.

La teledetección, el análisis a distancia, ha permitido a los sismólogos documentar el elevado ritmo de bombardeos y disparos de artillería alrededor de Kiev durante los primeros meses de la guerra. Por su parte, el equipo de Barbot, utilizó datos de código abierto y de libre acceso para garantizar que todos los hallazgos pudieran reproducirse, garantizando transparencia y neutralidad.

Por ejemplo, los sensores de los satélites registran ondas electromagnéticas reflejadas desde la superficie de la Tierra con longitudes de onda que van desde cientos de nanómetros hasta decenas de centímetros, lo que permite un seguimiento semicontinuo a escala mundial, sin obstáculos políticos ni naturales.

También recurrieron a imágenes ópticas, el equivalente a fotografías tomadas desde el espacio, para controlar los movimientos de tropas en el frente y la destrucción de equipos e instalaciones. Aunque las imágenes ópticas se interpretan fácilmente, no son útiles si está nublado o si es de noche.

Para contrarrestar estos problemas, también se han utilizado radares a bordo de satélites cuya información está disponible de forma gratuita. La Agencia Espacial Europea ha puesto esos datos a disposición desde principios de la década de 1990 mediante el radar satelital Sentinel-1. Gracias a ello se pueden utilizar dos imágenes de radar tomadas sobre la misma área para detectar cambios en estructuras y otras superficies.

La resolución espacial del radar Sentinel-1 de 20 metros en una franja de 410 kilómetros, combinada con actualizaciones cada 12 días, hace que sus datos de radar sean ideales para monitorizar la guerra urbana. Gracias a ello ha sido posible evaluar los daños en Kiev y Mariupol.

“Marcamos áreas muy dañadas comparando la coherencia del radar antes y después de la guerra – explica en un artículo Barbot -. Utilizando este enfoque, analizamos primero la batalla de Bakhmut, una de las más largas y sangrientas de la guerra, que comenzó el 8 de octubre de 2022 y terminó con una victoria rusa el 20 de mayo de 2023. Rápidamente, nos dimos cuenta del horror de la situación. Lo único que sobrevivió después de un año de batalla fue la red de carreteras de la ciudad. Todos los edificios se habían derrumbado total o parcialmente debido a los continuos bombardeos”.

Así, las imágenes de teledetección ofrecen medios para monitorizar de manera segura el impacto de los conflictos armados, particularmente a medida que proliferan las guerras de alta intensidad en entornos urbanos. Los instrumentos satelitales de acceso abierto complementan otras formas de inteligencia de código abierto al ofrecer acceso sin obstáculos a información imparcial y de alta resolución, que puede ayudar a las personas a comprender el verdadero impacto de la guerra sobre el terreno.