Ana Pastor: «Hemos pasado de no tener ningún límite a la hipercorrección total»

Esta noche se estrena la nueva temporada del programa de laSexta lleno de novedades en el formato con nuevas secciones

Ana Pastor
Ana PastorRoberto GarverLa Razón

La periodista Ana Pastor se sabe «en capilla», y aunque es partidaria de que el profesional no se debe convertir en noticia («tampoco aporto mucho»), asegura que lo hace porque «quiero contar que hemos fichado a Bob Pop. Intentaré que eso sea más protagonista que yo misma». Pastor estrena hoy a las 22:30 horas la nueva temporada de «El Objetivo», lleno de novedades.

–¿Por qué ha cambiado el día de «El Objetivo»?

–Tiene que ver con la reflexión que tuvimos hace tiempo en el equipo del programa. Cuando nacimos, en 2013 (que es que tela...), no había por las noches una oferta informativa como la nuestra y menos en la del domingo. El momento era completamente diferente a nivel informativo, y hemos visto que el peso informativo se ha trasladado a entre semana. Los primeros consejos de ministros llegaron a ser los viernes. Además, queríamos darle una vuelta al programa y al formato, para hacer compatible la actualidad con algunas novedades que son diferentes, que ayudan a hacer un formato más de late night sin olvidarnos de la política.

–¿Qué nos va a aportar «El Objetivo» esta temporada?

Esa mezcla de dos formatos, uno más pegado a la actualidad, y otro más reposado. Tenemos las señas de identidad que la gente conoce: las entrevistas, un debate político o la verificación con alguna novedad, y luego incorporamos voces nuevas, más diversas. En el caso de Bob Pop, cuando se lo propuse le dije: «Yo como soy bastante inflexible, y siempre digo eso de que aquí nadie opina, he pensado que una voz como la tuya merece la pena ser escuchada». Y la vamos a llamar «El subjetivo», así la gente identifica que es la opinión de Bob Pop y cómo ve él ciertos temas. También una apuesta que tenía ganas de hacer tiene que ver con la salud mental. Hay un debate público ahora mismo; está en las conversaciones de nuestra sociedad, pero también necesita un impulso para que se dote de recursos para quien no puede pagarse un psicólogo o un psiquiatra. Me parece que los medios tenemos una responsabilidad. Lo hemos llamado «Mañana puedes ser tú», en el que cada semana una persona muy conocida de todos los ámbitos (Rozalén, Pastora Soler, Carolina Marín, Quique Peinado) va a contar su caso. Luego, el presidente de la Asociación Española de Psiquiatría, Celso Arango, va a responder a nuestras dudas,

–¿Tiene que ver con que la gente confiesa ir al psicólogo?

–No diría la gente en general. A veces soy muy crítica con los millennials, pero hay que agradecerle a esa generación que ha abanderado ese tema. No les importa contarlo y decir «oye, he necesitado ayuda, necesito ayuda; me está pasando esto». Antes no existía y hay una parte de nuestro país que reclama cierta atención. Hemos grabado esta semana a Pastora Soler, que se desplomó en el escenario, y si contásemos esa noticia ahora el tratamiento informativo sería completamente diferente, y eso me da la pista que algo hemos mejorado.

-¿El nuevo formato tiene que ver con el cambio de plató?

-Tiene que ver con las ganas de hacer cosas nuevas, diferentes, y combinarlo con lo que sabemos hacer. Es verdad que el cambio de plató nos lo ha favorecido. Una de las maravillas de trabajar en una empresa como Atresmedia, donde el equipo de realización y de imagen van a favorecer eso. La mesa principal es una mesa de late night con su sofá para el invitado y su silla para mí. Ya no tenemos esa mesa en la que la entrevista era completamente enfrentada. Pero cuando un político venga y yo tenga que ser incisiva lo voy a ser igual, eso no cambia.

–Las dos sillas enfrentadas eran seña de identidad de Ana Pastor

–El año pasado empezamos a probar cosas en el plató, y sobre todo me gustó mucho hacer las galas de «Dónde estabas entonces», donde juntábamos a gente diferente o de diferentes generaciones. Me gustó mucho la experiencia de sentar a hablar a gente que aparentemente no tiene mucho en común y luego sí. Ese espíritu intento que se traslade sin dejar de estar en el momento político y de actualidad que estamos siendo laSexta.

–Otra seña del programa son los datos

Es curioso porque cuando empezamos en televisión nadie hacía datos, y por supuesto, nadie hacía verificación. Eso también ha evolucionado. La visualización de datos en televisión es una mejora para el periodismo y la sociedad en general. Este año, además de la verificación, hemos apostado por los bulos históricos. Lo hemos llamado «No es como te lo han contado», y nos remontamos incluso a los Reyes Católicos. Con un historiador vamos a explicar si eso que nos suena fue así o no.

–Habrá debates

–Un debate político con el tema del día y en el que habrá representantes de distintos partidos. Luego, «Cómo hemos cambiado», novedad, que pretende responder a «¿Hemos mejorado o empeorado en ciertos temas?». Racismo, machismo, humor, «ofendiditos»...

–Tendrán su día internacional

– Puede que sea uno de los primeros temas que vamos a abordar. Hemos pasado de no tener ningún tipo de límite, a la hipercorreción total. Tampoco se cuál es el punto medio, y si tiene que haberlo, que tampoco lo tengo claro.

–¿A quién le gustaría entrevistar en esta temporada?

– Me encantaría Isabel Díaz Ayuso. Ha estado en un montón de programas y en «El Objetivo» no he tenido la oportunidad de entrevistarla salvo la noche electoral en Génova. Y por decirte otra mujer, me encantaría Merkel. Nosotros vamos a invitar, luego que vengan....

–¿Que se hizo mal en el caso de la falsa agresión homófoba?

–Cuando hacemos crítica o exigimos autocrítica, es bueno que la hagamos también. La marca existió, el relato no se sostenía, las fuentes de los medios que apuntaron que iba por ahí el tema les decían eso. La clase política que ahora se ha agarrado a que es un bulo, y estoy hablando de Vox, fue quien dijo que la agresión se había producido, y hay tuit, por parte de inmigrantes. Así que era doble, era mentira y era xenófobo. Pero sí que creo que nos sirva un poco para ponernos en alerta. Dicho lo cual, una denuncia falsa como esta, no hace que la realidad de tantas agresiones que ha habido sean falsas. Recordarás Bartolín el concejal del Partido Popular en Andalucía que se inventó que le había secuestrado ETA, y recuerdo que el otro día Borja Sémper ponía en Twitter que nos lo creímos y cuando se dijo que era falso nadie puso en duda que otras cosas hubieran sucedido. Pongo el ejemplo de ETA porque me parece el más claro, pero hay miles de maneras de demostrar que hay denuncias reales todos los días en un montón de ámbitos.