Entrevista

Eulogio Romero: «Somos una sociedad adulta preparada para saber qué sucedió»

Su curiosidad hizo nacer la serie documental «Matar al presidente»

Eulogio Romero: «Somos una sociedad adulta preparada para saber qué sucedió»
Eulogio Romero: «Somos una sociedad adulta preparada para saber qué sucedió»Cortesía

Eulogio Romero confiesa tener una pasión desmedida por llevar la contraria a lo que denominamos versiones oficiales sobre algunos aspectos de nuestro pasado reciente. Fruto de esta pasión, se ha enfrentado a dirigir «Matar al presidente», la serie documental de tres episodios que intenta poner sobre la mesa todas las teorías sobre la muerte de Carrero Blanco.

¿Cómo surge la idea de la serie documental?

Aunque yo haya hecho mucho fútbol, porque históricamente con HBO he hecho muchas series, siempre tenían un contenido social y hacíamos un recorrido de la historia por cada uno de los países en los que estamos rodando. Hace un par de años hicimos la serie de «Edelweiss», que me parecía que era muy interesante y muy oculto. De alguna manera voy buscando ese tipo de proyectos que de alguna manera son muy importantes en la sociedad, pero que tiene una especie de tabú para enfrentarlos. Cuando empecé a analizar mucho el tema de la Transición, porque me parece que es una de las épocas más silenciadas y de la que más tenemos que aprender para no cometer los mismos errores. Es una opinión muy personal, pero sí me parecía que en la Transición había grandes secretos. El asesinato de Carrero Blanco me parece que es el asesinato más importante de la historia reciente de España. Para muchos historiadores es el punto de partida de la Transición y de la España que somos hoy. Se han hecho TV movie y alguna cosa, pero había tantos elementos, tantos misterios ocultos en el caso y tan desconocidos para la gente, que cuando preguntaba en mis círculos cercanos lo único que ellos sabían es que había volado por los aires, había caído en los Jesuitas y había sido ETA. Esos dos datos son correctos, nadie los pone en duda. Pero ¿cómo llega un grupo de ETA, de chicos súper jóvenes, a estar un año en Madrid, cometiendo todo tipo de errores y hacer un túnel a menos de 100 metros de la Embajada de Estados Unidos, sin saber de explosivos? Todo eso me parecía tan interesante y tan desconocido para el público en general que tuve claro que ahí había una serie.

¿Qué versión conocía usted?

Tengo una naturaleza que pone en duda las versiones oficiales. No significa que sea conspiranoico, pero sí que me doy cuenta de que hay muchas etapas grises en las que las verdades oficiales son demasiado rotundas. Eso es lo que me lleva a investigar temas de este tipo y es lo que me atrae realmente contar en una historia. Descubrir yo para entender quiénes somos como país, como sociedad, cómo hemos llegado hasta aquí, pero sí que me parecía muy interesante de repente darme cuenta de que todo lo que ocultaba el asesinato, y que muy poca gente conocía, excepto tres, cuatro o cinco periodistas de investigación que han publicado sus libros. Había muchos interrogantes en este caso, y es cuando sale una gran serie. Sobre todo cuando tiene muchas tramas paralelas, como es este caso. Hemos intentado hacer un true crime, para hacerlo también más atractivo para el espectador. Las repercusiones sociales y políticas que tuvo es absolutamente imposible que lo haya tenido cualquier otro.

¿Hubo dificultades?

Bastantes. Es importante hacer series antes de que pasen 50 años para poder tener acceso a todos los personajes clave de la historia. Nosotros hemos tenido mucha suerte y tenemos voces autorizadas desde todos los puntos de vista. Pero claro, hay mucha gente que ha fallecido. A mí me sorprendió mucho que ETA guarde ese silencio 50 años después. Yo intenté que personas del comando Txikía, que aún están vivas, hablaran pero todavía hay un miedo a hablar y un secretismo dentro de ETA. Si es el atentado del que más orgullosa estaba la banda terrorista, ¿por qué han estado 50 años sin hablar? Cuando hemos contactado con algunas personas de servicios secretos que tuvieron relación con lo que pasó allí, te dicen que se han reunido y que han decidido no dar declaraciones. ¿Se han reunido quién? Creo que somos una sociedad adulta preparada para saber qué sucedió realmente.