MENÚ
miércoles 16 octubre 2019
14:14
Actualizado

De la fiesta, la víspera

Roca Rey sale a hombros en el cierre de la feria de julio

  • El diestro Andrés Roca Rey abandonando a hombros la Plaza de Toros de Valencia / EFE
    El diestro Andrés Roca Rey abandonando a hombros la Plaza de Toros de Valencia / EFE
Valencia.

Tiempo de lectura 4 min.

30 de julio de 2018. 17:08h

Comentada
Paco Delgado.  Valencia. 29/7/2018

Se cerró la feria con un cartel de figuras. Terna que llevó a la plaza a más gente pero que no acabó de llenar los tendidos del coso de Monleón. Gente también que acudió al Reclamo del éxito del día anterior y que buscaba un nuevo acontecimiento. Sin embargo, ya se sabe, lo mejor de as fiestas son las vísperas y no hubo ahora la emoción habida 24 horas antes. Principalmente porque los toros de Núñez del Cuvillo no la tuvieron. Fueron toros de desigual presencia, alguno rozando el límite de una plaza d primera, y con la fuerza tan justa que no acabaron de dejar brillar a sus matadores.

Hubo que esperar a que saliese el sexto para que la tarde tuviese final feliz.Con ese toro, al que apenas se picó y estuvo siempre pendiente de irse, Roca Rey derrochó voluntad y ganas, tirando siempre de su oponente y dejando los mejores muletazos del festejo en una labor colorida y festiva que remató con una fenomenal estocada. Dos orejas para el peruano y una exagerada vuelta al ruedo para el toro.

Comenzó Roca Rey su primera faena con susto, yendo al suelo cuando el toro le arrancó la muleta en el primer cite. No estuvo cómodo ya durante el resto del trasteo, ante un oponente que sin gran clase sí fue acometedor. Pero no lo vio claro nunca, permitiendo numerosos enganchones, muy destemplado y sin acabar de someterle

Huidizo y desentendido de salida el que abrió plaza, perdió las manos tras su paso por el caballo y se quedó corto en el quite de Castella. Sin gran empuje, por su falta de fuerza, permitió a su matador un inicio de faena típico en él, con pases cambiados por la espalda y progresivo acortamiento de distancias, pero se acabó pronto y no dio para mucho más.

Se le dio muy mala lidia al cuarto en el primer tercio y también se le pegó duro en varas. Tuvo que darle un cierto respiro Castella en el último tercio, lo que agradeció el animal, que embistió con nobleza y buen son... mientras le duró el resuello., sin que tampoco el torero de Beziers lograse interesar al público en un quehacer anodino y aburrido.

Se lució al veroniquear a su primero Manzanares, al que se le pegó fuerte en el peto. Tuvo, sin embargo, fuelle para seguir la muleta, dejando que el alicantino sacase un par de tandas en redondo ligadas y largas. Al natural no hubo acople y desistió pronto de insistir por ese lado, sin terminar de apurar a un toro que fue a más y con el que no pudo.

Fue muy protestado de salida el quinto por su pobre presencia y se le pegó duro en los dos puyazos que se le administraron. Brindó Manzanares a su peón Luis Blázquez, que cumplía 25 años toreando vestido de plata antes de sacar una faena de parecidas trazas a la primera, con tandas tempaldas por el pitón derecho pero sin acople al natural y con muchas pausas y tiempos muertos entre serie y serie.

Ficha del festejo:

Valencia, 29 de julio. Cuarta y última de feria. Tres cuartos de entrada.

Toros de Núñez del Cuvillo, desiguales d presencia y juego, nobles en conjunto y con poca fuerza. El sexto fue premiado con la vuelta al ruedo.

Sebastián Castella (de azul noche y oro), media y descabello, silencio; pinchazo y descabello, silencio.

Manzanares (de azul marino y oro), pinchazo, aviso, estocada, silencio; pinchazo y estocada, aviso, ovación.

Roca Rey (de plomo y plata), dos pinchazos y descabello, silencio; entera, dos orejas.

De las cuadrillas destacaron Rosa, Suso y Luis Blázquez.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs