Los planetas de Star Wars bajan a la Tierra

Aunque su última película no se haya llevado ni las migas en los Oscar, damos un repaso, una última despedida a una de las mayores sagas de la historia del cine. Estos son diez lugares de nuestra Tierra donde se ambientaron sus planetas.

1. Hotel Sidi Driss, Túnez

George Lucas grabó incontables escenas en el país norteafricano, tantas que se basó en el nombre de una de sus localidades, Tataouine, para nombrar el planeta que Luke Skywalker llama hogar. Los amplios paisajes desérticos, un desierto de piedra y arena pardas, el calor achicharrante, son algunas de las sensaciones que el joven Jedi pudo experimentar antes de ser llamado a liderar la rebelión contra el Imperio Galáctico.

De todas las localizaciones destaca el Hotel Sidi Driss, un pequeño hotel donde se grabó la casa de los tíos de Luke. Los huéspedes podrán almorzar en el mismo comedor que la joven promesa Jedi, dormir bajo su mismo techo y rodearse del set original que se utilizó durante la grabación de El Ataque de los Clones.

George Lucas se basó en el nombre de una localidad tunecina, Tataouine, para nombrar el planeta que Luke Skywalker llama hogar.
George Lucas se basó en el nombre de una localidad tunecina, Tataouine, para nombrar el planeta que Luke Skywalker llama hogar.La Razón
2. Parque Estatal Grizzly Creek Redwoods, California

Medio mundo se derritió de amor al ver a los achuchables Ewok en la pantalla por primera vez. Luego los vimos luchar valerosamente contra las fuerzas del mal y no nos lo pensamos más, decidimos rápidamente que esta sería nuestra criatura favorita del universo de George Lucas. ¿Dónde está su planeta? ¿Dónde se esconden estas adorables criaturas?

No hace falta cogerse una nave espacial para encontrarlas en la Luna de Endor. Este bosque californiano esconde entre sus majestuosas secuoyas las esquinas de la Resistencia, es posible acampar en él y cuenta con distintas rutas de senderismo para practicar en familia. Pero cuidado, un aviso: si alguno ve una criatura peluda, con ojos recelosos y gruñendo suavemente, que no lo confunda todavía con un Ewok. El oso grizzli no cocina la carne antes de comerla y tampoco suele importarle quien gobierne la galaxia.

El parque de Redwoods.
El parque de Redwoods.
3. Dubrovnik, Croacia

Para los seguidores de la última trilogía será sencillo reconocer en la ciudad costera al planeta Canto Bight, donde las familias más acaudaladas de la galaxia se reúnen para apostar sus fortunas en el casino. Lugar de encuentro para cazarrecompensas galácticos y fugitivos de la ley, este destino tiene para enseñarnos algo más que recuerdos nostálgicos. Sus fabulosas playas y restaurantes mediterráneos hacen sencillo mezclar el placer del cinéfilo con la rica cultura local.

Después de pasar una noche más o menos afortunada en el Merit Casino Libertas, buscando entre apuestas a ver si se pasa por allí algún miembro de la Resistencia, es imprescindible olvidar los culebrones interestelares para relajarse en la mítica playa de Copacabana y tomarse unos mojitos con sabor a gloria.

El puerto de Dubrovnik cuando no guarda naves espaciales.
El puerto de Dubrovnik cuando no guarda naves espaciales.
4. Lago de Como, Italia

Qué triste y romántica es la historia de amor entre la senadora Padme Amidala y el descerebrado aprendiz de Jedi Anakin Skywalker. Su venenoso amor resulta en una terrible matanza de los Caballeros de la Orden Jedi y en la sumisión de la galaxia. Pero antes de que todo se volviese de un color oscuro y doloroso, Anakin y Padme pasaron unas vacaciones estupendas en la Villa del Balbianello, a las orillas del Lago de Como.

Allí se persiguieron entre las flores y compartieron bocados de pera, George Lucas llamó al planeta Naboo. Este es quizás el destino más lujoso de todas las localizaciones que aparecen en esta lista, un destino digno de las mayores celebridades de la galaxia. Escondido en el centro de los Alpes italianos, sembrado de flores y cipreses, laureles, camelias y magnolias, no hay lugar más romántico para disfrutar una luna de miel de película.

Vista de Varenna, a las orillas del Como.
Vista de Varenna, a las orillas del Como.
5. Phuket, Tailandia

Esta provincia situada al sur de Tailandia ha sido escenario de incontables películas de Hollywood. Leonardo DiCaprio probó su agua salada durante la película La Playa y James Bond crujió la mejilla a varios villanos en sus playas. Tantas películas se han grabado que el propio gobierno tailandés ha tenido que regular las visitas a este rincón del paraíso perdido en la Tierra. Pero para los entusiastas de Star Wars se trata un lugar mucho más especial que cualquier comuna hippie o enredo internacional: es Kashyyyk, el planeta de origen de Chewbacca.

De hecho, el propio maestro Yoda se encontraba de vacaciones en esta playa durante La venganza de los Sith, cuando el maquiavélico Senador Palpatine da luz verde a la Orden 66. Los fans podrán recordar las impresionantes escenas de batalla rodadas en este planeta, y aunque quizás haga mucho calor para visitarlo con un disfraz de wookiee, es un buen destino para escapar de los sicarios del Emperador.

Khasyyyk para turistas.
Khasyyyk para turistas.
6. Plaza de España, Sevilla

Padme y Anakin parecen una de esas parejas que viajan mucho y suben sus aventuras a un Instagram compartido. Antes de relajarse en Italia pasaron una breve temporada atendiendo asuntos políticos en la ciudad dorada de Sevilla. Por allí pasean en la segunda entrega de las secuelas como quien va buscando un Airbnb, saltando sus conversaciones del infancia a la guerra y de la guerra al amor.

En las películas no sale todo lo que ocurre a los personajes, siempre se dejan algo fuera, por eso a nosotros nos gusta imaginar que los enamorados pasaron esa tarde en el restaurante Baco Borbolla. Quizás allí recuperaron fuerzas tras el largo viaje, probando su arroz con bacalao y bebiendo un poco de manzanilla para quitarse las ansias de amor.

Vista de la plaza de España, Sevilla.
Vista de la plaza de España, Sevilla.
7. Finse, Noruega

Una de las batallas más tensas de la saga ocurre en el planeta helado de Hoth. Aquí se disputan en la quinta entrega el control de la galaxia, los endebles Rebeldes y el todopoderoso Imperio con sus máquinas de cuatro patas. George Lucas buscaba un escenario donde hubiese nieve la mayor parte del año y esta pequeña localidad noruega le convenció rápidamente.

Cada paso hacia el planeta nevado es una aventura digna de los Skywalker. No es posible acceder a ella más que en tren, aunque algunos días de verano se habilita una pequeña carretera, y no hay más que un hotel, el Finse 1222. Hasta aquí suelen acudir expertos esquiadores para practicar esquí de fondo y diversos deportes de invierno. El hotel es una mansión de piedra y madera realmente acogedora. Cuenta con su propia panadería y es sencillo restarle méritos a la Rebelión si antes de la batalla tomaron para desayunar sus deliciosos panecillos.

Puesta de sol arropada por la nieve.
Puesta de sol arropada por la nieve.
8. Parque Nacional de Tikal, Guatemala

¿Recuerdan que los antiguos mayas hablaron sobre antiguos dioses que les visitaron? Pues no iban mal encaminados. La selva guatemalteca fue utilizada en la cuarta y quinta entrega de Star Wars para ambientar la base rebelde de Massassi y más de una criatura espacial ha aterrizado su nave por la zona.

Tikal fue durante quince siglos la capital de uno de los reinos mayas más poderosos y una visita a sus templos rodeados de frondosidad puede hacernos sentir como uno de los viejos rebeldes de George Lucas. La selva húmeda, la rica historia asentada desde hace milenios en su roca gris, nos hacen paladear ese mismo sabor a libertad que ellos experimentaron al instalar allí su base contra la tiranía.

Tikal, Guatemala.
Tikal, Guatemala.
9. Skellig Michael, Irlanda

Luke Skywalker acabó harto de las convenciones de cómic en Los Ángeles y buscó en esta pequeña isla un remanso de paz para terminar sus días como salvador de la galaxia. Los fans de la última trilogía descubrirán fácilmente que fue aquí donde educó a Rey en las artes Jedi durante la última trilogía de la saga.

Históricamente, en la isla se asienta un monasterio cristiano edificado durante el siglo VI por San Fionan, todavía se mantienen en pie sus humildes casas de piedra. Sufrió diversos ataques vikingos durante el siglo X y ha sido hasta la fecha lugar de peregrinación para numerosos creyentes irlandeses. Podemos ir a verlo, aunque sus visitas estén reguladas para mantener el precario estado de la piedra, y meditar como haría el viejo Skywalker, o intentar mover una roca con la mente. Pero si alguno mueve la roca, sería bueno que luego la deje en su sitio. No queremos molestar a los de la oficina de turismo…

Skellig Michael visto desde el Halcón Milenario.
Skellig Michael visto desde el Halcón Milenario.
10. Monte Etna, Italia

Poco se olía el joven Anakin, cuando se reía en el Lago de Como, que no muy lejos de allí estaría su perdición definitiva. Aunque no hubo ninguna escena que se grabara realmente en el famoso volcán siciliano, George Lucas sí utilizó su lava como base para crear el caluroso planeta de Mustafar. Aquí luchan encarnizadamente Anakin y Obi - Wan por su visión de lo correcto.

Este volcán activo, el más alto de Eurasia, ha sido desde tiempos romanos un lugar de leyenda. Cuentan sus viejos mitos que es aquí donde se encontraba la forja de Hefesto, el dios herrero, y hay que tener mucho cuidado al asomarnos porque podría saltarnos un chispazo de su martillo.

Monte Etna.
Monte Etna.