Conoce el origen del nombre de cada país del mundo

Errores de traducción, exploradores europeos, leyendas, árboles que aparentan estar en llamas, ríos sagrados... la etimología de los países resulta tan pintoresca como hermosa en ocasiones

Conoce la etimología de todos los países del mundo.
Conoce la etimología de todos los países del mundo.stokpicpixabay

Cada país lleva impreso en su nombre su identidad más básica, sus raíces, y conocer la etimología de cada país que visitamos puede, en ocasiones, ayudar a comprenderlo. Además resulta curioso comprobar la influencia de los griegos, romanos, españoles, portugueses, franceses y británicos a la hora de titular países que se encuentran en el extremo opuesto del planeta. Esta lista analiza el origen del nombre de los países según se conocen en el habla hispana, por orden alfabético.

A

Afganistán: significa tierra de los afganos, y afgano es a su vez el sinónimo de pastún.

Albania: se piensa que proviene del vocablo griego Ἀλβανοί (Albanoi), que fue una tribu pobladora de esta tierra en los primeros años posteriores a Cristo.

Alemania: del germano antiguo allmanis, donde all significa “todos” y manis se entiende por “hombres”. Esto es, la tierra de todos los hombres.

Arabia Saudí: la palabra Saudí procede del árabe as-Suʻūdīyah, que es un adjetivo calificativo nacido de la dinastía Al Saud. Indica pertenencia a dicha dinastía. Por otro lado la palabra árabe se entiende como “de origen puro”. Así podría decirse que Arabia Saudí significa “el reino de origen puro de la casa de Saud”.

Argelia: viene del árabe الجزائر (al-jazāʾir) que significa literalmente “las islas”.

Angola: procede de la unión de las palabras akwa (de) y ngola (título de los reyes de la región). De los reyes. Una palabra que posteriormente ha sido transformada por el vocablo europeo.

Andorra: entre los posibles orígenes que se dan a su nombre, encontramos al-Darra, vocablo árabe que significa “el bosque”. Supuestamente porque esto fue lo único que encontraron aquí los musulmanes durante sus conquistas medievales.

Anguilla: de la palabra castellana “anguila”, quizá debido a su forma alargada.

Antigua y Barbuda: Antigua procede del nombre “Santa María de Antigua” que le dio Cristóbal Colón, y Barbuda por los líquenes que se encontraron enganchados en sus palmeras.

Argentina: de la palabra latina argentum (plata) por el río de la Plata que recorre esta tierra.

Armenia: de sus habitantes los armenios, que ya mencionaba el griego Heródoto en sus textos.

Aruba: se cree que deriva de la palabra indígena arawak, que significa guía.

Australia: del adjetivo latino australis, que viene a significar “del sur”. Su nombre se debe a que los mapas antiguos la titularon como “terra australis incognita” (tierra del sur desconocida), y cuando dejó de ser desconocida, simplemente pasó a llamarse “del sur”.

Austria: del alemán antiguo Ōstarrīhhi, que viene a significar “tierra del este”. Ōstar (este) y Rīhhi (reino).

Azerbaiyán: versión arabizada del persa antiguo Âzarâbâdagân, compuesto por las palabras âzar (fuego), âbâdag (área cultivada) y ân (sufijo de pluralización).

B

Bahamas: deriva de la palabra española bajamar, ya que las aguas que las rodean no son demasiado profundas.

Baréin: del término árabe al-baḥrayn, que significa “dos mares”.

Bangladesh: país de Bengala, donde Bengala procede de los pueblos bang que habitaban la región en el primer milenio antes de Cristo.

Barbados: nombre puesto por el explorador portugués Pedro Campos en 1536, debido a las raíces colgantes de los árboles que encontró en la isla.

Bielorrusia: del eslavo biely (blanco) y rus (pueblo). Significa literalmente Rusia Blanca, o Pueblo Blanco.

Bélgica: del vocablo latino para indicar la parte más septentrional de las Galias, Gallia Belgica.

Belice: procedente del río Belice que recorre el país, donde balis era la palabra maya para expresar “fangoso”.

Benín: viene de la tribu de los Bini, habitantes originales de esta tierra.

Bután: podría provenir de la palabra sánscrita Bhu’nthan (tierras montañosas).

Bolivia: nombre puesto en honor al militar venezolano Simón Bolívar.

Bosnia-Herzegovina: Bosnia procede del río Bosna que baña estas tierras. Herzegovina viene del Duque (Herceg) Stejpan Vukcic que gobernó el sur de la actual república antes de la llegada de los turcos.

Botsuana: significa literalmente “país de los tsuana”, etnia mayoritaria en el país.

Brasil: su nombre se debe al árbol pau brasil, llamado así por los portugueses debido a su madera rojiza con apariencia de brasas.

Brunei Darussalam: Brunei parece proceder del vocablo sánscrito varun (gente de mar), mientras que darussalam significa en árabe “morada de la paz”.

Bulgaria: proveniente de la palabra bulgari que designaba a los pueblos habitantes de la región y el sufijo latino -ia, que podemos encontrar en muchos países europeos.

Burkina Faso: de la palabra mossi burkina (hombres íntegros) y de la palabra diula faso (patria). Es la “patria de los hombres íntegros”.

Burundi: Consiste en la abreviación de urundi Rwanda, que significa literalmente “la otra Rwanda”.

C

Camboya: transformación del antiguo nombre del Imperio jemer de Kämbuja.

Camerún: evolución fonética de la palabra portuguesa camarões, que viene a significar “camarón”, debido a la abundancia de mariscos que los navegantes portugueses encontraron a su llegada a esta tierra.

Canadá: se piensa que deriva de la palabra indígena kanata, que significa “aldea” o “asentamiento”.

Islas Caimán: posiblemente deriva de la confusión de los primeros exploradores europeos que confundieron las iguanas de las islas con verdaderos caimanes.

Cabo Verde: su nombre inicial era “archipiélago del Cabo Verde”, y fue dado por los portugueses para referirse al archipiélago que pertenecía al cabo verde, esto es, el cabo de Senegal.

República Centroafricana: este es fácil. Está bastante centrada dentro de África y es una república.

Chad: debe su nombre al lago Chad que significa “gran extensión de agua” en el dialecto local de un país sin mar.

Chile: existen diversas teorías pero la más aceptada señala su origen de la palabra quechua chilli, que viene a significar “confín”, ya que hasta aquí llegaban los límites del Imperio inca.

China: de la dinastía Quinn (Ching) que gobernaba el país durante las primeras expediciones de los exploradores europeos.

Islas Cocos: por los cocos que se encuentran en ella, evidentemente.

Colombia: en honor a Cristóbal Colón.

Comoras: de la palabra árabe qamar, que significa “luna”.

República Democrática del Congo y República del Congo: por los nativos bakongo que posteriormente llevaron a los portugueses a llamar Congo al río Nzadi que baña sus territorios.

Islas Cook: por el navegante inglés James Cook

Corea del Norte y Corea del Sur: el nombre de ambos países procede de la dinastía Goryeo que gobernó su territorio entre los siglos X y XV.

Costa Rica: nombre dado por los exploradores españoles al pensar que en esta tierra encontrarían grandes cantidades de oro.

Costa de Marfil: por las grandes cantidades de marfil que se conseguían de los elefantes (ya desaparecidos en este país) de este territorio costero.

Croacia: del croata hrvatska que sirve para designar a los habitantes de este país.

Cuba: procede de la deformación del vocablo taíno cubanacán que era el nombre que utilizaban los nativos de la isla Española para referirse a la mayor de las Antillas.

Chipre: del griego kypros, que se piensa procedía a su vez de un nombre muy anterior para designar esta isla.

República Checa: hace referencia a la tribu eslava Čechové, que habitaba esta región.

D

Dinamarca: del escandinavo antiguo Danmark, donde dan significa “honrado” y mark, “territorio”.

Djibouti: entre las diversas teorías que pretenden resolver el origen de su nombre destaca aquella que señala la palabra local gabouti, que significa “llanura”.

Dominica y República Dominicana: ambos nombres proceden de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Dominicos, ya que Santo Domingo fue el nombre que escogió Bartolomé Colón para nombrar la primera ciudad fundada en este territorio.

E

Ecuador: su nombre se debe a su ubicación geográfica en el ecuador, evidentemente (y no a la inversa).

Egipto: procede del nombre antiguo de Menfis (Hout ka-Ptah) que viene a significar “castillo del ka de Ptah” y que más tarde llevó a los griegos a señalar a todo el territorio como Aigyptos.

El Salvador: su nombre original fue “Provincia de Nuestro Señor Jesús Cristo, el Salvador del Mundo”. Posteriormente reducido hasta su término actual.

Emiratos Árabes Unidos: Ya sabemos qué significa árabe, mientras que un emirato se trata de una región gobernada por un emir.

Eritrea: procede del griego antiguo erythros, que viene a significar “rojo”.

España: del vocablo romano Hispania, que se piensa que procede a su vez del fenicio Ispanya, y que puede traducirse como “tierra de metales”.

Estados Unidos de América: esta es fácil. Son los estados unidos que hay en el norte de américa.

Estonia: significa “la tierra de los Aesti”, donde el sufijo -ia ya se utiliza para designar “la tierra de” en numerosos países con influencia romana.

Escocia: del latín tardío Scōtĭa, después de haber sido llamada Caledonia por los primeros romanos.

Eslovaquia y Eslovenia: nacen de la palabra slověnin que en proto eslavo significa “eslavo”, que nace a su vez de la palabra slovo, que se traduce como “gente que habla el mismo idioma”. Son la tierra de los eslavos, la tierra de quienes hablan el mismo idioma.

Etiopía: aunque anteriormente era conocida como Abisinia, su término actual se debe a los antiguos griegos que la nombraron Aithiopiaa, literalmente “el país de los rostros quemados”.

F

Islas Feroe: proviene de las palabras fær-øer, donde fár significa “ganado” en nórdico antiguo y øer significa “islas” en danés.

Fiyi: su nombre se debe a la pronunciación incorrecta por parte de los británicos a la hora de señalar su isla principal, Viti Levu.

Filipinas: nombre puesto por los conquistadores españoles en honor a su rey Felipe II.

Finlandia: una traducción literal del sueco sería “tierra de los fineses”, donde la palabra fen significa “pantano”.

Francia: tierra de los francos.

G

Guayana Francesa: según el dialecto local warao, guai significa “nombre”, mientras que yana se refiere a una negación. Así podríamos decir que Guayana se refiere a “sin nombre” o “que no se puede nombrar”.

Gabón: del portugués gabão, que significa “gabán”. Nombre puesto por la forma del estuario del río Komo.

Gales: del inglés Wales, que procede del protogermánico Walhaz, y que se traduce como “extranjero”, que era como los invasores bárbaros conocían a los pueblos romanizados de Bretaña.

Gambia: su nombre se debe a una sucesión de traducciones erróneas. Su título original en wolof fue Gambura, y fueron los británicos quienes terminaron por llamarlo Gambia.

Georgia: se adivina su relación con el patrón sirio San Jorge, cuya cruz puede verse hasta cinco veces en su enseña nacional.

Ghana: ghana era también el nombre que recibía el gobernante de estos territorios, que significa “rey guerrero”, antes de la llegada de los europeos.

Grecia: fue el término que los romanos utilizaron para señalar “la tierra de los griegos”.

Groenlandia: del nórdico antiguo grœnland que significa “tierra verde”.

Granada: aunque Colón la nombró Isla de la Concepción, se piensa que marinos posteriores la llamaron así en referencia a la ciudad española de Granada.

Guadalupe: por la Virgen de Guadalupe.

Guam: procede del idioma local chamorro, que viene a significar “noble”.

Guatemala: procede de la palabra náhuatl Quauhtlemallan, que a su vez significa “muchos árboles”.

Guinea: se desconoce el origen de la palabra “guinea” aunque se piensa que tiene relación con el reino de Ghana.

Guinea Bissau: tanto monta, aunque con el añadido de su capital Bissau.

Guinea Ecuatorial: siguiendo la misma línea de los países anteriores, simplemente se le añadió el término “Ecuatorial” por su proximidad al ecuador.

Guyana: nombre procedente de las lenguas caribes que la llamaron Guayana antes de la llegada de los europeos. Significa “tierra de muchas aguas”.

H

Haití: puede proceder de la palabra hayiti del dialecto arawak, y significa “tierra montañosa”.

Honduras: se piensa que los primeros navegantes españoles que navegaron sus aguas, al salir de las honduras que las rodean, exclamaron “¡Líbrenos Dios de estas honduras!” y que posteriormente se otorgó este nombre a dicho país.

Hong Kong: el verdadero nombre de la isla es Xiang – Gang (aguas perfumadas), que posteriormente se conoció como Hiong – Kong, y finalmente como Hong Kong.

Hungría: procede del término turco on-ogur, que significa “el pueblo de las diez flechas”.

I

Islandia: del islandés Ísland, que a su vez procede del nórdico antiguo y significa “tierra de hielo”:

India: del griego Ινδίας (Indias) que es como los antiguos europeos conocían las tierras bañadas por el río Indo.

Indonesia: nombre compuesto por las palabras griegas indo (otra vez en referencia al río) y nesos (islas).

Inglaterra: del latín terra (tierra) y anglus, un pueblo bárbaro que invadió parte de la isla tras la caída del Imperio romano.

Iraq: se piensa que su primer origen se debe a la ciudad sumeria de Uruk, donde ur significa “ciudad”.

Irán: la antigua Persia debe su nombre actual a la palabra de raíz indoeuropea arya, que significa “libre”.

Irlanda: puede traducirse como tierra (land) de los eires.

Israel: del hebreo Yisra’el, que significa “el que lucha con Dios”.

Italia: aunque no existe una explicación única del origen de su nombre, la teoría más aceptada señala la transformación de la palabra osca Víteliú, que procede a su vez de la palabra “ternero”. Por tanto una posible etimología sería la de “tierra de terneros”.

J

Jamaica: del idioma taíno xaymaca (tierra de bosques y agua) posteriormente españolizada por los conquistadores.

Japón: de la palabra japonesa nihon, que significa “el origen del sol”.

Jordania: por el río Jordán que lo riega, que a su vez debe su nombre al vocablo arameo yarden (corriente abajo).

K

Kazajistán: de los pueblos nómadas Saka derivó la palabra kazajo, al cual se añadió el sufijo -stan (tierra de). Es la tierra de los kazajos.

Kenia: debido al monte Kenia (montaña luminosa) que es a su vez el punto más alto del país.

Kiribati: Nombrado en memoria al marino británico británico Thomas Gilbert, donde Kiribati fue la entonación local del nombre, hasta que adquirió su denominación actual.

Kosovo: procedente del término serbio kosovo ploje (campo de los mirlos).

Kuwait: diminutivo de la palabra árabe kūt, que significa fortaleza. Es la pequeña fortaleza.

Kirguistán: unión de las palabras túrquicas Kyrg (cuarenta) y stan (tierra). Es la tierra de los cuarenta, en memoria a los cuarenta clanes que el héroe Mana unificó durante el medievo.

L

República Democrática Popular de Laos: término en plural de lao, que era como se conocían los reinos de la región hasta su unificación por mediación francesa.

Letonia: nace del término original del país, Latgale. Que a su vez está compuesto por el prefijo báltico lat (masas de agua) y el sufijo gale (tierra).

Líbano: deriva de la raíz semítica LBN, que se utiliza para expresar el color blanco. Por tanto su nombre podría traducirse como “blanco”, en referencia a las cumbres nevadas de sus montañas.

Lesoto: traduciendo el idioma local podría traducirse como “el país donde hablan sesoto”.

Liberia: deriva del latín liber (libre), en referencia a la fundación del país a partir de esclavos liberados tras la Guerra de la Secesión en Estados Unidos.

Libia: nace de la derivación latina del vocablo griego Λιβύη (Libúē) que era el nombre que utilizaban para expresar los territorios norteafricanos más allá de Egipto.

Liechtenstein: Carlos VI, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, unificó los territorios de Vaduz y Schellenberg bajo el nombre de “Principado de Liechtenstein” en honor a su allegado Antón Florián de Liechtenstein (siendo “Liechtenstein” la casa real). La etimología del nombre Liechtenstein procede a su vez de la unión de las palabras alemanas licht (luz) y stein (piedra). Significa por tanto “piedra luminosa”.

Lituania: procede del propio idioma lituano y significa “consolidar”, en referencia a la unión definitiva de los pueblos de este territorio.

Luxemburgo: viene de la germanización del vocablo celta lucilem (pequeño) en unión con la palabra burg (castillo). Es el pequeño castillo.

M

Macao: cuando los comerciantes portugueses llegaron aquí por primera vez, y preguntaron a los locales el nombre de su tierra, estos no comprendieron correctamente sus palabras y les comunicaron el nombre de su templo principal, Maa Gok en cantonés. Los portugueses tradujeron entonces el nombre a Macao.

Macedonia del Norte: los antiguos griegos utilizaban la palabra μακεδνός (makednós, que significa “alto”) para referirse a los locales de esta tierra, en relación a las regiones montañosas que habitaban.

Madagascar: de la isla imaginaria Madagascar, que los medievales pensaban que se encontraba en una zona cercana a la Madagascar real.

Malawi: término local que significa “llamas”, probablemente por la costumbre de quemar hierba muerta con el fin de preparar sus cultivos.

Malasia: del malayo Melayu, que significa “tierra de las montañas”.

Maldivas: entre las distintas teorías que se encuentran sobre el origen de su nombre, la más aceptada afirma que se trata de la unión de los vocablos árabes mahal (palacio) y dhibat (islas). Son las islas del Palacio.

Malí: En referencia al Imperio de Malí, que controló la región durante el medievo.

Malta: los griegos la llamaron isla Μελίτη (Melite), que significa “la isla dulce como la miel”, en referencia a la miel que extraían de esta isla.

Islas Marshall: hace referencia al capitán John Marshall, que exploró las islas en 1788 junto con Thomas Gilbert.

Marruecos: del árabe medieval Al Maghrib, que significa “el Occidente”.

Mauricio: fue el almirante Wynbrand Van Warwyck quien desdeñó su nombre real y la rebautizó en honor a su líder Mauricio de Nassau.

Mauritania: debe su nombre a como conocían los europeos al ya desaparecido reino bereber de Mauretania, que viene a significar “tierra de moros”.

México: en la lengua náhuatl que hablaban los aztecas, metzi significa “luna”, xictli es “ombligo o centro”, y co es el sufijo náhuatl para “lugar”. Es el lugar donde se encuentra el centro de la luna.

Micronesia: del griego micros (pequeño) y nesos (islas). Son las pequeñas islas.

Moldavia: por el río Moldova que riega sus territorios.

Mónaco: durante la antigua Grecia, un único templo dedicado a hércules habitaba la cima de Mónaco. Así conocían a esta tierra como Monoikos. Del griego monos (único) y oikos (casa).

Mongolia: Fácil. Sufijo latino -ia añadido a “mongol”. Es la tierra de los mongoles.

Montenegro: los venecianos que visitaron estas tierras durante el Renacimiento las nombron ‘Mons Niger’ (Monte Negro) en referencia a las laderas del monte Lovćen, que se veían oscuras desde lo lejos.

Mozambique: dicen que un rico comerciante árabe llamado Mussa Ben Mbiki vivía en este territorio cuando Vaco de Gama arribó a sus costas. El explorador portugués comenzó a referirse a la isla como “la isla de Mussa Ben Mbiki” y, posteriormente, pasó a conocerse como la “isla de Moçambique”.

Myanmar: Birmania y Myanmar son en realidad la misma palabra, que significa “el país de los bamar”, la etnia mayoritaria del país. La única diferencia es que Birmania procede del dialecto bamar, mientras que Myanmar procede del idioma birmano.

N

Namibia: deriva del desierto del Namib, que cruza sus tierras. Y namib es a su vez una palabra de origen khoekhoe que significa “lugar basto”.

Nauru: la única pista que tenemos de la etimología de este país es la palabra nauruana anáoero, que literalmente significa “yo voy a la playa”.

Isla de Navidad: nombre dado por el marino británico William Mynors, que llegó a la isla el 25 de diciembre de 1643, el día de Navidad.

Nepal: una de las teorías más aceptadas es aquella que indica el origen del nombre a partir de la palabra sánscrita nipalaya que significa literalmente “a los pies de las montañas”.

Nueva Caledonia: cuando el marino James Cook vio por primera vez estas tierras quiso llamarlas Nueva Caledonia en honor a Caledonia, que es como los romanos conocían Escocia.

Nicaragua: una de las teorías dice que procede del término náhuatl nic-anahuac (hasta aquí los de anahuac).

Níger y Nigeria: en ambos casos se debe a la reinterpretación francesa de la palabra tuareg n´eghirren, que significa “el agua que fluye”, en referencia al río Níger.

Noruega: del nórdico antiguo Nord veg o Norð vegri, que significa “la ruta hacia el norte”.

Nueva Zelanda: del holandés Nieuw Zeeland, en referencia a la provincia holandesa de Zeeland que significa literalmente “la tierra del mar” y que también está conformada por un puñado de islas.

O

Omán: adaptación europea del vocablo Amoun que hace referencia a los pueblos asentados en la actual ciudad de Sohar.

P

Pakistán: Unión de las iniciales de los territorios Penyab, Afganistán, Cachemira (en ingles Kashmir) y Sind. Añadidos al sufijo stan. Es la tierra de todos estos pueblos.

Palau: el nombre original del país era Balau, pero fue malinterpretado por los exploradores españoles.

Palestina: del griego Παλαιστίνη (Palaistine) que significa “tierra de los filisteos”.

Panamá: recibe su nombre por la capital del país, que a su vez significaba en la lengua local “abundancia de peces y mariposas”.

Papúa Nueva Guinea: en el idioma tidore papo y ua sirven para referirse a “unión”.

Paraguay: del guaraní, significa “río de los payaguas”.

Países Bajos: traducción española de las palabras neerlandesas neder-landen, que significan literalmente Países Bajos.

Perú: de la palabra guaraní que significa “río”.

Polonia: se piensa que deriva de la palabra polaine, que significa “campo abierto”, en referencia a las llanuras del sur del mar Báltico.

Portugal: procede del nombre que los romanos dieron a un asentamiento situado en la desembocadura del río Duero, conocido como Portus Cale.

Polinesia Francesa: de la unión de las palabras griegas polys (mucho) y nesos (islas). Significa literalmente “muchas islas”.

Puerto Rico: se refiere a las riquezas que salían del puerto de San Juan Bautista, en este país, con dirección a España.

Q

Qatar: nace de la palabra Zubara, que era la ciudad con uno de los puertos más importantes de la región, y que es donde actualmente se encuentra la ciudad de Qatar.

R

Rumanía: su nombre se debe a la profunda romanización que se llevó en los territorios que comprenden su actual región.

Rusia: rus significa literalmente “pueblo”, aunque el origen de este término es incierto. Añadido al sufijo -ia, significa “la tierra del pueblo”.

Ruanda: procede del vocablo kinyarwanda Kwaanda. Por tanto Ruanda significa “la gran expansión”.

Timor Oriental: del malayo timur, que significa “este”.

S

San Cristóbal y Nieves: La primera isla fue nombrada por Cristóbal Colón en honor a su patrón. La segunda, también nombrada por Colón, debe su nombre a que el marino pensó que se asemejaba a una montaña nevada, y le puso de nombre original Nuestra Señora de las Nieves.

Santa Lucía: Su nombre se debe a Santa Lucía de Siracusa, una mártir cristiana que fue ajusticiada durante la persecución de Diocleciano.

San Vicente y Granadinas: San Vicente debe su nombre a que Cristóbal Colón divisó esta isla el 22 de enero de 1498, día de San Vicente en el santoral católico. Granadinas hace referencia a la ciudad de Granada.

Samoa: la etimología más aceptada dice que procede de una abreviación de la palabra Sa-IA-Moa, que significa “consagrado a Moa” en samoano.

San Marino: Dicen que San Marino estableció aquí una comunidad cristiana en el año 301 d. C, y el nombre de este minúsculo país en la península itálica se debe a él.

Santo Tomé y Príncipe: La isla de Santo Tomé se llama así porque fue divisada por los exploradores portugueses el 21 de diciembre de 1471, día de Santo Tomás. En cuanto a Príncipe, la isla que da nombre al país comenzó a llamarse así después de que el príncipe de Portugal diera orden de que los impuestos recaudados de sus plantaciones de azúcar le fueran entregado íntegramente a él. Entonces la llamaban Isla del Príncipe.

Senegal: por el río Senegal que lo cruza. Hay quien piensa que el río Senegal debe su nombre a la deidad suprema de la etnia serer (Sene) y al vocablo O Gal (cuerpo de agua). Es el cuerpo de agua del dios Sene.

Serbia: por los primeros pobladores eslavos, los serbios o srbi, cuyo origen primero es incierto.

Seychelles: después de que Francia se adueñara de este territorio en 1756, nombraron dicho territorio en honor a su ministro de finanzas del momento, Jean Moreau de Séchelles.

Sierra Leona: Pedro de Sintra fue el primer europeo en cartografiar este territorio, en 1462. No se sabe con exactitud qué le llevo a llamar “Sierra de los Leones” a este paraje, si la apariencia de las montañas o el retumbar de los truenos en ellas hasta parecer el rugido de una bestia.

Singapur: Nace de las palabras sánscritas simha (león) y pura (ciudad). Es la ciudad del león.

Siria: desde tiempos de Heródoto se utilizaba la palabra sýrioi para referirse a los habitantes sirios. De aquí nació el nombre del país.

Islas Salomón: los exploradores españoles oyeron hablar de una leyenda donde se aseguraba que existían ciertas islas misteriosas, en las que se escondían las riquezas del rey bíblico Salomón. No las encontraron pero, en su afán por encontrarlas, llamaron así a estas islas.

Somalia: significa tierra de los somalíes, donde se piensa que la palabra somalí procede de su ancestro más antiguo, Irir Samaale.

Sudáfrica: está al sur de África.

Sudán: proviene de la frase árabe Bilad as-Sudan, que significa “tierra de negros”.

Sri Lanka: compuesta por dos palabras en sánscrito. Sri, que significa “sagrado” y Lanka, que se traduce como “isla”. Es la Isla Sagrada.

Suazilandia: llamado así desde 2018, antes era conocido como Eswatini. Significa literalmente “la tierra de los suazis”, donde la palabra suazi procede del rey Mswati II que gobernó dicho reino entre 1840 y 1868.

Suecia: del inglés antiguo Sweoðeod, que significa “el pueblo de los suiones”.

Suiza: el nombre nace de Schwyz uno de los cantones de Waldstätten que originaron la Antigua Confederación Suiza.

Surinam: debe su nombre a una tribu taína llamada surinen, cuya etimología se desconoce.

T

Tailandia: tierra de los thai, donde thai significa “libre”. Es la tierra de los libres.

Tayikistán: tierra de los tayikos, donde se piensa que la palabra tayikos nace del tāzīg en persa sasánida, cuyo significado es “árabe”. Es la tierra de los árabes.

Tanzania: nace de la unión de las palabras Tanganica y Zanzíbar. Palabras nacidas de la expresión local tou tanganyka (unir) y del árabe Zanjibār (costa negra).

Togo: debe su nombre a un poblado de la región conocido como Togo. A su vez, este nombre lo componen los vocablos ewe To (agua) y Go (costa). Es la costa del agua.

Tokelau: vocablo tokelauano que significa “viento del norte”.

Tonga: en numerosos idiomas polinesios significa literalmente ”sur”.

Trinidad y Tobago: A la primera isla, Cristóbal Colón la bautizó como “Tierra de la Santísima Trinidad”. Tobago procede de la evolución de la palabra tobbaco (tabaco), una planta que los indígenas utilizaban para quemar y ahuyentar a los insectos.

Túnez: aunque el nombre del país es el mismo en castellano que el de su capital, se piensa que su etimología se encuentra en la raíz bereber tns, que significa “campamento”. Probablemente debido a que se trató en años pasados de un lugar de paso para las caravanas bereberes.

Turquía: del turco antiguo türk (fuerte) e iye (propiedad). Es la propiedad de los fuertes.

Turkmenistán: tierra de los turcomanos. Donde la palabra turcomano procede de Türkmen, que a su vez supone la unión de las palabras türk (turco) e imam (fe). Es la tierra de los turcos que tienen fe.

Tuvalu: del idioma local que significa “ocho islas”. Aunque son nueve islas las que componen el país...

U

Uganda: su nombre procede del reino extinto de Buganda, donde buganda significaba “hermanos y hermanas”.

Ucrania: del ruso antiguo Ukraina, que significa “región fronteriza”.

Uruguay: el urú es un pájaro parecido a la codorniz y que puede encontrarse en este país. El significado de su nombre sería entonces “el río del urú”.

Uzbekistán: en túrquico uz (propio), bek (dueño), istán (tierra de). Podría traducirse como “la tierra de los libres”.

V

Vanuatu: nombre escogido en 1980 tras independizarse de los británicos, significa “nuestra tierra” en bislama.

Ciudad del Vaticano: se piensa que viene del latín vaticinĭum (vaticinio), ya que la misma colina fue siglos atrás la sede de un oráculo etrusco.

Venezuela: derivación del italiano Venezziola (pequeña Venecia), por la impresión que le dieron a Américo Vespucio las casas aborígenes situadas sobre los manglares.

Vietnam: a principios del siglo XIX, el emperador Gio Long decidió rebautizar su país como Nam Viet, tras la unificación de los territorios de An Nam y Viet I’huong. Dado que el nombre era demasiado parecido al antiguo reino de Nam Viet Dong, se decidió invertir el orden de las palabras, quedándose como Vietnam.

Islas Vírgenes (británicas y americanas): Cristóbal Colón nombró estas islas durante su segundo viaje en honor a Santa Úrsula y sus vírgenes.

Y

Yemen: se piensa que procede del árabe antiguo yamîn, que significa “sur”, en referencia a su posición geográfica en la península arábiga.

Yibuti (Djibouti): reinterpretación francesa de la palabra gabouti, que en el idioma afar se refiere a un tapete hecho con fibras de palma y que se vendía en el territorio que hoy conforma la ciudad de Djibouti.

Z

Zambia: por el río Zambeze que riega sus territorios, cuyo nombre significa “río de Dios” en las lenguas bemba y chewa. Al añadirle el sufijo -ia, sería: La tierra del río de Dios.

Zimbawe: en el dialecto karanga se denominan dzimba-dza-mabwe (grandes casas de piedra) a las ruinas de piedra que quedan en pie del Imperio de Gran Zimbawe. Los europeos quisieron simplificar el vocablo, transformándolo en Zimbawe a secas.