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Cariño, he enviado a los niños al futuro

  • El Kinemax y el Pabellón de Futuroscope son dos de los espectaculares edificios levantados en el parque
    El Kinemax y el Pabellón de Futuroscope son dos de los espectaculares edificios levantados en el parque
  • Una de las novedades de este año es la atracción La Máquina del Tiempo
    Una de las novedades de este año es la atracción La Máquina del Tiempo
  •  La atracción Baila con los Robots es una de las más exitosas
    La atracción Baila con los Robots es una de las más exitosas
  • El puerto antiguo de La Rohelle es un lugar emblemático de la región Poitou-Charentes
    El puerto antiguo de La Rohelle es un lugar emblemático de la región Poitou-Charentes

Tiempo de lectura 4 min.

22 de julio de 2014. 16:09h

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23/7/2014

Hace ya más de 25 años que se inauguró a pocos kilómetros de la ciudad francesa de Poitiers el parque temático Futuroscope, un proyecto que compartía por igual objetivos lúdicos y divulgativos. Después de casi tres décadas y 46 millones de visitas, está claro que la fórmula funciona, aunque viendo las velocidades a las que avanzan las nuevas tecnologías, cada vez es más difícil que sean los niños y no los padres los que realmente mantengan la boca abierta. Pantallas gigantes, efectos 3D y 4D, mensajes ecologistas, divulgación científica y divertidas historias protagonizadas por conocidos personajes infantiles son algunas de las características de este reconocido parque temático. A continuación, cinco razones para animarse a hacer las maletas, coger a los niños y poner rumbo a la región francesa de Poitou-Charentes.

1. No hay montañas rusas... Y no pasa nada por ello. Eso sí, sus conocimientos naturales, científicos y medioambientales se presentan en formatos divertidos e impactantes que incluyen simuladores de movimientos y efectos 3D y 4D. Uno puede sentir en su estómago el ritmo de un robot de siete metros de alto capaz de girar alrededor de seis ejes en la exitosa atracción Baila con los Robots y protagonizar una trepidante carrera a contrarreloj en Arthur, la Aventura 4D y en La Vienne Dinámica. O mantener la boca abierta durante la duración de iMagic, un espectacular show de magia e ilusionismo.

2. Las pantallas son las estrellas. Para comprobarlo, basta con entrar en el Kinémax, uno de los edificios emblemáticos del parque, y sentarse frente a una pantalla de 600 metros cuadrados, es decir, tan grande como dos pistas de tenis. En semejante escenario se proyecta Destinos salvajes, un documental rodado en formato 70 milímetros IMAX 3D que muestra el trabajo de dos mujeres que han dedicado su vida a la conservación de especies protegidas: la doctora primatóloga Biruté Mary Galdikas, residente en los bosques tropicales de Borneo, y Daphne Sheldrick, especialista en elefantes y afincada en la sabana keniata. Colisiones cósmicas, El Principito y Monstruos Marinos son otras atracciones donde las pantallas son verdaderas protagonistas, sin olvidar la conocida como Viajeros del Cielo y del Mar, proyectada con un sistema único en el mundo: dos pantallas de 700 metros cuadrados, una de ellas situada 25 metros por debajo de los asistentes, sobre las que se proyectan simultáneamente dos películas en formato IMAX 70 mm.

3. Es un parque vivo. Cada año, el 50 por ciento de las atracciones es renovado para incluir nuevas historias y novedades técnicas, lo que consigue atraer a un alto número de visitantes repetidores. En el plano facilitado a la entrada del parque se marcan las atracciones nuevas, así como aquellas en las que el audio es traducido al español. Entre las novedades de este año destacan La Máquina del Tiempo, donde los traviesos Rabbids hacen de las suyas, y Misión Hubble, una espectacular proyección en 3D que muestra la última misión de rescate del telescopio Hubble.

4. La arquitectura también cuenta. El metal, el vidrio y el aluminio visten los edificios emblemáticos de Futuroscope, que desde sus orígenes ha querido cuidar tanto el contenido como la forma de sus atracciones. El Kinemax, por ejemplo, recuerda un inmenso cristal de cuarzo y para su diseño se necesitaron más de 20.000 horas de estudios geométricos y 3.000 placas espejos. La Alfombra Mágica, semejante a un enorme órgano de vidrio, y el Pabellón de Futuroscope, el primero levantado en el parque, son otras de sus construcciones más relevantes.

5. Una parada de muchas. Las bonitas ciudades de Poitiers, Angoulême y La Rochelle son algunas de las visitas de interés de la región de Poitou-Charentes que se pueden combinar con el parque en un viaje de varios días de duración, que también tiene protagonistas gastronómicos, como las ostras, los quesos de cabra, el coñac y los mejillones. Futuroscope se encuentra a poco más de 10 kilómetros de Poitiers y cuenta con su propia estación ferroviaria de TGV. El aeropuerto de Burdeos, situado a 250 kilómetros, está comunicado todo el año con los aeropuertos de Barcelona y Madrid gracias a los vuelos de Vueling y Air Nostrum, respectivamente. Málaga, Mallorca, Ibiza, Sevilla, Valencia y Tenerife tienen conexiones desde la primavera hasta el otoño gracias a las rutas ofrecidas por Volotea, Ryanair y Vueling. Al encontrarse a 5 horas de Bilbao, 8 de Barcelona y casi 9 de Madrid, también es posible viajar en coche desde el origen y marcarse fácilmente una ruta adaptada al gusto propio.

Consejo: Es mejor escaparse a Futuroscope entre semana, cuando la asistencia es bastante menor y permite disfrutar de todo el parque en una única jornada. Los niños menores de ocho años pueden disfrutar de varias atracciones, aunque es a partir de esa edad cuando más provecho sacarán a los contenidos mostrados en las atracciones.

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