Iglesia salvadoreña pide aprueben emergencia por el COVID-19

El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, formuló el llamado durante la misa dominical y aseguró que lo hace con el único interés de proteger la vida de los salvadoreños

(AP). La Iglesia católica salvadoreña urgió el domingo al presidente Nayib Bukele y a la Asamblea Legislativa que mediante el diálogo acuerden una ley de emergencia para hacer frente a la pandemia del nuevo coronavirus y evitar una debacle sanitaria en el país centroamericano.

El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, formuló el llamado durante la misa dominical y aseguró que lo hace con el único interés de proteger la vida de los salvadoreños.

Refirió que la situación a nivel mundial es grave y en El Salvador casi 6.000 personas han contraído la enfermedad y más de 150 han fallecido. “De no haber una ley de emergencia que proteja a la sociedad, el pronóstico para los próximos días es muy preocupante”, advirtió.

Recientemente, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional un decreto del gobierno que obligaba a cumplir una cuarentena domiciliar y restringía la movilidad de la población, como una medida para evitar la expansión del virus y hora el país no cuenta con una normativa que dé las herramientas al gobierno para contener la expansión del virus.

Bukele ha pedido a la Asambleas Legislativa que apruebe una ley de emergencia nacional que le permita ordenar una nueva cuarentena y evitar más contagios en momentos en que el país entró en la fase tres del combate a la pandemia y el sistema de salud está al borden del colapso.

Políticos y empresarios mantienen vivo el debate sobre la necesidad de una mayor apertura de la economía, pero el arzobispo consideró que actualmente lo importante es preservar la salud.

“No permitan una hecatombe nacional, con la perdida de muchas vidas humanas”, dijo el jerarca eclesiástico. “Debe prevalecer el buen juicio, debe primar la vida ante cualquier otro interés. El comercio y la economía no son tan importantes, como la salud y la vida de las personas”.

El 16 de junio y a casi tres meses de cuarentena, El Salvador, el país que impulsó las más severas medidas en Latinoamérica para impedir la propagación del COVID-19, inició la primera fase del levantamiento de las restricciones impuestas a las operaciones comerciales en una reactivación gradual y ordenada de su economía que continuará hasta agosto.

Según cifras oficiales, El Salvador registra 5.934 casos confirmados, 152 fallecidos. De ellos, 3.557 han vencido la enfermedad, mientras que hay 2.225 activos, 169 en estado crítico y 352 graves.